Archivo diario: octubre 11, 2008

Agua

Coincidencias de la vida… Mi amigo Jose me envía un enlace a un hilo enel foro de debate de Verema.com en el que se me reclama dar señales de vida. El interpelador, que me pide que me manifieste, se pregunta si me he pasado al bando de los del “agua del griifo”.

Por casualidad, hace unos días mi médico me ordenó pasarme dos semanas sin alcohol. Cero vino. Con lo dado que soy a repetir el dichoso dicho francés aquel de “Una comida sin vino es como un día sin sol”, se imaginarán lo fea que está la cosa, culinariamente hablando, chez Camblor, porque lo que estoy bebiendo más, desde hace cuatro días, es agua.

Claro, lo de los días sin sol es otra perversa coincidencia, pues Santo Domingo se ha pasado una temporada ya bajo torrenciales lluvias que no parecerían querer parar.

El agua que estoy bebiendo no es del grifo, no. Y eso me lleva a otra coincidencia entre lo sugerido en ese hilo de Verema y este momento en mi vida. Alguien manifestó en uno de los mensajes de esa discusión que la calidad de este blog había caido mucho, particularmente en el aspecto “vinícola”, pues desde que me mudé a Santo Domingo, según ese particular participante, lo tengo muy difícil para conseguir buenos vinos. 

En cierta medida eso es cierto, aunque creo haber seguido, tanto en la antigua casa de este blog como en esta nueva, dando lo mejorcito de mí y reseñando montones de vinos interesante a todos lso niveles. Okey, en lomejordelvinoderioja.com andaba un poco quejoso y oscuro de humor. Pero me las arreglaba para seguir encontrando cosas buenas que beber y segu7a en la misma onda a la hora de describir y debatir mis experiencias. Claro, Santo Domingo no es Nueva York ni de lejitos en cuanto a oferta vínica, pero le queda bastante cerca en cuanto a distancia real. A cada rato me monto en un avión y allá estoy, disfrutando.

Extraño criterio me pareció es de esta persona para juzgar el contenido de algo tan personal como un blog, el “vinícola”. ¿Es la identidad de los vinos discutidos lo único importante? ¿No cuentan para nada la experiencia y las idiosincrasias del cronista en la bitácora?

Pero a lo que iba… Que la oferta de vino de verdad es limitada en Santo Domingo, sí, pero la oferta de agua, si el grifo es la única opción y uno no quiere acabar con algún mal amebiano o algo peor, es nula. Eso ha requerido mucha botellita y mucho botellón en estos cuatro días.

Les parecerá raro que tome parte de esta entrega para responder a un hilo en un foro que nada tiene que ver con este blog. Pero es que a estas alturas me dan pereza todos los pasos que hay que dar para inscribirse y colgar esta misma respuesta allí. Como ya todos los que en esa conversación participaron conocen de la existencia de este espacio, pues, aquí me tienen a las órdenes.

Ah. otra cosita: ALguien opinó que yo soy “hombre de Vega Sicilia y no de Cirsion” por la imagen que aparece en el mástil de esta página. Esa botella es un mágnum de Vega Sicilia “Unico” 1968 que me abrió mi gran amigo el Dr. K en la ocasión de mis cuarenta, que celebré el pasado abril en Manhattan. El mágnum tenía TCA. Imagino una película codirigida por Woody Allen y M. Night Shyamalan en la que se explora suspenso-lúdicamente una conspiración para que esa botella llegara exactamente así a mi cuarenta cumpleaños, haciéndome al final descubrir que la botella soy yo y he sido creado por…

Nada, que al final no soy hombre de Cirsion ni de Vega Sicilia, si a lo que nos referimos como Vega Sicilia es el horror parkerizado que esa bodega saca al mercado hoy por hoy. El último “Unico” que para mí valió la pena era de los ochentas del siglo pasado. De ahí en adelante me dan lo mismo que un Cirsion cualquier día. Si alguien paga, los pruebo, pero no les pido matrimonio. Ni siquiera noviazgo.

Diez días más sin vino. Tengo mucho pendiente que contar y sustituiré las botellas reales de este período por la memoria de las ya consumidas. O les contaré sobre otras cosas. Para el resto del fin de semana, un videito de Jamie Lidell, porque cada día que pasa en esto es otro día…