La otra botella

Tres de CVNE y archivística…

Octubre 22, 2008 · 10 comentarios

Anoche anduve por la Cava Baja de Alvarez y Sánchez, aquí en Santo Domingo, para probar los reservas de CVNE junto a Víctor Urrutia y José Luis Ripa, vicepresidente ejecutivo el uno y director de exportación de la bodega el otro. A José Luis le conocía de antes. Una vez asistí a una cata-charla de vinos de CVNE y Contino que presidiera mi querido amigo Jesús Madrazo en Puerto Rico y en ella participó también José Luis. A víctor me lo encontraba por primera vez y la verdad es que me pareció un tipo muy interesante con el que he de charlar mucho más en el futuro.

Los presentados fueron tres vinos, comenzando por el CVNE, Reserva, Rioja 2004. No poca curiosidad sentí cuando Víctor se refirió a este vino como “un reserva moderno”. Amiga ha sido mi familia, parecería que desde siempre, de esto, otrora conocido cariñosamente como “CVNE 5to. Año” y si bien nunca he considerado los vinos de CVNE riojas clásicos en el más estricto sentido de la palabra, debo decir que arqueé una ceja ante esta abierta profesión de modernidad. Cosas mías…

El perfil es más o menos el mismo de siempre, aunque quizás con taninos de madera más evidentes y un tanto intrusivos en este momento. Hay buena viveza frutal y frescura en el paso de boca. Es en el posgusto donde la textura se hace un poquito granulosa y secante, pero no demasiado, por suerte. Funciona. Si el perfil le ha cambiado, no es que me vaya a molestar. Sigue siendo inmediatamente discernible como rioja y, sobre todo, pidiendo comida.

Luego probé el CVNE, “Viña Real” Reserva, Rioja 2001. Aquí, aunque se trata de un vino agradable y bien estructurado, me encontré con una pequeña duda en cuanto al perfil de sabores. Fruta negra con cuero y notas térreas. Hasta ahí, todo bien. Pero me falta algo tanto en el paso de boca como en la estructura profunda de este vino. Siento un ligero déficit de acidez y una falta de garra en los taninos que me preocupa un poco. Ademés, en el paladar medio la fruta se siente un poquito plana, falta de élan. No sé por qué, pero se me hace que el Viña Real va cada día más a tempranillo, dejando de lado otras variedades que fueran instrumentales a las cuvées que constituyeron los más fenomenales ejemplos de esta marca que probara yo en mi vida. Encima, añadiendo a la impresión de falta de energía, se siente aquí un cierto calor glicérico.

Siguió el CVNE, “Imperial” Reserva, Rioja 2004. Al igual que los dos anteriores, no me emocionó especialmente. Un Imperial sedoso, especiado y muy primario, con fruta negra bien madura y buen peso. Largo y cálido. Se deja beber amablemente ahora, pero creo que unos añitos más de botella le harían bien.

Dirán ustedes que mi nota es positiva, y en efecto, lo es. Entonces, ¿por qué declaro a la vez que no hubo particular emoción? Pues lo que me pasó aquí fue que no encontré ese duende que hace para mí un rioja extraordinario, esa tensión especial, ese garbo al moverse. Estos reservas de CVNE, todos de añadas alegadamente excepcionales, son vinos muy competentemente hechos a los que no les haría ascos jamás. Pero, recordando como me impresionaron cuando eran de la misma edad sus hermanos de añadas de los ochentas, no puedo evitar preguntarme si los vinos han cambiado, o si he cambiado yo.

Hablando de cambios, asistí a este evento sin mi siempre presente libretita negra. Tuve que ponerme astuto a la hora de tomar una “nota de cata” de los vinos. Me alegro de no haber tenido la libreta, pues se hubiera visto rara en una degustación que era mucho más social que técnica. Además, descubrí una ayuda de emergencia que sospecho se me hará muy valiosa en el futuro.

¿De qué se trata? ¿Cómo plasmó Camblor sus impresiones sobre estos tres CVNEs sin papel y pluma? ¡Pues llamándome a mí mismo y dejándome mensajes en el móvil!

No sé por qué no se me ocurrió antes. Si el móvil es cámara de fotos y video, calendario, receptor de mensajes de texto, teléfono y veinte cosas más, ¿qué le cuesta hacer de libreta de vez en cuando? Es menos conspicuo, si se va a tomar notas de voz, hacer una breve llamada por teléfono que sacar una de mis tantas grabadoritas digitales. Llamémosle una modesta eureka…

Durante este evento se suscitó un par de veces una pregunta interesante. Dos amigos de estas páginas querían saber si aún es posible ganar acceso al contenido viejo que gener entre enero del 2007 y finales de septiembre de este año, la versión anterior de La otra botella. La respuesta es afirmativa. Sencillamente hay que utilizar la vieja dirección. Gracias a la amabilidad de la gente de lomejordelvinoderioja.com, todo el material sigue ahí y el buscador funciona perfectamente. Hay un chino que se ha dedicado a dejar decenas de mensajes en las secciones de comentarios de muchos posts después de mi mudanza. No he quitado lo que puso. Está en chino. Igual me está mentando la madre o está haciendo una aportación valiosa sobre cualquiera de los temas que tanto nos apasionan. No sé. La cuestión es que el archivo de La otra botella está vivito y coleando, si se da el raro caso de que alguien lo necesite.

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10 respuestas hasta el momento ↓

  • Jose // Octubre 24, 2008 a 4:59 pm

    Abro sección de ‘Ruegos y Preguntas’. Manuel, presupongo que Viña Real e Imperial son vinos con distintos estilos. ¿Qué les define?
    Otra pregunta, ¿cómo ha evolucionado el estilo de ambos en los últimos años? Esto sí ha habido algún tipo de evolución en su estilo y cogiendo el lapso de años que gustes.
    Saludos,
    Jose

  • C Somalo // Octubre 27, 2008 a 7:34 am

    Manuel. Mañana, martes hacemos nuestra cata para el suplemento de vino con CVNE, una más de las bodegas centenarias de Rioja. Ya te comentaremos cómo anda el patio porque vamos unos cuantos. Once, alguno de los cuales conoces perfectamente.

  • Manuel Camblor // Octubre 27, 2008 a 8:00 am

    Jose,

    Creo que estabas cuando colgué aquellos reportes en Verema sobre aquel viaje a Rioja en el 2004. Ahí explicaba los estilos de estos vinos y los cambios que han ido dando. Ahora hago un resumen al vuelo…

    Viña Real ha sido siempre un vino de más cuerpo, lo que debe en gran medida a su origen en la Rioja Alavesa. Yo siempre he definido a los grandes vinos de Viña Real como más térreos y con fruta tirando más hacia cereza negra. La gente de CVNE gusta de pronunciarlo un vino “de carácter borgoñón”. Yo sería más preciso: En los mejores casos pueden llegar a recordarme un buen Nuits-Saint-Georges.

    ¿Cómo ha ido cambiando?

    Pues lo primero es que ahora Viña Real no es sólo una marca, sino una hipermoderna bodega con mucho design al lado de Laguardia. Lo segundo, que donde antes la cuvée llevaba bastante garnacha, ahora cada día lleva menos, optando por el fatal tempranillismo puro y duro. Esto queda particularmente en evidencia porque alrededor de esa superbodega que han hecho hay viñedos plantados no hace mucho, todos de tempranillo. Recuerdo que cuando pregunté por otros componentes de la cuvée tradicional no pude obtener nada en claro. Lo tercero es más uso de roble nuevo. Ya tú sabes…

    Imperial es un vino muy distinto, más inmediatamente elegante y hasta delicado, con un perfil más especiado y sedoso. Donde un gran Viña Real de joven era completamente impenetrable y así permanecía durante décadas (si no que se lo pregunten al 62, que hay que decantar con mucha antelación…), el Imperial tiende a permanecer amable durante la mayoría de su trayecto. Si se quiere, el perfil es más de pauillac a la antigua, con ese agradable componente acuoso en el paso de boca que lo hace tan fácil de beber.

    ¿Cómo ha cambiado? Aquí es más difícil de decir. Más madera nueva, creo que es lo principal. Lo otro, pues, tendríamos que preugntárselo a la bodega y ver qué nos dicen.

    M.

  • r i p // Octubre 28, 2008 a 6:51 am

    me estupefaccionas MrM

  • Manuel Camblor // Octubre 28, 2008 a 6:59 pm

    RIP,

    Me temo que no te entiendo. Debe ser que estoy un tanto espeso hoy, con mi hijo enfermito y en el hospital. Como comprenderás, no estoy para mensajitos crípticos.

    M.

  • r i p // Octubre 29, 2008 a 5:33 am

    hola M,
    espero sobre todo que tu chiquillo mejore, no pretendía importunarte.

    la estupefacción sobre todo venía de las comparaciones entre el Viña Real y un Nuits Saint Georges y el Imperial con un Pauillac.

    como se me escapan las referencias que propones de ambos vinos sobre todo en cuanto a las añadas viejas y estilos antiguos, me quedé bastante impresionado.
    me quedé con las ganas de saber de donde vienen estas diferencias, si de las elaboraciones, de los coupages los envejecimientos…
    un mundo desconocido para mí que me hace tener que revisar esos vinos y mirarlos de otra manera posiblemente. o no.

    saludos

  • Manuel Camblor // Octubre 29, 2008 a 7:48 am

    RIP,

    Perdona si sonaba crispadillo. Es que tres noches sin pegar ojo y con la angustia de tener un hijo enfermito lo ponen a uno…

    La comparación de Viña Real con un buen Nuits-Saint-Georges e Imperial con un buen Pauillac es válida sólo para vinos de otra época, al menos en los casos del Viña Real, el Imperial y la vastísima mayoría de los pauillacs de hoy. Nuits se mantiene más o menos como siempre, o sea que ahí la referencia es más disponible.

    En realidad podríamos llevar esto a una comparación de los vinos de Viña Real de antes con muchísimos borgoñas de más cuerpo y un cierto énfasis térreo. Quizás no hay en Viña Real el marcado aspecto férrico de algunas parcelas de Nuits-Saint-Georges, pero en otros aspectos se siente la similitud.

    Creo que estas comparaciones personales mías (es probable que cualquier otro catador te saque un par igualmente válidas) se deben, en efecto, a los perfiles antiguos de los vinos, que a su vez se deben, tal como señalas en tu pregunta, a coupage, vinificación, envejecimiento, etc., cosas que han ido cambiando de un tiempo a esta parte en CVNE.

    Aunque siempre vacilo en llamar a CVNE una bodega “tradicional”, pues durante su historia hasta hace como quince años siempre fueron pioneros con ideas diferentes al resto, creo que en una cosa se adaptan al modelo riojano clásico y sustentan mis hipótesis comparativas de arriba: Uno de los vinos busca ser más “bordelés”, el otro más “borgoñón”. Es algo que muchas bodegas históricas practicaron, e incluso aún practican.

    M.

  • r i p // Octubre 29, 2008 a 9:14 am

    tranquilo, entiendo que con las prisas mi mensaje tampoco quedó claro y eso es lo que le falta a uno cuando ya hay de por si cosas importantes que uno no entiende… que le vengan con chorradas que tampoco se entienden…

    todavía se mete uva por aquí.. imagínate… una añada supercomplicada, que al final ha satisfecho a más gente de la prevista, incluyendo a los más lejanos del lejano oeste…

    esta vendimia me ha hecho reflexionar mucho sobre las maduraciones fenólicas, los parámetros de maduración convencionales y el origen de los vinos que se elaboran hoy en día…

    hay muchos vinos que están verdes y con mucho grado, vinos que si los catas ahora no llegan a dar una sensación de madurez completa.. pero, donde está la madurez completa?.. estoy catando más mostos, uvas y vinos que nunca en vendimias y me encuentro más perdido que nunca.

    lo que Fregoni nos decía en viticultura de que la mayoría de vinos medianos nacen del temor a perder la cosecha de los productores, se revela ahora como una verdad a medias. el siempre decía que había que esperara un poco y que no había que precipitarse…

    ahora pienso que lo que genera vinos de equilibrio en temprana edad, puede que sea el detonante de que no tengan ese equilibrio en posterior edad…

    creía que tenía claro el óptimo de madurez, pero sin embargo ahora dudo más que nunca…

    la uva como la fruta tiene un momento óptimo de madurez una maduración organoléptica que suele ser bastante tardía y la que casi nadie llega… da gusto pasar ahora por manzanos que dejaron algunas frutas por inmaduras y probar la intensidad la jugosidad y le intensidad de sabores que tienen y que es dificil de encontrar en el mercado…

    no me cabe duda de que las uvas y los mostos son mejores en el caso de aquellos que esperan más.. el volumen y la intensidad de estos vinos potenciales es brutal, sin embargo; es aplicable este parámetro para elaborar vino que envejezca?

    la sidra se hace con muchas variedades de manzanas que tienen una gran acidez y que se producen en gran cantidad y poco tamaño para que den esa acidez característica… será eso lo que hay que hacer para obtener vinos que envejezcan?

    si es así, sólo la experiencia y mucho tiempo, nos dirá que es lo que se obtiene de cada mosto potencial… yo mismo estaba acostumbrado a buscar el equilibrio en los mostos y va a resultar que lo que hay que hacer es buscar cierto desequilibrio para que el tiempo lo ponga en su sitio…

    bueno, disculpa la vaga divagación, pero veo con cierto temor que algunos temas que me quedaban claros se me vuelven oscuros ahora…

    creo que cada vino tiene su madurez y posiblemente los Viña Real e Imperial, jugaban a encontrar su madurez más que ninguna otra cosa…
    buen día

  • Jose // Octubre 29, 2008 a 2:57 pm

    Gracias por las coordenadas Manuel. Creo que en aquello del 2004 todavía estaba yo en un periodo “entre casas” y lo de conectarme a Internet ocurría más por casualidad que otra cosa.

    Espero que tu pequeño se recupere ya mismo y esté pronto en casa dando guerrilla.

    Saludotes,

    Jose

  • Manuel Camblor // Octubre 29, 2008 a 9:17 pm

    RIP,

    Me sorprendió mucho oir que hasta hace un par de días seguía la vendimia. Un año difícil, por decir poco.

    Dices:

    “Va a resultar que lo que hay que hacer es buscar cierto desequilibrio para que el tiempo lo ponga en su sitio”.

    Creo que más oportuno sería comenzar a pensar diferentemente en el “equilibrio”. Hoy día se intenta un vino de atractivo inmediato, pero que tiende a no durara. Su “equilibrio”, considerando que para lograr el atractivo inmediato se enfatizan ciertos elementos, es artificial, forzado. En mi vida he visto suficientes patitos feos convertidos en majestuosos cisnes vínicos como para decirte que hay que saber estudiar los atributos del patito antes de llamarlo “feo”.

    Ah, y Julián está mucho mejor. Puede que le den de alta muy pronto. Yo, por mi parte, estoy exhausto tras tres días intensísimos de esfuerzo emocional, mental y físico.

    M.

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