
En los ocho años que ha durado la pesadilla que decididamente ha sido el gobierno de George W. Bush llegué a sentirme abochornado por ser ciudadano de los Estados Unidos. Abochornado al no sentirme ni remotamente inclinado a justificar lo injustificable: Una guerra absurda, una política económica únicamente conducente a la catástrofe, un perfecto cretino como “líder…” Hablar de “haber perdido la fe” se queda muy corto. Se me caía la cara de vergüenza.
Pero anoche cambió todo.
Creo fielmente que la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales norteamericanas va mucho más allá de la inclinación política del Presidente Electo. Motivo de inmenso orgullo para mí es que al fin el pueblo norteamericano haya sido capaz de entrar en una nueva era posracialista. Los norteamericanos votaron masivamente y votaron al fin votaron con conciencia lógica, en vez de con los imbéciles dogmas partidistas del pasado. El candidato hizo una campaña impecable. Y el ahora Presidente un hombre brillante a quien podremos evaluar no por el color de su piel, sino por sus hechos.
Por mis hijos polirraciales, me alegro ahora, con el mundo entero, por esta renovada nación de la que somos ciudadanos, de la cual ellos y millones como ellos serán herederos. Estoy orgulloso.
Cayeron anteayer por aquí unos amigos de mis padres que estaban en una especie de pánico. Venían ansiosos porque un negro podía convertirse en Presidente de los Estados Unidos. Venían ansiosos porque Obama tenía todas las trazas de ser “marxista”(yo les repliqué que su culpa es por asociación, seguro, asesorado como anda por notorios comunistas como Warren Buffett). Sus miedos venían empacaditos en la peor retórica de la campaña de McCain y Palin. Estaban preparados, a todas luces, para venirse al exilio en Punta Cana de ocurrir el desastre que aseguraban vendría.
Hoy se levantaron y no se había caido el cielo. CNN da las noticias como cualquier día. El mundo se regocija al sentir la potente corriente de cambio en los Estados Unidos. De repente, todo el discurso racial, toda la xenofobia, la plepla paniquera sobre que si “socialismo” y “redistribución de la riqueza” parece obsoleta, ridícula, digna del basurero de la historia.
Hoy todo es promesa. Orgullo. Esperanza. Alegría. Hoy, misteriosamente, estamos muchos en este mundo llenos de una tremenda energía. Todo es posible, amigos. Todo es posible. Reconoce uno que el mundo vive tiempos difíciles y que se requerirá sacrificio y gran esfuerzo para superarlos. Pero también reconoce que tal sacrificio y esfuerzo bien puede valer la pena.
Ese “Terre de Vertus” de Larmandier-Bernier está en la nevera. Esta noche celebramos.
9 respuestas hasta el momento ↓
Benjamín Berjón // Noviembre 5, 2008 a 12:41 pm
La principal cadena de televisión en México, Televisa, estuvo al pendiente desde las 18:00 horas tiempo del centro, de las elecciones en EEUU, parecía que nada podía opacar éste acontecimiento, sin embargo ayer antes de las 19:00 murió en una avionazo el secretario de gobernación, lo que en otros países es el ministro del interior. Ante tal acontacimiento todo dio un giro, ahora hay mucha gente que está pensando en la mano del narcotráfico, que tantos golpes ha dado el gobierno en contra. Nadie sabe hasta el momento las causas del accidente, pero hay una voz interna que dice que esto huele mal. Esperemos tiempos mejores.
Jose // Noviembre 5, 2008 a 1:24 pm
Tengo esperanza de que el cambio se produzca y sea de proporciones cuánticas. El anterior gobierno puso el listón tan bajito que queda un margen de mejora espectacular.
Cuando vi esta mañana los recuentos en la CNN lo primero que me vino a la cabeza fueron las olimpiadas de México ‘68 y unos atletas con el puño alto clamando por la atención de los derechos raciales.
Lo primero que me viene a la mente musical es repetir una y otra vez First we take Manhattan, then we take Berlin.
Saludos esperanzados.
Jose
Felipe Méndez // Noviembre 5, 2008 a 2:16 pm
Mucho optimismo, Manuel.
Sin duda que Obama era la mejor alternativa posible, pero los dueños de la Corporate America siguen siendo los mismos, en sus mismos puestos, con la misma capacidad de presión.
O a Kennedy lo mató un loco suelto?
José Luis Louzán // Noviembre 5, 2008 a 2:45 pm
Bueno, no se si será mejor o peor pero será un respiro, esta claro, y es en si una dato histórico. Un presidente de color (de color negro) en EE.UU. Un hito.
Desde aquí cuando llaman socialista a este señor pienso “estos no han visto un socialista en su vida”. Pero entiendo que para los modos políticos tradicionales en ese país es demasiado avanzado, aunqeu aqui en Europa no llegaría de la derecha ni al centro… Ojala salga como debe. Ojala…
Por otra parte, a los mejicanos y demas que pasan por aqui, mi pesame por la muerte del gallego de origen Mouriño. Espero que las sospechas mas que evidentes de asesinato desde la droga no se confirmen…
Manuel Camblor // Noviembre 5, 2008 a 3:42 pm
Felipe,
Sí, mucho optimismo. Como bien apunta Jose, el listón lo pusieron tan bajo los actuales incumbentes de la Casa Blanca que no puede uno sentir otra cosa que optimismo.
Indiscutiblemente, el gran complejo industrial-militar-bandcario-criminal que guía la política norteamericana sigue ahí. Pero creo que algo se ha movido en la conciencia de la gente. Puede que haya una nueva lucidez que permita ir más allá de las viejas falacias y sandeces que avalan al gran complejo. Te invito a leerte una excelente diatriba de John Cusack, un individuo inteligentísimo y un actor que me encanta:
http://www.huffingtonpost.com/john-cusack/no-currency-left-to-buy-t_b_140250.html
Creo que da en el clavo.
M.
Ignacio // Noviembre 6, 2008 a 12:47 pm
Bueno, diré que me sorprende tanto entusiasmo por Obama.
A mí, el resultado de la elección en EEUU no me va ni me viene, como quien dice, pero no logro entender un entusiasmo tan marcado por este señor en particular. La presidencia de Bush II (y él mismo) ha sido -es- horrible en muchos sentidos y resulta claro que es indispensable un cambio en muchas cosas pero… ¿Obama?
No puedo dejar de ver al presidente electo como un gran maestro en el arte de la postura teatral y de la cháchara enfática. Espero que haya algo más de sustancia -y de la buena- de lo que ha mostrado hasta ahora.
Pero vamos a lo importante:
(i) ¿de qué es la botellita de la foto?; y
(ii) recominda calurosamente tu blog el periodista chileno Patricio Tapia en http://www.planetavino.com/descorchados/reportaje.asp?id=214
Saludos cordiales,
Ignacio
Ignacio // Noviembre 6, 2008 a 12:49 pm
Dos cosas:
a) no había visto la mención al vino… la culpa es mía; y
b) “recominda” debería ser “recomienda”…
Saludos
Ignacio
Ignacio // Noviembre 6, 2008 a 1:37 pm
¡Ah, pero que mal estoy! No había leído tu mensaje anterior, por eso lo de Tapia. ¡Téngase por no escrito!
Saludos
Ignacio
Manuel Camblor // Noviembre 6, 2008 a 5:23 pm
Ignacio,
Lo bueno es que te respondiste tú mismo a par de puntos.
En cuanto a Obama, los últimos ocho años han sido tan profundamente deprimentes que casi cualquier cosa hubiese sido un cambio positivo. Yo no te lo negaré: Originalmente fui partidario de Hillary Clinton y lamenté mucho que perdiera las primarias. La admiro mucho y creo que hubiese sido una magnífica gobernante. Además, su elección hubiese marcado un hito histórico, igual que lo ha hecho la del primer presidente afroamericano de EEUU.
Indiscutiblemente, Obama es un orador excepcional y un político muy carismático. Pero, a diferencia de ti, creo que la cosa no se queda en mero teatro.
La campaña que hizo, desde menos de cero, fue algo verdaderamente impresionante. Sus errores fueron mínimos y los obstáculos que tenía por delante–incluyendo unos cuantos contrincantes potentísimos en las primarias–fueron muy considerables. La manera en que obtuvo apoyo, levantó más dinero que ninguna otra campaña política en la historia del país, emocionó a sectores bastante apáticos para convertirlos en una potencia electoral, la manera en que se ha mantenido enfocado en su mensaje… Todo eso me dice que tiene que haber sustancia detrás.
Claro, como todo, es ver para creer. Pero como digo arriba, aún si no es el salvador que se hace necesario, el vuelco que ha dado la conciencia de los norteamericanos y las posibilidades que dicho vuelco engendra para el futuro me parecen muy, muy importantes.
M.