Escribir, a veces…

Esto del blog a veces se pone difícil. El trabajo, entre otras cosas de ésas que la vida real gusta arrojarnos encima, se interpone entre mis deseos de escribir aquí y mis ocasiones para hacerlo. Así, a veces quiero colgar una entrada nueva sobre vino, comida, etc., pero la agenda se embolla.

Lo único que tengo para ustedes hoy es un video, con motivación más bien sentimentalona. A veces a mi querida esposa le da por “descubrir” cosas en mi colección de discos. Tal ha sido el caso con esta cancioncita de Sia, la genialmente dramática otrora cantante de, entre otros,  Zero 7, que desde hace unos añitos saca brillantes álbumes en solitario, discos intensos que juegan mucho  con las convenciones de la industria de la música.

Anoche abrí una botella de un vino tan brillante como esos discos de Sia, el Clos du Tue-Boeuf, “Rouillon”, Vin de Table Français 2006. Josie estaba tan cansada que, aunque me dijo claramente lo mucho que le gustaba, no pudo terminarse la segunda copa. La pobre, lleva unas semanas de órdago con la enfermedad de los niños. Para ella (y para todos los que se sientan un poquito agobiados), el clip…

Ah, y felicitaciones a nuestra querida amiga Elizabeth Peña por la salida de su nueva revista de vinos, Vinalia. Acabo de recibir el primer número.

Advertisement

7 Respuestas a Escribir, a veces…

  1. Gracias Esposo:

    El vino de anoche estaba muy bueno, lástima que por temor a echármelo encima al quedarme dormida pusiera mi copa a un lado. Pero bueno, otra vez será, no es por capricho que somos creyentes en las otras botellas…

  2. Resulta que vi este disco en una tienda “alternativa” (léase cualquier cosa que no sea Chayanne o Enrique Iglesias) acá en Santiago. Me la recordaron el nombre corto y la estética pueril.
    Y oí el disco. ¿Cómo? ¡Pero si esto no es Camblor! ¡Esta es de las mías, música para señoritas! O, como diría un amigo en una expresión muy feliz que hice mía: música abrepiernas.
    La cosa es que la mujer canta tonaditas pop como si tuviera las tripas en la laringe. Y parece que la garganta se moviera como las caderas de Shakira para susurrar frasesitas melosas.
    Enorme disco. Ya en dos horas, dos vueltas.

    Ya ves: para este servidor habitante del páramo vínico de Santiago, te sale más fácil recomendarle música.

  3. Felipe,

    Hombre, aquí estamos para servir, demostrando de paso una cierta versatilidad )o perversidad polimórfica, dependiendo de como se vea) en cuanto a la música. Me alegro que te gustara Sia. Yo la conocía de Zero 7. Esa canción la puse en una CD que mezclé para oir en el carro en un viaje reciente a La Romana y a Josie le encantó. De ahí que Sia se convirtiera en artista de alta rotación en casa.

    En línea similar, aunque quizás un poquito menos alternativa, te recomiendo a la jovencita Meiko:

    También está esa fabriquita nórdica de ambientes sonoros peculiarmente obsesionada con New Order que es Flunk:

    Y por si acaso no es suficiente, volviendo a este lado del charco, tienes a Over the Rhine, en un plan más orgánico, adulto y folk:

    En cuanto a “abrepiernas”, pues no sé si todas estas voces femeninas tan irónicas y de la entraña sean mi receta. A mí me funciona mejor esto:

    M.

  4. Felipe Méndez R.

    A Meiko la conocía y me agrada pero sin mucha emoción. Lo demás son cosas nuevas para mí (ojo que en la música yo ando con el retrovisor, y hoy, aparte de Sia (se pronuncia Saia?) compré Velvet Underground y Tom Waits.

    Marvin Gaye me parece un poco obvio como “ablandador de carne” (otra feliz expresión para lo mismo). Casi como Barry White o Monsieur Gainsbourg. Para mí, la combinación ideal para esos efectos es Foie Gras, Inniskillin Vidal y Magnetic Fields. U Ostras, Bollinger y Badalamenti. Si no resulta con eso, olvídalo, no resultará con nada.

    Aunque estoy tan alejado de esas canchas…

  5. Ajem, Felipe, Felipeeeeeee… El medio es el mensaje y una cosa es Marvin Gaye y otra muy requetedisitnta es Jack Black cantando a Marvin Gaye. De haber querido indicar que lo que me funcionaba era el grandísimo difunto Gaye, el video hubiera sido Eeste:

    Claro, si quiero irme a los originales pre-post-irónicos, lo que hago es poner esto:

    “Met her in Philly and her name was Brown Sugar…” ¿Qué mejor de ahí? Claro, siempre viene bien poner como preludio al preludio esto:

    o la original de DOnald Byrd, aunque ésta de J. Dilla me la encuentro con más tensión.

    Claro, podríamos irnos a algo, hablando de obviedades, un poquito más interesante, que es esa expresión “ablandador de carnes” que utilizas. Yo, cuando voy al carnicero, me encargo de que los cortes que compro no requieran mucho ablandar. Si requieren ablandar a través de una cocción lenta he de ajustar mi estrategia. Pero por lo general, si tartare, mejor.:-)

    M.

  6. ¿Música abrepiernas? ¿Ablandador de carne? ¿Tartare? (¡Ji, ji, ji!)

    Les debería dar vergüenza… ;-)

  7. No te pongas así, Josie. Has de perdonar. No es más que palabrería de casados en retiro.

    O como la Canción de los Buenos Borrachos: “La cantamos los malos maridos cuando en el olvido pensamos en ti…”

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Gravatar
Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s