Desde el Caribe: ¡El Botellazo 2008! (1)

Algo me dijo Joan Gómez Pallarés sobre la “Noche de San Esteban”. Inexperto como soy en el santoral, confío en él y les doy a todos la bienvenida a esta noche de San Esteban—bueno, “noche” es relativo, pues ahora mismo en la isla desde donde transmito son las once de la mañana—y, sobre todo, de los Premios El Botellazo™ 2008 a todo lo mejor y peor de este añito en vino y música. ¡A ver la fanfarria, maestro. Que se me caiga el pelo!

¿Que no tengo pelo? Pues igual, una bullita…

Antes de comenzar a propinar Botellazos™, he de explicarles como se decide quien merece uno de estos prestigiosos galardones y quien no.

Este año, tras un alud de quejas el año pasado, quise hacer una premiación más a lo tradicional. Vamos, unos Grammys en plan pobre. Sometí a los miembros de la Academia Botellera una serie de correos pidiéndoles que me sugiriesen lo que ellos, en su docta opinión, estimaban como digno de recibir un Botellazo™ en el 2008. De las sugerencias extraje las nominaciones y sometí el asunto a votación de los mismos ilustres académicos.  Luego contraté a tres tipos que me dijeron que eran de Price Waterhouse y puse en sus manos las boletas debidamente sometidas por los miembros de la Academia. Hasta ahí todo muy recto, pero entiendo que los tres individuos a cargo de la contabilidad han sido secuestrados por unas fulanas. La última vez que fueron vistos entraban en un picapollo/barra americana en las afueras de Puerto Plata. Me pidieron rescate por un maletín que dizque llevaban, pero los tiempos no están para desembolsos extraordinarios.

En fin, que los Botellazos™ 2008 son como los del año anterior, enteramente medalaganarios. Y a quien no le vaya eso, pues, que nos haga el favor a todos y no venga acá a fastidiar la paciencia pidiéndome “objetividad” y similares leches. ¿Que quién me creo yo para andar dando estos premios? Pues eso, yo.

Y hablando de mí, nuestro primer Botellazo™ de este momento que no se sabe si es noche o día, sale en una categoría muy especial para mí. Con el consentimiento de los profesionales de la salud mental que me tratan, les propongo la categoría Vino Que Más Contribuyó a la Salud Mental de Camblor en el 2008/División Blancos.

El ganador aquí no puede ser otro. Lo digo con sentimiento. Es un vino con el cual he establecido una relación muy íntima. Cuando me mudé de Nueva York a Santo Domingo veía mi panorama vínico muy negro. De verdad que me deprimí. Pero en una, de compras por ahí, lo ví y fue un rayo de luz en las tinieblas. No puedo menos que felicitar a El Catador, la firma que lo importa a Santo Domingo, por importarlo. Y no puedo menos que lamentar cuando me dicen que quizás dejen de importarlo, aunque yo haya hecho mi parte comprando una buena decena de cajitas en el tiempo que llevo aquí.

Es un blanco limpio, impecablemente estructurado,  auténtico, preciso en sus aromas y sabores, pero con una personalidad mercurial que provoca que estos aromas y sabores se manifiesten diferentemente con cada botella (de tapón de rosca) que abro. No sé qué me haré si no traen la próxima añada.

Pero bueno, ese objeto de intimidad que se lleva el primer Botellazo™ 2008 es ¡el Georg Breuer, Riesling “Charm”,  Rheingau 2005!

Ya que estamos en el tema del vino como herramienta siquiátrica, el Botellazo™ al Vino Que Más Contribuyó a la Salud Mental de Camblor en el 2008/División Tintos es para un vino de cuya elaboración está a cargo alguien que me cae muy requetebién.

Lo digo para aclarar lo poco que me importa el que esta edición de los Premios El Botellazo™ sea acusada de “amiguismos” y vainas así. Es lo bueno de unos premios enteramente medalaganarios, ¿no? Pues el Vino Que Más Contribuyó a la Salud Mental de Camblor en el 2008/División Tintos es nada más y nada menos que ¡el La Rioja Alta, “Gran Reserva 904″, Rioja 1995!

Es que lo tienen en unos cuantos buenos restaurantes de la capital dominicana y me ha hecho felices una buena docena de comidas. Es un gran rioja clásico donde los haya, que hace un año, cuando lo probé por vez primera,  no me impresionaba. Pero los meses han sido generosos con él y aproximadamente desde septiembre se ha convertido en una belleza, sedoso, profundo y elegantísimo, pero con la estructura para envejecer bellamente. Como es el primer 904 en salir al mercado desde que mi apreciado Julio Sáenz es enólogo de la bodega, pues, a ver Julio, trae acá la testa y recibe tu bien merecido Botellazo™ (de paso, también la gente de Almacenes Continente, que importan los vinos de La Rioja Alta, S.A. a República Dominicana, han de compartir el golpe de este premio, porque sin ellos…)

Hablando de clásicos, nuestro primer interludio musical viene por parte de un grupo que es para mí precisamente eso. Desde que oí por primera vez a “Rock Lobster” cuando era un chiquillo allá en los ochentas tempranos hasta su más nuevo álbum, Funplex, The B-52s han sido potentísimos motores de mi espíritu lúdico. No nos fallan con esto, de ese último disco, “Deviant Ingredient”:

“I am a fully eroticized being…” Como dicen en esta tierra adoptiva de mi infancia y mi madurez: Yatúsaaaabeeeeeee…

Un categoría que no vino a tener su ganador sino hasta la semana pasada fue la del Espumante del Año. Pero en la reciente cata de champañas del nuevo grupo de cata que tenemos en Santo Domingo, de repente, todo quedó claro. ¡El Botellazo™ no podía ser más que para el Bollinger, Brut “Vieilles Vignes Françaises”, Champagne 1999! Y los que imaginaban que una de las grandes marcas de Champaña jamás podría ganarse un Botellazo™, pues, ¡a rec0ger los cachos de vidrio roto del piso! Bollinger demuestra como se hacen bien las cosas a este nivel  y que no todo es “lujo industrial” en plan LVMH.

Un premio que casi tiene la obligación de salirnos a continuación es el Botellazo™ al Generozo del Año. Ya, ya, sé que se imaginan cual es el vino en cuestión y no los culpo. Obvio era que abotelleado como un árbitro de fútbol  sin suerte en esta categoría sería ese supertrozo de vinazo que me presentó mi querido Jesús Barquín en Nueva York hará casi un par de meses, ¡el Equipo Navazos, La Bota de Manzanilla Pasada No. 10, Sanlúcar de Barrameda NV!

No recuerdo si este premio lo dí el año pasado. Lo que dije de este magnífico vino, que para mi sienta la nueva pauta de lo que debe ser una manzanilla pasada, no hace falta repetirlo. Si la categoría no existía en los Premios El Botellazo™, el Equipo Navazos hizo necesario inventarla.

Es mi intención que cada edición de los Premios El Botellazo™ se desborde de música nueva e interesante para ponerlo a uno a mover el esqueleto mientras espera cada sucesiva concusión craneana a los diversos galardonados. Buena cancioncita a ese efecto es ésta del nuevo disco de Michael Franti & Spearhead, producido por los siempre geniales Sly and Robbie. Antes de tomarnos una pausita, los dejo con algo rico. “Say Hey!” Porque hoy La otra botella está de bum-bum…

(Continuará bien pronto)

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8 Respuestas a Desde el Caribe: ¡El Botellazo 2008! (1)

  1. Nunca me imaginé solicitándole a varón que no me dejase a la mitad, pero muyayo… ¡qué me has dejao a la mitad canturreando la última cancióooon! ¡Esto no lo hacen con la publi en la gala de los Grámises! ;) ))
    Ese 904 lo probé en el primer trimestre de este año y me sorprendí a mi mismo pensando que estaba en una etapa muy iniciática de su camino. Luego leí la etiqueta para que la añada me descolocase y me hiciera pensar en cuan largo podría ser su camino…
    Saludos,
    Jose

  2. Desde una gélida y lluviosa noche de San Esteban barcelonesa (aquí en Cataluña, en efecto, tan tradición y festivo es el día de Navidad como el de san Esteban), manifiesto mi más absoluto acuerdo con todo lo que manifiestas de lo catado que conzco: Breuer, 904 y Navazos en estado puro, con una manzanilla auténticamente pasada, que uno no olvidará jamás. Del Bollinger para mi desgracia no puedo hablar!
    Seguiremos a la espera, superando el cambio horario, para ver cómo continúa una de las galas más esperadas del calendario vinícola mundial!!!
    Un abrazo,
    Joan

  3. Jose,

    Es que uno intenta innovar en esto del “broadcasting”. Además, ya ves, te puse el siguiente capítulo casi inmediatamente.

    El 904 estaba particularmente angular y torpe a principios de este año. Creo que será cosa de haber llegado a mercado y sentirse incómodo. Pero es admirable la forma en que se le ha pasado. Está en un bonito momento y me ha dado mucha felicidad consumir por lo menos una cajita (no digamos nada de lo que he guardado, porque me parece que va para largo…) Muchas veces, si alguno de los otros comensales insiste en pedir algo modernote y grandullón al iniciarse una comida, yo he pedido el 904 como segunda botella y automáticamente convencido a la mesa entera con hechos sobre qué es que y qué vale la pena beber a la hora de comer.

    Joan,

    No, ya, si caí en que era el Boxing Day catalán. El problema de esta gala es que dura varios días, en lo que cuelgo las entradas, que son las más “media-rich” del año. Debí buscarme un presentador más divertido que yo para mantener al público en sintonía…:-)

    M.

  4. De hecho, puedes estar c¡tranquilo porque el Boxing day catalán dura hasta mañana domingo, que las selecciones de Catalunya y de Colombia se van a enfrentar en el Camp Nou!!!
    Por lo menos por el devastado Levante catalán (menudo temporal nos azota!!!) la tensión sigue en alto hasta mañana por la noche!
    Joan

  5. Lo cierto es que el par de veces escaso que he probado alguna botella de 904, cualquiera que fuera su estado de madurez, el adjetivo que me ha venido inmediatamente a la cabeza es el de elegancia.
    Saludos,
    Jose

  6. Hola Manuel,
    Acepto con orgullo tu generoso Botellazo. Ademas estos dias ando con el animo algo bajo, cosa de mi proximo 43 cumpleaños.
    En los tiempos que corren es grato encontrarse con gente que le gusta el VINO. La primera vez que probamos este 904 de 1995, fue en una cata vertical de esta marca en Haro. Si recuerdas, pusimos este vino al final porque me parecia demasiado joven. Tiempo al Tiempo. ¡ Que importante es en el vino¡. En esto del vino las prisas y los atajos siempre son malos compañeros de viaje.
    Por cierto nos espera otra botella del 64 de este 904. Despues cortaremos trajes con esto del vino.
    Un abrazo y Feliz 2009

  7. Julio,

    A ti te es grato encontrarte con gente que le gusta el VINO. Y a mí encontrarme con gente que lo hace y me lo vende. Por eso el Botellazo )TM) es hipermerecido. Además, ese 904 95 es un vino que me ha dado una sorpresa muy grata. Tuvo un período, cuando cruzó el charco por primera vez a finales del año pasado o principios de éste, en que estaba bien angular y difícil. Se sentía el potencial, pero el vino parecía estar fuera de sí. Algo similar le está pasando, a mi ver y en este lado del charco, al Ardanza 2000. Pero unos meses de reposo han puesto bello al 904 95 y ahora se comienza a ver claramente lo que es y será.

    Por cierto, tengo unos amigos en Nueva York que están montando una vertical de 890 para principios del 2009 con vinos creo que hasta los cincuentas. Me dijeron que te extendiera invitación, por si acaso te dabas una escapada. Ya después, cuando la cosa concrete, te doy detalles.

    Un abrazo y lo mejor para el año que se nos viene en cima como un camión sin frenos.

    Ah, y muy rico te quedó el Alberdi 2002, por cierto. Anoche probamos uno con una caldereta de garbanzos y cerdo y estaba muy alegre y coqueto el vino. Buen trabajo en una añada puñeteresca…

    M.

  8. Manuel,
    ya me contaras lo de la cata vertical de 890. Si me es posible me hartia mucha ilusion asistir. Tu me diras.
    Por cierto, lo del Botellazo, los estoy leyendo con calma, sacando miga.
    Muy bueno.

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