¡Está caliente la cosa en el auditorio! Chicas, por favor, lo del perreo está un poco pasadito, ¡que esto es un blog familiar!
Como les iba diciendo, este 2008 ha sido un añito muy peculiar, repleto de episodios que parecen cosa de película. Retomando nuestros Premios El Botellazo™ 2008, es hora de reconocer a alguien muy, pero que muy merecedor, un auténtico héroe de este mundo del vino tan terriblemente vápido y venal que nos ocupa. Así, el Botellazo™ “En Mágnum” 2008 al heroismo jodedor en el mundo del vino se lo doy a…
¡Robin Goldstein, por perpetrar el más delicioso engaño mediático de los últimos tiempos! Goldstein sometió la “carta de vinos” de un restaurante ficticio a “concurso” para un Wine Spectator Award of Excellence. Ojo al detalle: Restaurante ficticio. No existente. Nunca existió. Pero se ganó el premio. Gran vergüenza para la revista, controversia, etc.
No es que se requiera mucha sesera para reconocer al Wine Spectator por lo que es, pero el Sr. Goldstein se las apañó para convertir la noticia de que un Wine Spectator Award of Excellence no vale ni como papel de inodoro en una exquisita comedia. ¡Bravo! ¡Bravísimo! ¡Requetebravo!
Y ya que estoy en el tema de grandes jugarretas, fraudes que revelan otros fraudes en el mundo del vino, etc., creo que voy a variar un poco el orden de premiación que tenía anticipado y a soltar ahora el Botellazo™ 2008 al Mejor Libro de Vino.
Como dije la vez que lo reseñé, cuando este blog todavía habitaba en lomejordelvinodetioja.com, para mí este libro fue un ejercicio en el más sabroso Schadenfreude imaginable. El goce que sentí al ver a una caterva de ricos nuevos horteras (y unos cuantos ricos viejos cuya solera no los hace menos horteras) con más billete que buen juicio engañados por un maestro falsificador/timador en The Billionaire’s Vinegar: The Mystery of the World’s Most Expensive Bottle of Wine, de Benjamin Wallace (Crown Publishers, Nueva York 2008) todavía me hace reir como una colegiala oyendo un chiste verde de boca de Jorge Porcel.
Magistral libro, de esos que agarras y no sueltas. La trama incluye el desprestigio de alguno que otro personaje que yo admirase, pero bueno, collateral damage. El mundo del vino se ha puesto como se ha puesto en gran medida por el afán ostentatorio que llevara a las “víctimas” en esta historia—y a millares de individuos como ellos, enriquecidos en una economía cuya exuberancia ahora sí podemos constatar como completamente irracional— a pagar los más descabellados precios por botellas “trofeo”. Lo más bonito de todo es que ya no puede encontrarse uno en subasta una botella antigua de algún legendario vino sin automáticamente pensar: “Hardy Rodenstock”.
Ji, ji, jiiiiiii…
Como estoy en risitas de aire pueril, es el momento de declararles que este año voy a imitar a otras entregas de premios, al menos en cuanto a la música se refiere. El año pasado propiné un golpe de pote a un álbum cuádruple y no se habló más. Este año habrá una Canción del Año y un Otro Disco del Año. Bien podrían ser la misma cosa, aunque no necesariamente.
A la primera. Mi Canción del Año es una que me habló desde la primera vez que la escuché. El chico que la canta parecería hacedor de pop ligero, pero en realidad es un musicazo de todas todas y, encima, un compositor de cuidado. Su más reciente álbum se llama We Sing, We Dance, We Steal Things y con él suturé a un nivel inesperadamente hondo. Irresistiblemente pegajosa (ha ido a parar a todas las recopilaciones en CD hechas por DJ CamblorNO para sus amigos) y con una letra juguetonamente mordaz, el Botellazo se lo lleva “The Dynamo of Volition”, de Jason Mraz:
“Heck is for people who believe in a gosh” es una de la docena de líneas favoritas que Mraz me ha dado en esta cancioncita. Y en lo de “líneas favoritas”, vamos con el Botellazo™ a la Cita Citable del Año. Este ha estado difícil, existiendo toda una panoplia de estupideces proferidas por personalidades del mundo del vino que merecerían el honor de un coscorrón de vidrio mío. ¿Cómo olvidar al Marqués de Griñón? (Ëspaña ha hecho los deberes en materia de equipamiento de las bodegas y formación de personas cualificadas. En elaboración de vinos estamos al nivel de otros países, pero hay que superar la etapa agraria y optar por hacer vino de calidad, aunque con costos más bajos, como los hacen los australianos.”) ¿Y el actor-bodeguero francés Gérard Depardieu? (“Puedes trabajar la tierra, puedes eliminar los herbicidas, pero siempre vas a verte obligado a tratar tu viñedo (químicamente). En Burdeos tratan los vinos hasta la muerte porque tienen los medios. Los tratamientos cuestan mucho dinero. Yo sólo uso biodinámica en Anjou porque soy pobre.”)
Indiscutiblemente, en los anales de la capullez, estas iluminaciones merecen su plaquita de honor. Pero en el 2008 sólo una declaración va a llevarse el galardón máximo, el Botellazo™. Y el ganador es… ¡Paul Pontallier, de Château Margaux! ¿Que qué dijo? Pues díganme ustedes qué les parece esto: “Somos tan afortunados con esto del calentamiento global. Miren la cantidad de grandes añadas que hemos tenido en las últimas doce o trece. Es absolutamente alucinante. “
Bueno, ahora a volver a hablar un poco de vino. Y a que me vuelvan a acusar de amiguismo. Resulta que toca el Botellazo™ a Como Deberían Ser las Cosas/División Blancos y hay un amigo mío que se va a poner contento, porque el botelleado es nada más y nada menos que el… ¡Portal del Montsant, “Sant Bru” Blanc, Montsant 2007!
Aparte de que Alfredo Arribas me merece mucho cariño, este blanco catalán vino—en la presentación de la Peñín Guide 2008— a romperme todos los preconceptos que tuviese yo sobre blancos mediterráneos españoles, En abril escribí: “Este vino trae como novedad la introducción de garnacha gris en el coupage, y ésta es una variedad de cuya existencia había leido, pero que no había tenido ocasión de probar. Esta versión del Sant Bru se presenta aún dominada por aromas de lías, pero detrás hay algo que me gusta. Resulta más ligero y vibrante que el 2006, con un sabroso centro cítrico de naranja y limón. La floralidad es más bien de madreselva. Fresco, enérgico, limpio y muy sexy. Habrá que ver como se porta de aquí a un añito, cuando se asiente un poco. Tiene muy buena persistencia y, lo más curioso, el final logra una eterealidad muy elegante, algo raro en un blanco mediterráneo”.
Lo dicho. El último blanco mediterráneo que lograra impresionarme de este modo fue el Carjcanti 2001 de Gulfi, o sea que no es chiquito lo que consigue el Sant Bru.
Hora de tomarme otra de esas pausas que refrescan antes de seguir repartiendo Botellazo™ tras Botellazo™. Estando en catalanes me acuerdo de una rapera/poetisa cubana que me tiene encantado desde hace unos meses. Telmary Díaz es otra cosa. Su voz y su flow son arrulladores, pero sin dejar de tener un cierto tono sandunguero y mordaz. Su genial álbum A diario contiene una canción en la que intervienen esos tesoros catalanes que son Ojos de Brujo. Aquí tienen “Sueño brujo”, de Telmary con Ojos de Brujo. No se me vayan, que falta lo mejor todavía…
(En breve vuelven los Premios El Botellazo™ 2008)
Tremendo Manuel! Gracias por tu generosidad medalaganaria y por volver a ser tan o más “prolifico” que antes del verano.
Traslado y comparto mi enorme contento a Ricard Rofes, con quien (también viene Agustí Peris) salimos en pocas horas para Sicilia. Pues vaya coincidencia con tu comentario sobre impresiones mediterráneas -mañana y pasado estaremos con il Dottore Salvo Foti- y como puedes imaginar haré todo lo posible para que entre otras cosillas caiga un Carjcanti 2001 o lo que tenga a bien proponernos.
En fin energias renovadas, por parte de tu benevolencia, para combatir la puta crisis y para preservar en la búsqueda de este algo que viene.
Un abrazo
Alfredo,
Ya ves, ¡haces una buena cosa y te pegan un Botellazo(TM)!
Ricard iba incluido en el julepe, al menos en mi mente, lo que pasa es que esto de bloguear una entrega de premios “En Vivo” es fuerte y a veces a uno se le pasan cositas y cosotas.
Pásalo bien en Sicilia. Si no aparece el Carjcanti 2001, pues igual el 2002, 2004, 2005…
M.
Ahora mismo estoy con ese libro en mi mesilla de noche y la verdad es que esta entretenido. Voy por la mitad y me ha gustado mucho la manera de narrar e introducir toda la trama.
Lo de las citas… sin duda ha estado reñido, menudas perlitas. Pero si, la ganadora lo merece plenamente.
Saludos
Olaf