Archivo diario: enero 3, 2009

¿Dónde queda la tranquilidad?

Es sábado por la noche. Hace un par de horitas llegó a mi buzón un comentario buscando aprobación. Consternante era, pero lo aprobé, no siendo de los que se encogen ante un reto.

Ya lo abordaré en pleno luego, pues la provocación que representa no puedo dejarla pasar. Espérenme un poquito.

Aquí estoy yo, preparándome para que a mis hijos les lleguen los jodidos Reyes Magos por primera vez. En Nueva York al menos el tostón navideño se acababa el primero de enero. Aquí no se rinde. Creo que siguen celebrando cosas como hasta marzo. 

Resulta que es puente y todo Santo Domingo se ha largado a la playa. Yo, que de playero no tengo nada, disfrutaré la ciudad vacía y me dedicaré a descansar lo que tengan a bien permitirme descansar los camblorcitos, que se han puesto tremendos.

Pues el provocador de hace un rato me ha recordado aquel período que pasé viviendo en Puerto Rico, hace exactamente una década, Desde entonces he vuelto muy poco a esa isla. En aquel tiempo quería poner un bar de vinos en el Viejo San Juan. Fue la única vez que contemplé el vino como posible métier. Pero el sueño murió pronto, degollado por las circunstancias.

En el Viejo San Juan a finales de los noventas aún se vivían los restos de una cierta bohemia. Fue en algún local de la zona donde por primera vez oí a Cultura Profética, un grupo de reggae puertorriqueño. Debo confesar que no me merecieron especial reacción. Lo de reggae en español me parecía un poquito dudoso. Pero he observado con cierto gozo que la banda ha ido evolucionando muy bellamente, manteniendo su concepto original y su espontaneidad, pero a la vez puliendo el sonido y haciéndose de una bella musculatura melódica. Me recuerdan a un muscadet. Muscadet puertorriqueño. Curiosa noción…

Porque alguien ha venido a recordarme mi época puertorriqueña, aquí les dejo una de Cultura Profética cuyo título, al menos, resulta apropiado…