Ya lo he dicho. Todo conecta. Gracias a mi mujer, la renombrada periodista del mundo del entretenimiento, tuvimos hace unos meses esta perla protagonizada por el cantante puertorriqueño Robi “Draco” Rosa. Rosa hizo una película titulada Salsa en los ochentas, después de que abandonara el insoportable grupo juvenil Menudo. En esa película aparecía también otro cantante puertorriqueño, más veterano, Wilkins, que acaban de ver los valientes que se zumbaron el videoclip que aparece arriba. Nada más el doblaje del boricua al mexicano televisesco es como para salir huyendo.
Pues gracias de nuevo a mi señora esposa por pasarme una noticia de último minuto sobre Wilkins (coincidencialmente publicada en el diario puertorriqueño El nuevo día, donde escribe Paco Villón, de quien soy un clon, o quien es un clon mío, no me queda claro, pero para que vean que, en efecto, todo conecta y el que se inventó lo de los seis grados de separación se pasó como por tres).
Este astro de la canción hace como diez años comenzó a sacar unos vinos argentinos etiquetados como “Castillo de Wilkins”. Alguna vez, cuando aún vivía en Puerto Rico, probé uno. Honestamente, no recuerdo que opinión me mereció, pero no puede haber sido particularmente bueno o malo, pues algo se me hubiese grabado.
Ahora el notición es que el cantante, que aparentemente abandona los escenarios este año, expande su portafolio de vinos con tres nuevos productos.
Es que algunos son a prueba de recesiones, les digo…
Lo que me chifla de la nueva oferta, constituida por tres vinos—uno de torrontés, otro de malbec y un cabernet sauvignon—son los nombres que Wilkins y sus asesores de marketing les han puesto. Puede que se me esté pasando alguna referencia a la oeuvre del cantante, que confieso desconocer casi completamente, o sea que leo estas marcas en la inocencia del que ignora. Lo único que podría tararear, si me ponen una pistola en la cabeza y me dan toda la cerveza que se beben los vagabundos en la escena de Salsa es, precisamente, “Margarita”. Bueno, y conozco a la fan #1 de Wilkins en el mundo, pero eso es otra historia ya. Los nombres de los nuevos vinos son:
Traicionero,
Descarado y
Sinvergüenza.
Como diría un buen amigo mío allá en el Norte: I couldn’t make this shit up. Ya lo veo venir. La cuvée de lujo que sacará dentro de un año Wilkins se llamará, si estos primeros indican la tendencia… ¡Hijoeputa!



