La otra botella

¡Señor Presidente!

Enero 24, 2009 · 11 comentarios

Viendo las noticias del nuevo Superblackberry del Presidente Obama, me vino a la mente aquella famosa frase en la inolvidable peli de Mel Brooks:

Pero luego he recapacitado. Varias noticias en diversos medios me han puesto a pensar que el nuevo Leader of the Free World, poseedor de una bodega de mil botellas en su antigua residencia de Chicago, al que tanta gente hoy por hoy atribuye todo tipo de cualidades mesiánicas y que ha devuelto un módicum de lustre a los E.E.U.U., bebe muy mal.

Primero, recién pasadas las elecciones, me leí esto. No digo nada de la fuente más que que flipo: La verdad es que hay blogs de absolutamente todo. No importa cuan específico tu interés, cuan microorientado tu fetiche, cuan eztraño el tema de tu tesis, puedes estar seguro de que ya hay alguien blogueando extensamente al respecto. Así el sitio que me indicó que los Obama son frecuentes bebedores del chardonnay de Kendall-Jackson. Como diría mi hijita Sabina: ¡Wákala!

Luego (anteayer, para ser precisos), me leo en Decanter.com lo que se sirvió en las comidas y brindis diversos en torno a la toma de posesión de Obama. En el almuerzo inmediatamente después de la juramentación se bebieron vinos de Duckhorn y un espumante de Korbel. Eso es siguiendo, según cuenta Howard Goldberg en la noticia, la tradición idiota impuesta por Lyndon Johnson tras el asesinato de Kennedy de solamente servir vinos estadounidenses en los eventos presidenciales de E.E.U.U. Había ese mismo día en Decanter otra noticia que narraba como Obama había hecho un brindis con prosecco en la Casa Blanca la noche de la toma de posesión, pero parece que era relajo de la revista, o que les obligaron a retirarla, porque retirada ha sido. Lo del prosecco, pues, podía verse como un líder cuya plataforma es de “Cambio” rompiendo con la antedicha tonta costumbre.

Dice Goldberg al final de su artículo que la Casa Blanca no cuenta con una cava de vinos propiamente dicha y que el vino para eventos o se compra específicamente para ellos , o es donado por individuos o entidades.

No sé, quizás al Sr. Presidente le hace falta tomar acción en cuanto a lo que se bebe bajo su gobierno. Le propondría, en el espíritu del gobierno norteamericano de andar nombrando “zares” encargados de tal o cual tema (ya saben, la “Guerra Contra las Drogas” y la cómica propuesta de instituir a un “Car Czar” para sacar del hoyo a Detroit), que nombre un “Wine Czar” para asegurar el bienestar de los paladares y entrañas de la Primera Familia y sus invitados a lo largo de los próximos cuatro u ocho años. Sería inmodesto proponerme a mí mismo para el cargo, o sea que propondría a John Gilman. A ver si alguien con acceso se lo cuenta al Presidente, que creo que es una buena idea. ¿Dejar atrás la era de la spoofulation? Yes we can!

Categorías: Vainas obvias