Este sábado celebramos aquí en Santo Domingo el segundo cumpleaños de mis adorados hijitos Julián y Sabina. Como la celebración del primero el año pasado fue modestilla (est;abamos en vísperas de mudarnos de Nueva York), este año era claro que había que tirar la proverbial casa por la también proverbial ventana. No me canso de felicitar a los chiquitines, que tan tremendos son y tanto me hacen vibrar. Esta noche, ya que ha pasado todo, procuraré abrir algo bueno y de preferencia espumante para celebrar lo bien que salió todo.
La autora intelectual del fiestón de los mellizos fue su madre, claro está. Josie se botó. Mínimo de errores, máximo de satisfacción para niños y para los adultos que tanto querían verlos disfrutar. DJ CamblorNO se convirtió en DJ Papa e hizo lo que tenía que hacer. Entre Prince, La Pandilla, Celia Cruz, la gallina turuleca, la vaca lechera, Pin Pon, la salsa, el reggaetón y un montón de cosas más, grandes y chicos se gozaron el sonido. Ahora me toca hacer copias de mis discos de mezclas infantiles para un buen puñado de gente.
¿El tema de la fiesta? Pues no podía ser otro… El patio de Bee Creative, el preescolar donde van los camblorcitos a diario, fue magistralmente decorado en Pocoyó total. Les muestro…




Manuel:
Ese cumpleaños de tus hjos me hacen recordar algunos cumpleaños cuando era pequeño y vivía en Maracaibo, Venezuela, esa vegetación tan tupida y el ambiente más de país tropical.
Ahora ya más viejo y padre de dos niñas, puedo seguir disfrutando, pero de otro modo, los cumpleaños de niños. Yo termino casi para jubilarme cuando les preparo el cumpleaños, pero la cara de felicidad de ellas no tiene valor alguno.
Otro tema. Acabo de ver unos retratos tuyos en el sistema de archivos y despacho de fotos de El Mercurio, diario donde trabajo y donde escribe de vinos Patricio Tapia. ¿Será que te entrevisto?
Y por último, hace un par de post atrás hablaste de un borgoña de Mugneret, 2006. Tengo uno guardado en casa, que compré hace dos años en Chambers. Es un Nuits-Saint-Georges 1er Cru 2004. ¿Alguna idea de cuánto tiempo más esperarlo?
Un abrazo
Coralo
¡Ah! Olvidé decirte que acá también tengo dos fanáticas de Pocoyó. No se pierden capítulo alguno.
Saludos
Coralo
Pues felicidades a los enanos. Todavía recuerdo aquella cuna en aquél apartamento neoyorkino. Parece que fue ayer…y ya, dos añitos han cumplido. Espero que se parezcan cada vez más a la madre, que es más guapa que el padre
)
Coralo,
Cierto es que acaba uno para el arrastre después de este tipo de celebraciones, con tanto preparativo, desembolso, esfuerzo físico, estrés porque las cosas queden bien, estrés porque se te olvidó invitar al hijito de fulana o al nieto de mengano, estrés porque te invade la casa tu !#$@%^& suegra, que de ningún modo puede perderse la fiesta, estrés porque no llueva, estrés porque vaya a pasarles algo a los niños mientras se divierten desaforadamente, estrés porque los mashups de música infantil que les hiciste en realidad sirvan y porque las abuelitas no se encuentren objecionable que les metas un “Cumpleaños feliz” y un “Bosque de la China” (cancioncilla de por sí con un contenido altamente cuestionable) een versión reggaetón… En fin, que acaba uno drenado.
Pero cale la pena.
En cuanto a ese NSG 2004 de las Mugneret, pues los 2004 son muy distintos a los 2006. Estos últimos son más madurones y mullidos, más inmediatos que los 2004, que en muchos casos salieron más angulares y austeros. He oido de algunos amigos que hay muchos 2004s que podrían estarse bebiendo bien en el próximo par de años, pero no le he entrado a nada de lo mío, o sea que no puedo darte una opinión directa. Claro, si solamente tienes una botella, yo te diría que ajustaras expectativas y probaras. En el peor de los casos, si el vino está cerradillo, déjalo airearse y tenlo como experiencia de donde está un muy buen borgoña de esa añada a esta edad… Que los puntos de referencia por experiencia propia valen mucho.
En cuanto a Patricio Tapia y El Mercurio: ¡Shhhhhhhh!:-)
M.
Iñaki,
Hombre, que en mi juventud yo estaba potabilón, ¿sabes? Son los años y la mala vida los que me han afeado…:-)
Y sí que pasa el tiempo. Ya quisiera que les vieras. Ayer teníamos dos bebés, ahora tenemos dos niños de lo más tremendones.
M.
Manuel:
Cuando te encuentre en El Mercurio (uno de sus suplementos que se llama Wikén) te comentaré. Por mientras ese ¡shhhhhhhhhh! deja todo en suspenso. Veamos como se desenvuelve esa historia.
Saludos
Coralo
A todo esto, ¿cómo le pongo una foto a mi recuadro de los comentarios?
Es que en El Mercurio me quieren mucho y querían poner fotos mías en la redacción. Por eso te las encontraste. Ya sabes, algo en plan de “Ilustre Prócer”. Yo dije que quizás eso no era tan buena idea, pues como que no adorno tanto, pero de todos modos las suministré.
O la otra historia, que se revelará a su debido tiempo.
En cuanto a poner tu foto en los comentarios, pues creo que es cosa de tener un avatar si tienes cuenta de WordPress. La pone automáticamente.
M.
muy lindo me gustaria ver mas fotos
Hola Patricia, y bienvenida a La Otra Botella.
Lamentablemente, siendo éste un blog de vino, gastronomía, música y un montón de otros placeres esencialmente aultos, ésta era originalmente sólo una entradita efímera en honor del segundo cumpleaños de mis hijos (que son mellizos). Colgué el collage que arriba aparece, con amor y alegría, pero luego seguimos de largo a otros temas. No estoy seguro de como podría incorporar una serie adicional de fotos del cumpleaños en la continuidad de las cosas aquí.
De todas maneras, gracias por visitarnos.
M.
Estaba buscando decoraciones de Pocoyó para el cumple de mi sobrino. Tengo que felicitar a quien decoró esa fiesta, muy buen gusto! y esa torta (pastel) está espectacular!!!
Me gustaría saber si hay fotos mas de cerca…
Se ve que disfrutaron a lo grande!
Wow!
Hola Leticia,
Disfrutamos muchísimo el cumpleaños de nuestros hijos. Claro, ellos lo disfrutaron más. Contratamos una organizadora/diseñadora para el evento que se encargó del decorado. Nosotros sólo le dimos el tema. En Santo Domingo tenemos gente sumamente talentosa que te hace ese tipo de trabajos a precios bastante módicos. Una de las ventajas de vivir aquí.
Lamentablemente, estas que colgué aquí en su momento son las mejores fotos del decorado, habiendo yo dedicado mucho más tiempo a mis hijos y sus amiguitos que a Pocoyó. Cosas de padre ufano.
Lo que le dije a Patricia más arriba, además, creo que sigue aplicando. Un poquito difícil de incorporar más fotos del cumpleaños de mis hijos en un blog sobre la cultura del vino…
M.
que lindas adornos osea:::
que lastima porque tengo pensado hacerle el 1er cumpleano a mi bebe con motivo de pocoyo y me encanta esa decoración demasiado original . de todas manera Gracias!!!