Hoy comenzamos con la cosota: El exitazo que fue el Salón de Vinos Naturales celebrado este pasado 29 de marzo en el Convento de Sant Agustí, en Barcelona.
Mi más sincera enhorabuena a los organizadores y exhibidores, gente que me inspira por estar tan dedicada a hacer las cosas bien en España. Claro, también quiero felicitar a los asistentes, entusiastas del vino natural—del vino como debe ser… Bueno es que muestren sus números, que hagan ver que sí, hay tanta gente que ama el vino de verdad. Gracias por estar.
Y claro, que les envidio mi poquitico, pues estaban todos… Menos yo. Familia y trabajo hicieron que no pudiese dar el salto de charco requerido (JOan Gómez Pallarès, quien me sembró la semillita de una idea en la cabeza, no sabe qué tan en serio lo intenté), aunque ganas no me faltaban. El año que viene será, esperemos.
Mientras tanto, seguiré yo de mi lado alentando en todo lo que pueda a toda esta buena gente, elaboradores, comercializadores y consumidores de vino natural.Por cierto, la foto que aparece arriba me la envió Laureano Serres, pero nunca me dijo quien la tomó. Espero que no se me mosquee el fotógrafo por usarla aquí. Mil gracias y déjame saber para ponerle crédito.
En otro orden de ideas, ésta ha sido una semana de muchas cositas curiosas que ya hemos ido tratando en entregas anteriores. Pero podemos contar siempre con Decanter.com para dejarnos un bocadito sobre el cual rumiar durante el finde. Esta mañana me encontré un artículo sobre el “primer gran sondeo sobre la mujer y el vino”. Aparentemente, las damas fueron bastante sorpresivas para los elementos sondeantes, pateando por los aires unos cuantos clichés abusados del marketing del vino.
No diré nada del detalle de que las sondeadas tienden a “preferir tintos y no blancos”. Pero un elemento al final de la historia me hizo arquear mi ceja izquierda, la que sube cuando se me prenden a la vez el aparato de reflexión y el sentido de la joda.
Resulta que, al menos las británicas entre las mujeres sondeadas, tienden a ser bastante frugales en sus compras de vino, gravitando hacia “lo que está en oferta” y prefiriendo no gastarse más de £10 por una botella.
¡Gracias, señoras y señoritas mías, por introducir una botella de cordura en este mundo tan cundido de sinvergüenzura, mideverguismo y comemierdería macha “ultrapremium”! ¡Por eso las adoro! La responsabilidad fiscal es una virtud. Ustedes no lo olvidan. Y se maravillarían si supieran lo que piden y están dispuestos a pagar muchos hombres por algo que dizque es “vino”, estoy seguro.
Les invito, tras considerar todo lo que hemos conversado esta movidita semana, a leer este interesante artículo que apareció el martes en el New York Times. No hay nada como cuando la economía nos obliga a retomar el fundamento…
Aún en otro orden más de ideas, esta mañana veía en mi casa, mientras me vestía para irme a la oficina, como Barack Obama respondía las preguntas de un foro de estudiantes en Francia. A la pregunta final, sobre si alguna vez se arrepentía de haber ganado la presidencia, dada la actual situación. dijo algo bonito, pero desubicado. Lamentaba estar en Francia y no poder irse a caminar como una persona cualquiera, o sentarse a beber vino en un café en alguna acera parisina. Parece que al Sr. Presidente no le ha dicho nadie que el gobierno de su amigo Sarkozy ha prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en la calle. O sea que…
Bueno, ahora me preparo para terminar la tarde y luego comenzar a finalizar los planes de Semana Santa. No que sea yo muy de turismo interno y playa, pero algo haremos. Ya les contaré. Me llevo comida y vino a algún punto al este de la isla. Me llevo el Blackberry para ver qué se mueve aquí, aunque en realidad sea muy jodido responder a comentarios con ese tecladito tan chiquito. Y me llevo unos cuantos discos que sonar en la semana de bebienda y bikini caribeñamente mayor. Por ejemplo, hay que meter esto de Devin The Dude en la mezcla…
Feliz Semana Santa a todos ustedes. Buen cachondeo, o lo que sea que se lleve. Y nos vemos cuando regresemos todos.