Leí por primera vez sobre ese vino en lo de Joan Gómez Pallarès. Me intrigó. La nota lo dejaba a uno en suspenso.
Jump cut a mi oficina en Santo Domingo. Me llama la recepcionista para decirme que ha llegado una caja para mí por DHL, o UPS, o lo que sea… No esperaba cajas ese día. No tenía ningún pedido de Amazon en tránsito, ni nada por el estilo. Me acerqué al mostrador y, en efecto, allí había una caja que me proclamaba como su destinatario.
La abri y—para mi mayúscula sorpresa—contenía seis botellas de vino. La enviaba mi buen amigo Alfredo Arribas, gran arquitecto ahora convertido en bodeguero. Los vinos que contenía la caja, excepto uno, eran de Portal del Montsant, su bodega.
Advierto al que se le ocurra venirme a joder con acusaciones de “amiguismo” que sí, me considero amigo de este ilustre personaje. Quizás influya eso en lo mucho que he disfrutado sus vinos las veces que me ha tocado probarlos. Pero prefiero pensar que Alfredo y su enólogo, Ricard Rofes, están haciendo un trabajo cojonudo y creando vinos verdaderamente bonitos, llenos de carácter, verdaderamente interesantes sin perder un cierto “brillito” moderno que los hace muy atractivos en el mercado.
Nada, que si persiste alguien en descalificar mi nota como “parcializada”, pues, a fastidiar a otro, que aquí no vamos de “objetivos” ni nada que se le parezca. Además, considerando la carestía de buenos vinos que hay por estos lados, cualquier cosa decente que alguien me mande me parece un detallazo.
En fin, que venía a hablarles del Portal del Motsant, “Brunus” Rosé, Montsant 2008, que salió de aquella caja y que me ventilé anoche junto a Josie. Acompañó brillantemente unos pinchitos “cubano-morunescos” de pollo servidos con ensalada de lentejas rojas, tomate, cebolla roja, berro y menta. Yo me había dado la vuelta por un bar de vinos/vinoteca que queda cerca de la ya antedicha oficina, ojeando la deprimente selección. ¿Sauvignon de Cloudy Bay al equivalente de cuarenta y cinco dólares? Pues mira que a la mitad de eso ya me parecía demasiado pagar… De repente desistí, tras considerar si hacía otro experimento masoquista con algo chileno o argentino. Pensé que algo habría a lo que entrarle en alguna de las neveritas de casa.
Me sorprendió enterarme que de este rosado—de color fresa-rubí-fucsia mediterráneo tan profundo que mi mujer en un principio lo llamó “ese clareta”) se producen solamente 6200 botellas. Vamos, que una pena, porque me hubiese gustado empatarme al menos con una cajita más para mojar mis noches aciagas en la caló de la temporada ciclónica.
Si le dieron al enlace al blog de Joan, ya tienen toda la información técnica sobre el Brunus. Garnacha de veintitantos años más o menos, sobre suelo arcilloso-arenoso-granítico en Montsant. Pues lo más bonito que se me ocurre decir sobre el vino en sí es que representa exactamente eso.
La nariz se presenta inicialmente discreta, pero con el aire va ganando intensidad. Hay sandía, cereza negra, grosella, fresa y una onda mineral delicada, pero presente. Aromáticamente no es complejo, en realidad. El golpe frutal entre cuyas reverberaciones se discierne una mineralidad que se resuelve eventualmente en polvo granítico.
Jugoso y directo en boca, con un amarguito agradable en el paladar medio. Un vino muy textural de posgusto, Fruta carnosa con acidez vibrante y esa mineralidad “voladita”, casi etérea. Una cierta fina granulosidad al final. Todo está en su sitio y en equilibrio. Tiene 12.5% de alcohol, según la botella. Una maravilla para un rosado mediterráneo. La botella se vació casi sin darnos cuenta los que la consumíamos.
Me quedé pensando yo que si no conociese yo a Alfredo Arribas, ya este vino me hubiese provocado tremendas ganas de conocerle. De hecho, me mete en la cabeza que he de conocer a Ricard Rofes en algún momento y visitar el lugar de donde salen estas cosas tan sabrosas que está produciendo Portal del Montsant.
EL videito para concluir sale de un disco que también me llegó de regalo de parte de un amigo, fíjense ustedes. Desde hace un par de semanas estoy que no me sale de la mente este ritmito, bajo y flow de Scribbling Idiots:
de esta bodega tengo yo esperando un portal 2005, tengo buenas espectativas con el.
El color parece de una sabrosa agüita de jamaica.
Manuel:
No se por qué, pero tu comentario sobre el pinot noir Montsecano y las apreciaciones sobre el otro pinot de Concha y Toro en http://www.vinosycopas.com se había ido al spam, pero ya lo saqué. ¡Está liberado! Ja ja ja.
Un abrazo
Coralo
Había mandado un post pero al parece pasó lo mismo, puede que se haya ido al spam. El que dejaste tu en vinosycopas.com no se por qué pero también se había ido al spam. Ya lo saqué de ahí. Te respondo ahora. Parece que el sistema todo lo que sean links los pasa al spam. Una pregunta técnica: ¿cómo haces, porque yo también trabajo en worpress, para cuando tienes una cita o un texto como en el post donde hablan de Jay Miller en la comida en Florida, que lleva una raya a lo largo y el texto se separa del original? ¿Pudiste captarme?
Saludos
Coralo
Para los que no hacemos distingos con los colores comienza ya la temporada de rosados en este hemisferio. He abierto hoy un nuevo vino de Gran Feudo, el rosado sobre lías. Animado, desde luego, por lo decepcionante que me han resultado el último par de añadas de su rosado normal; antes un excelente valor seguro y ahora un flojeras.
Distinto registro en este rosado, todavía tengo que cogerle el hilo, pero bien de momento. Sandía y cáscara de melón, hinojo. Tenue en su conjunto pero con un paso en boca más suave y menos ligero que los rosados habituales. Un ligero toque de bollería y un retro que me ha extrañado como a Maltesers.
Saludos,
Jose
Que ganas me han entrado de tomar un rosado con la ensalada que me estoy haciendo para cenar… Bueno, tengo un Pinot Noir de estos alemanes, que casi lo es.
No he probado el Brunus rosado, a ver si la próxima vez que baje a españa lo busco, aunque con esa producción tan corta y siendo un rosado, no se si en Madrid se conseguirá.
Saludos
Olaf
Olaf,
Perdona que no respondiera antes, pero en el lío del fin de semana y mi abortivo viaje a Nueva York sencillamente se me pasó el mensaje…
El Brunus es verdaderamente muy bueno. Vale la pena hacer el esfuercito extra para localizarlo. O para ir a visitar a Alfredo, fallando las tiendas. Me parece que, como con sus otros vinos, está sentando una nueva pauta para el Montsant.
M.