Repruebas

Pues, fíjense ustedes que no pude irme a Nueva York ayer, a ese viaje de negocios, visitas médicas y renovación a base de una amplia gama de comida y vino de verdad. Falta me hacía el paseito por aquella, la ciudad que me adoptó y donde viví casi una década antes de venirme adonde resido ahora.

Lástima perderme las catas de riojas de mañana en City Winery, organizadas por la DOCa y la campaña Vibrant Rioja: Me hacía gran ilusión ver a buenos amigos como Chus Madrazo y María José López de Heredia y conocer a algunas personas que tengo pendiente conocer desde hace años.

Pero no. Cambio radical de planes y aquí estoy. No podré darme el viajecito sino hasta junio, o sea que a vivir con el material de la vida diaria.

He de confesarles que estoy adicto a una serie de TV que me han estado alimentando en dosis masivas a través de DVD. Para el contingente español es tema viejo este producto genial de Antena 3, que ya desapareció de las pantallas en su país de origen, pero que vive una vida adicional en mi casa noche tras noche. De verdad que no me imaginaba que Aquí no hay quien viva iba a engancharme como lo hizo. Pero es que es tremenda… Un extraño cruce entre 13 Rue del Percebe, El chavo del ocho y Seinfeld puesto en Madrid. Ya sé, ya sé… Me penalizarán algunos miembros del distinguido por este momento low-brow y yo les diré: “¡A vé, a vé, un poquito de por fabó!”

En fin, a lo de las “repruebas” de mi título de hoy. Es que, aunque les parezca mentira, cuando un vino me resulta inconvincente pero no ofensivo a la primera, tiendo a darle oportunidades adicionales. En algunos casos pasa algo y mi opinión cambia para positivo. En otros sencillamente puedo descartar algo que nunca iba para ninguna parte. Aún en otros, como los que les contaré hoy, aunque alguno de  los vinos en cuestión presenta una marcada mejoría con respecto a la primera vez, la cosa sigue tan ambigua como al principio.

Me pasa eso con el Ronco dei Tassi, Friulano, Collio 2007, probado recientemente en dos ocasiones. Hace unos meses, este vino acababa de llegarles a los de Bengodi, un deli italiano cerca de aquí donde compro vituallas y alguna que otra botellita curiosa. Estaba preso de un mutismo sorprendente el vino. Ahora parece haber encontrado su voz y estar entonando una canción que me tiene entre si me encanta o no—medio Björkesco, el friulano, o como una de tantas bandas hijas bastardas de Joy Division que andan por ahí…

Nariz carnosa, peludita y amarilla, con notas de melón, toronja, uva, arena caliente y cáscara de banano. En boca presenta un amargor quininesco sobre textura cremosa y sabores de melón, bonbones de manzana y canela. Larguito, gordito y salino-amarguete de posgusto.  No puedo decidirme si el efecto general me molesta o me gusta. Un vino extraño.

Otro que volví a probar después de una primera impresión un poquito rara fue el Mastroberardino, Lachryma Christi del Vesuvio DOC 2006. Este vino de Mastroberardino es viejo amigo, habiendo yo probado una buena cantidad de añadas, incluso algunas bastante viejas. Su perfil era rústico, potente, tremendamente tánico y orgulloso de sus tonazos de establo—exigía guarda. Que es lo que me desconcierta de este 2006, en botella con etiqueta muy modernilla, un transfer plástico sobre el vidrio. El que este vino, a sus escasos dos años de vida esté jugosito, sumamente bebestible, pulido, con fruta roja simple y directa con la que interfiere una cierta sequedad maderera, es algo que no consigo entender. De verdad que me encojo de hombros, pues donde muchos ejemplos anteriores me dejaban claro que Mastroberardino sentaba la pauta para el Lachryma Christi, éste me resulta difícil de interpretar. Y ojo a los amantes del brett, que aquí lo que queda es una traza remota, en vez de las oleadas odoríferas de antes.
Y sin embargo, es un tintito ligero y agradable para beber en el Caribe y olvidar inmediatamente. Vaya usted a saber…

Nada, que quería dejarles aunque fuera una cosita hoy, afincado aquí tras un domingo que me dejó física y emocionalmente exhausto.

¿Musiquita? ¿Pues por qué no? Esto es de Passion Pit,  un grupo que he estado escuchando mucho cuando quiero botar el golpe, del álbum más reciente. Se llama “The Reeling”:

Advertisement

2 Respuestas a Repruebas

  1. Tenía su gracia la serie esta de ‘Aquí no hay quien viva’. Perdió un poco a partir de la segunda temporada y la última temporada fue ciértamente forzada y precipitada, pero esas dos primeras temporadas sí que eran bien graciosas.

    Saludos,

    Jose

  2. Manuel Camblor

    Estoy comenzando la segunda…

    M.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Gravatar
Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s