Y a la historia de los cuestionamientos sobre la ética periodística en el Wine Advocate de Robert M. Parker, Jr. le salieron patitas. Y emprendió la carrera, quizás imparable.
Hoy a las seis de la mañana me levanté y ví esto en la sección de “Media” del Wall Street Journal. Aparentemente, la trama adquiere sustancia y comienzan a surgir nuevas evidencias de inconsistencia tremenda chez Parker en cuanto a aceptar viajes, comelatas, etc. pagados por productores cuyos vinos se reseñan en el Wine Advocate.
La verdad es que eso de andarse proclamando el más recto, incorruptible e irreprochable de todos va a acabar por ser la peor idea en toda la carrera de Parker. Bueno, junto con lo de rodearse de esos “contratistas independientes”, que también…
Muy significativamente, hasta Joe Dressner ha sonado de nuevo sobre el asunto, esta vez con una nota diferente.
Satisfacción me da no haberme fiado nunca de ninguno de esos prescriptores y gurús ni haber hecho su buen nombre parte de ningún edificio ideológico por mí habitable. Ahora puedo dedicarme a ese delicioso deporte de espectador de los pedos éticos de vociferantes moralistas. La verdad es que esto parece cosa de políticos gringos. No sé por qué, pero hasta me recuerda a cierto líder del Congreso norteamericano que fue sumamente vocal cuando la residenciación de Bill Clinton, sólo para ser pillado en una adúltera relación con una asistente congresional.
De que hay que jodeerse, hay que joderse… Les dejo con un videito, a propósito de nada en particular, pero que creo que sería bueno para la banda sonora de todo esto. Pop como debe ser, por Scissors for Lefty:
… in trust we god….
Jose
Yo creo que la cosa es muchísimo más profunda que simplemente viajes o cenas pagadas. Aunque no tengo ninguna prueba, de verdad creo que hay señores que no pueden tener TAN mal paladar. Me refiero a vinos con altos puntajes que he probado, y que son francamente imbebibles, y donde la única explicación comprensible es que al revisor le pagaron buen dinero por ese puntaje.
Felipe,
Nunca subestimes la aptitud humana para el mal gusto. Hay gente a la que sí le gustan esas cosas que a ti o a mí pueden parecernos absolutamente impotables. De hecho, dejados llevar por ciertos “criterios” dominantes hasta los extremos, acaban pensando que mientras más de todo atributo, mejor, y se llega a lo que se llega.
He estado en catas de vinos de Napa con gente que tiene todo el dinero del mundo, o sea, que jamás necesitaría persuasión monetaria. Donde yo me asqueaba profundamente, ellos estaban en el más puro deleite. La vida es lo que es.
M.
Yo tendria cuidado al hablar de mal gusto, que no se confunda esto con pensar que lo que no le gusta a uno es de mal gusto. Ya diviso a Mark the Lion en la penumbra, cual artero luchador samurai, en feroz ataque.
Ah, esa extraña criatura que es lo “políticamente correcto” sube de nuevo su cabecita y nos dice que no, que no llamemos “horteradas” a las horteradas del prójimo, que son meramente expresiones personales…
¿Qué hubiese dicho Oscar Wilde de todo esto?
M.
Buenas Manuel leo tu blog desde hace tiempo y te felicito por él y hoy he dedido entrar.
Lo he hecho porque creo creo que se sataniza a parker, por lo que representa, qué crítico no acepta botellas de un distribuidor, viajes, qué crítico no valora bien un vino (vease 1101 que beber antes….) y no coincide con sus gustos, por yo qué sé gustos transitorias. Todos los críticos a nivel más o menos global (lease Gildman, Spurrier, Gutierrez, Rovani, Tanzer) crean opinión e “imponen” sus gustos más o menos genralizados. Puedes estar con su gusto o no eso es libre. lo que me molesta es ese crítica, no tuya sino generalizada en Espàña que ataca a Parker y luego flipa cona Egly ouriet o con domino de atauta o con una conseillante 2000 que son vinos bastantes parkerizados, no?
Hola Lazareto, y muchas gracias tanto por leerme a largo plazo como por intervenir hoy.
Aquí en realidad la cosa no va contra Parker como crítico, ni contra sus gustos, ni contra su sistema de puntuaciones. No pretendo “satanizar” a nadie. Más bien, si se puede, creo que es hora de comenzar a ver sus fallos humanos, entre los cuales se encuentra una dosis tremenda de algo que muchos llamarían hipocresía. Yo prefiero quedarme en “deshonestidad intelectual”.
No hablaremos de ningún vino sancionado o no por Parker, ni de partisanismos. Sólo quisiera que nos enfocáramos en el problema más grave que sale a la luz con este follón, o sea, la chocante discrepancia entre la política de ética laboral establecida muy claramente por Parker para su publicación y las prácticas reales de los empleados de Parker.
Créeme, yo no veo el más mínimo problema en una relación estrecha entre la industria y los creadores de opinión. De hecho, me eduqué en una época en la que las más respetables autoridades sobre vino eran todas comerciantes del mismo, o sea que tenían intereses creados y demás.
El lío viene cuando llega este hombre proclamándose a sí mismo “defensor del consumidor”, con pretenciones de “objetividad” y poniendo por delante un manifiesto de principios en el que nadie más que él establece los parámetros de juicio. Entre dichos parámetros está costear él mismo todas sus misiones investigativas y pagarse todos sus gastos, sin recibir nada de ningún productor cuyos vinos reseñe. Parker establece muy claramente que quiere precluir tanto los conflictos de interés como cualquier cosa que pueda parecérseles.
Puede discutirse que Parker establece esos preceptos éticos en un momento en el que él es el único proveedor de contenido para su publicación, pero que esos preceptos quizás no apliquen en un momento en el que tiene otros colaboradores pagados. Pero eso deja un área de un gris tan oscuro que parecería negro, pues en ningún momento se hace un adendo a las reglas del juego para aclarar que las normas de ética del gran gurú en cuanto a aceptar viajes, comidas, regalos, o lo que sea, no serán las mismas que aplican a los demás autores del Wine Advocate.
No me negarás que la lógica aquí: Alguien que pone sus propias reglas por escrito ha de jugar ateniéndose a ellas. Esto más aún si el respeto a dichas reglas es la base de su reputación como “honesto” . La honestidad pediría que todo el que trabaje en la publicación que sale bajo el nombre de Parker respete el mismo código ético, o al menos, si no va a ser así, que se emita una aclaración a priori sobre las excepciones al reglamento.
Reitero que esto no es un ataque a Parker, sino un cuestionamiento de alguien que va por la vida declarandose incorruptible. La apariencia de que algo anda un tanto pasadito de la fecha de expiración en Dinamarca debería ser sumamente preocupante para Parker, pero más aún para quienes quieren seguirle aún.
M.
No, Manuel. No subestimo los alcances del mal gusto. Sólo es que le veo más potencial a la mala fe.
¿Oscar Wilde? Habría afilado la pluma (sin retruécano) para soltar algo como: La diferencia entre tu gusto y el mio es que yo lo tengo.
Jose
Es cierto que aquí se sataniza a Parker y a todas sus vanidades. Aunque creo que no lo suficente.
Por aquí, en La Rioja, todavía hay ayuntamientos que suman los puntos y los exiben a costa del erario público. No me sorprendería que en cualquier momento le cambien el nombre de santo por el de S. Roberto. Aunque lo comprendo, porque el munincipio vive del vino.
Y ahora, hilando los hilos, me pregunto por la parte de responsabilidad que podría atribuírsele al fénomeno parqueriano en la práctica desaparición de los grandes GranReserva de Rioja.
Salud.
yo creo que parker ha demostrado su imperturbable honestidad durante mucho tiempo y como ejemplo, las veces que se ha negado a venir con proposiciones de todo tipo.
posiblemente su único soborno aceptado y conocido, haya sido la aceptación de la condecoración de caballero de la orden de la legión de honor o algo así no?…
todavía está a tiempo de depurar responsabilidades y si así lo hace, todavía tendrá mi respeto aunque jamás tendrá mi gusto.
creo que nadie puede poner una mano en el fuego porque uno de sus empleados no haya sisado algo, alguna vez y no por ello se puede decir que el empleador sea un ladron, no?
si lo descubres y tomas las medidas oportunas ( en este caso sólo el despido) habrás cumplido con tu honorabilidad y honestidad…
me enteré del caso hace dos días y desde entonces sigo con atención los acontecimientos…
se tendrá que andar con cuidado el auténtico RP si no quiere perderse definitivamente y echar al traste su hasta ahora, bien merecida credibilidad para sus seguidores.
entre esto y el decanter, el WS, peñin y muchas otras publicaciones famosas y conociendo las relaciones con ellas desde dentro, mi voto en cuanto a honestidad y formalidad, va para WA. (al menos hasta ahora).
Felipe,
Hombre, si es la mala fe la que hoy día hace girar el mundo…
Jose,
Hay que hurgar más profundo, pero sí, Wilde diría algo cuyo mensaje sería esencialmente ése.
M.
Juan Carlos,
Espero que con “aquí” te refieras a la Rioja, o a España, pero no a este espacio mío y de ustedes. Mira que lo de “satanizar” tiene connotaciones divinistas que no me gustan nada.
En cuanto a lo que planteas al final de tu mensaje: Quizás los puntos, al ser medidas tan especiosas como inmediatistas de “calidad”, sirvan solamente para gente inmediatista que busca placer inmediato en el vino, o sea, no es capaz de visualizarlo como algo que requiere una cantidad verdaderamente sustancial de tiempo para su desarrollo.
No sé, yo especulando…
Erre,
Aunque el libro de Hanna Agostini procede de un lugar de muy mala voluntad hacia Parker, cuenta un montón de episodios que, aunque quedan por corroborar ampliamente, son al menos verosímiles. Cuidado con aceptar el automarketing de la “honestidad”. Recuerda, reitero, a los políticos y sus moralinas, o, para los efectos, a los curas…
El problema de esta particular instancia de predicar la moral en calzoncillos sigue siendo que el Sr. Parker ha continuado poniendo al frente su “código de ética”. “No me mojo yo, pero no puedo controlar que mis subalternos permanezcan secos” me parece una excusa bastante pusilánime, sobre todo si consideramos que los dos implicados en este escandalito (Mark Squires y el Dr. Miller) son viejos amigos de Parker, que le conocen bien, gozan de su confianza y saben que precisamente en la percepción de “honestidad” e “incorruptibilidad” reposa mucho de la reputación de la organización Parker.
Al fin y al cabo, aún si exoneramos a Parker por no poder estar encima de sus “contratistas independientes” para que cumplan con el manifiesto ‘etico del jefe, tenemos que pensar en el tipo de aparato intelectual/moral que no mide la posibilidad de que ocurra un follón así y, cuando ocurre, no toma una acción inmediata y decisiva. Que no la ha tomado, ¿eh? Porque en las semanas que lleva este lío con Squires y Miller lo único que Parker parece haber hecho es ofrecer subterfugios, excusitas y culebreos.
Para mí lo curioso en todo esto es que el Wine Advocate tiene otros colaboradores independientes (Schildknecht, Galloni, Martin) cuyas reputaciones no se ven ni remotamente manchadas por este guirigay. Resulta que los dos acusados de lo que se les acusa son los
“panas de siempre” del supergurú todopoderoso. Es algo que me hace pensar. Quizás no debiera, pero me hace pensar…
M.
El tan manido tema de los puntos, al fin y al cabo, no deja de ser una forma de expresión simplona sobre el grado de satisfacción que proporciona el vino a alguien en un momento determinado. Hay montones de veces que pienso que la descripción del vino no se corresponde con la cifra de calificación que le adjudica el catador.
Bueno, que el tema de los puntos, pienso que es sólo una de las herramientas de orientación para las masas, convenida entre productores y prescriptores.
En cuanto a lo del inmediatismo, ya sabes lo que pienso, que no me preocupa demasiado el tiempo que ha de permanecer un vino en su botella con tal de que me satisfaga de inmediato, que es el fin que busco al descorchar una botella.
Uno ya no está para comprar en premieur.
Esta es mi opinión aquí y en todos los sitios.
http://www.hayvidadespuesdeparker.com
Saludos
Hombre Ino, entre todas la mataron y ella sola se murió. Parker, ad lateres y demás ralea podrán tener su responsabilidad, pero las bodegas/distribuidores y toda su corte tienen la suya. Los consumidores (vs. bebedores) tienen la suya, pues al fin y al cabo si no compras determinadas botellas ni les haces el caldo gordo ni los primeros, ni los segundos, se sostienen…. Ca’palitroque son su velita…
Saludos,
Jose
Es cierto, Jose, me había olvidado de la parte que toca a los bebedores.
Lo que me provoca son esos llamamientos a la compasión con lo parqueriano.
Salud
Bueno, compasión, lo que se dice compasión, sería ridículo concederla.
Primero porque la vara de la “integridad” fue el propio Parker el que la puso donde estaba. Segundo porque esa organización, en virtud de su propio sistemita de valoración numérica, precluye la compasión. Las matemáticas son como son. Sin pena ni alegría.
M.
Y las patitas de la historia siguen creciendo. Ya parece un avestruz. Realmente apesta. Es dificil de creer que una organización de semejante tamaño y alcance haga tantas cosas mal (digo mal de culpa y mal de negligencia. Y mal por el mal mismo) y cuando los descubren con los pantalones bajos, manejen las cosas aún peor. No puedo decir que lo siento. Actúan como el imperio del mal.
Javier,
Mira la nueva entrada del blog.
M.
Mientras a Parker no le empieze a picar el bichito por vinos naturales, el vino de verdad está salvado… Imaginen a Parker tratando de estandarizar lo incopiable…
Francisco,
Yo jamás le atribuiría ningún proceso activo de “estandardización” al Sr. Parker, ya que él no es quien elabora los vinos. Más bien la “estandardización” ocurre cuando un gran número de tecnólogos aplican su falta de imaginación a hacer vinos con características que ellos suponen “favorecidas” por el paladar de Parker. Es, si se quiere, un clásico caso de fetichismo freudiano, localizando el deseo en una parte en vez del todo. Tomas “el gusto de Parker” y los sustituyes por “el gusto de la gran mayoría del mercado” y listo…
M.
Te apoyo totalmente en tu análisis, lo que escribí fue una reacción maquiavelica hacia todo lo que está ocurriendo hoy por hoy alrededor del “Gurú” como lo llaman algunos…
Pensando en voz alta, se me viene a la cabeza que la aparición de “Falsos Gurues” como Osho o Parker crean seguidores que “le compran”, que confían mucho en las opiniones y puntajes que publican… lo que me da miedo es que los “seguidores ” pierden libertad, pierden opinión propia, pierden originalidad… los gurues crean rebaños humanos, no espiritus libres.
Francisco
El ovejismo: Principal motor de la cultureta del vino hoy por hoy…
¿Quién es Osho?
M.