La otra botella

Cositas y cosotas: 26.06.2009

Junio 26, 2009 · 11 comentarios

Una cosota que se lo tragó todo, en realidad… Iba a escribir una cartita cariñosa y consoladora a todos mis encorbatados amigos de la industria del vino que esta semana tuvieron que zumbarse ese más incordio de todos los enoshows corporativos: Vinexpo. Más de uno conozco cuyo dolor de pies en esa feria está directamente relacionado con un punzante dolor en el alma. Yo una vez hace diez años, ignorando muchas cosas acerca de la cultureta del vino, estuve en Vinexpo. Una experiencia que me marcó. Iba a meterme en el negocio del vino como importador y no lo hice, tanto fue lo que me perturbó aquella experiencia.

Vinexpo este año no ha estado sin follones cómicos. No solamente están los que se reportan en medios masivos (ese suena un poco a Aquí no hay quien viva, ¿no?). También están todos los chimentitos que te llegan por e-mail  o por Facebook. Mucha cosita y cosota.

Incluso iba a hacer un pequeño homenaje a Farrah Fawcett, cuyo icónico poster del bañador rojo  fue  único responsable de mi primer gran choque con mis hormonas, allá en la distante galaxia de mi preadolescencia.

Pero todo se lo cargó la noticia, ayer tarde, de la muerte de Michael Jackson.

Fue de mucho debate la noche de anoche. Gran cantidad de gente insistía en hablar del “legado del Rey del Pop” como algo a admirarse sin reserva alguna. Pero el padre de niños pequeños que soy puede más que el amante de la música que también soy. La última década y media de la vida de Michael Jackson me resultan demasiado perturbadoras. Las acusaciones de abuso de menores. La locura que lo llevó a convertirse en un espantajo siniestro a base de cirugía plástica. La total inercia creativa… Hablar del “legado del Rey del Pop” es hablar de algo asquerosa e indeleblemente manchado por el comportamiento del hombre trastornado detrás de la figura artística. Por un lado siento gran tristeza ante la muerte de un entertainer de talento inmenso e influencia infinita. Pero también no puedo evitar pensar que Michael Jackson, el artista, murió a finales de los ochentas, después de Bad.

Y entonces están las cirugías plásticas, el circo mediático y, sobre todo, los niños. Perdonen la crudeza, igual que la tristeza: De repente,  el gran astro que tanto brillaba se revelaba hecho de mierda incandescente. Me era imposible encontrar la manera de vindicar a Michael Jackson y, ahora que ya no está, los vítores me parecen absurdos.

¿Podría yo rendir tributo a Michael Jackson en la ocasión de su deceso? Pues sí y no. Una canción suya me viene a la mente. La imagino conspicuamente ausente de los “maratones Michael Jackson” con que seguramente castigarán al mundo las emisoras de radio populacheras en los próximos días. De hecho, la imagino interpretada a duo por dos difuntos, Jackson cantando y el inimitable Miles con su trompeta tan roja como el traje de baño de Farrah. Porque a Miles Davis, en sus últimos años, le gustaba mucho interpretar esa canción de Michael Jackson. Una canción sensual, provocadora, pero a la vez sinuosa, conflictuada, con demonios a flor de piel… Así, más o menos, como Michael Jackson.

Hablar hoy de esto era inevitable. Quizás tan inevitable como resumir su extraña vida en una línea de la canción que digo. Y si reguntan por qué, díganles que es naturaleza humana.


Categorías: Cositas y cosotas de la semana · Crítica · In memoriam · Temas perennemente calientes

11 respuestas hasta el momento ↓

  • Jose // Junio 26, 2009 a 1:24 pm

    Musicalmente Jackson, para mi, llegó a su cúspide con Thriller, de ahí pa’lante ná. Recopiarse a sí mismo y con muerte de vampiro, por inadaptación a los tiempos.
    En lo personal, si eran ciertas las acusaciones… pues así estallase como una castaña. Él y cualquiera capaz de algo así.

    Saludos,

    Jose

  • Manuel Camblor // Junio 26, 2009 a 1:28 pm

    Pues completamente de acuerdo, Jose, aunque después de Thriller Michael Jackson hizo un par de cosas buenas, particularmente aquella “State of Shock” que grabó con sus hermanos y Mr. Jagger. Siperfunky numerito, sí señor. Pero de Bad para alante, pues, basura predigerida.

    AHora se rumora que su muerte tuvo que ver con drogas. Ya veremos.

    M.

  • Jose // Junio 26, 2009 a 1:34 pm

    Ya supongo… el ciclo habitual en estos casos… Muerte por drogas, después comenzarán las teorías de conspiración, luego que trabajaba para la CIA, el FBI, la DEA o la TIA… para finalizar con que no está muerto, si no que ha vuelto a su planeta… amos que no me jo…

    Jose

  • Manuel Camblor // Junio 26, 2009 a 3:49 pm

    Aparentemente, su folloncillo ya lo hay. Anda la policía buscando a un médico que trataba a Jackson a domicilio. Ya leí en algún sitio que Michael Jackson dijo que cuando muriera, quería hacerlo como Elvis… :-)

    M.

  • Victor F. // Junio 26, 2009 a 6:00 pm

    Lo que hace la casualidad Manuel, te dejo el uso de un sampler de este tema de título (y letra) nada rebuscado:

    http://www.youtube.com/watch?v=o5-4Cq4rKC8

    Un abrazo.

  • Manuel Camblor // Junio 26, 2009 a 6:14 pm

    Hombre, Víctor, que gracias por animarme la tarde. Estoy en mi oficina con el aire acondicionado de la planta en que se encuentra averiado. Hace un calorazo acojonante. Las niñas, pues, hacen pensar en cosas mejores.

    Un abrazo, y a ver si se te ve más a menudo…

    M.

  • javier // Junio 26, 2009 a 7:18 pm

    Probablemente yace ahí la dificultad, cuando pensamos en reivindicar al artista debido a su obra y emitimos juicios universales, como ese que mencionas, sobre si es el Rey del Pop o no y que lo debemos apreciar sin reservas. Difícil abstraerse de todo lo que hubo alrededor, sobre todo en un arte donde el autor es tan visible como su obra (a diferencia de otras artes como la escritura o la pintura) y además su vida privada es pública, y de lo más conflictuada y sombría. Habiendo dicho eso, yo admiro la obra y el legado musical de Jackson, aprecié y aprecio su obra sin que se me empañe el cristal. Me pasa lo mismo con, por ejemplo, Paul Gauguin, quien tuvo aparentemente sus historias con menores en Tahiti.

  • iglegorburu // Junio 27, 2009 a 1:58 am

    Si quiso hacerlo tipo Elvis…igual está vivo aún, como dicen :-)

    Bueno, a mi musicalmente no me emocionaba demasiado (ni Thriller) pero hay que reconocerle que bien dirigido por Quincy Jones vendió millones de discos. Y encima los derechos de las canciones de los de Liverpool…

    ¿Qué bebería?

    Un saludo

  • Manuel Camblor // Junio 27, 2009 a 6:52 am

    Javier,

    Lo que me hace rechzar a Michael Jackson a nivel de la persona creo que es el hecho de que soy padre de dos ninnos pequeños y los crímenes de los que se acusó a Jackson me son… Bueno, digamos que el peor de los castigos es poco.

    Y aquí interpolaré mi respuesta a iñaki, pues creo que lo que tengo que decir aplica a lo que proponen tanto tú como él.

    El legado musical de Michael Jackson hay que analizarlo con cierto cuidado. No solamente por la interferencia indiscutible del hombre y los crímenes que se le atribuyeron, sino por el nivel de participación de terceros en la creación de sus mejores obras, Off the Wall y Thriller.

    En Off the Wall, por ejemplo, sólo uno de los sencillos fue escrito por Jackson (“Off the Wall” y “Rock with You” fueron de Rod Temperton; en el ‘album participan otros compositores como David Foster y Carol Bayer Sager, Stevie wonder y Paul McCartney, según la Wikipedia). En cuanto a Thriller, se ve a Jackson más prominente como autor de canciones, Es fascinante la entrada del Wikitreto:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Thriller_(album)

    Ahí surge un aspecto crucial en cuanto a juzgar la obra de Michael Jackson se refiere. No creo que sea justo agarrarse del rol del “autor” como mero creador de la canción, pues el valor principal de Jackson estaba en la interpretación, en transformar canción en espectáculo. Estamos hablando de algo que abarca desde el nivel sonoro de una mezcla en el estudio hasta la vestimenta en escena hasta un paso de baile hasta un gestillo vocal que se convierten en partes intrínsecas de las canciones. “Espectáculo” es la clave aquí y lleva las cosas mucho más lejos, a nivel de lo que interviene en la música, que la “simple” composición (que usualmente poco tiene de simple).

    Me interesó mucho leer en esos artículos que Jackson “componía” oasando de papel y lápiz. Tarareaba melodías e ideas de letras en una grabadorita y luego interpretaba de memoria. Otra anécdota curiosa es que enervó a Quincy Jones durante la grabación de Thriller porque se la pasaba practicando bailes en vez de atender de forma dedicada la producción de la música como lo hubiera hecho un artista más convencional. No sé, quizás era que el baile hacía la música para Jackson…

    También hay que ver que no solamente se trata el asunto aquí de “millones de ventas”, sino de que esos dos discos de Michael Jackson ocurrieron en momentos críticos para el negocio de la música. Cierto libro que reseñé el otro día les atribuye ser “salvadores de la industria del disco” a finales de los setenta y principios de los ochentas, cuando dicha industria se enfrentaba a la debacle económica.

    Iñaki: ¿Cómo es posible que no estés al tanto de lo del “Jesus Juice”?

    http://www.thesmokinggun.com/archive/0113051jackson1.html

    No sabemos si el tipo bebía, pero de que brindaba…

    M.

  • Felipe Méndez // Junio 27, 2009 a 5:26 pm

    Lamenté en su momento mucho más la muerte de Mercury que ésta de Jackson. No tengo muy claro que el tipo haya estado lo que se llama vivo, en todo caso. Me resulta muy poco simpático. Suena un poco fuerte a esta altura en que el personaje es ordenado santo, pero nunca tuve claro dónde clasificarlo. Era bastante “cosa”, si se me permite.

    Sin duda que estaba profundamente loco. Y su obscena riqueza no hizo sino exacerbarlo todo. De no ser la celebridad que era, nadie dudaría de recordarlo como un bicho, si alguien lo recordara.

    No dejo de reconocer que, arriba del escenario, fue único. El más grande entertainer. Más que Elvis. Verlo (nunca lo vi en vivo, ni se me pasó por la cabeza hacerlo cuando vino a Chile) era observar un fenómeno de la naturaleza. Pero fuera de eso era un cantante de voz meliflua con éxitos pop manufacturados por otros, y, fuera del escenario, un loco peligroso con dinero suficiente para zafar. Me recuerda tanto a Maradona, siendo éste menos rico y menos peligroso. Pero, como Jacko, un tipo muy poquita cosa que llegó a la grandeza por un don del que es víctima y no señor.

    Que descanse ahora en la paz que nunca antes tuvo.

  • Manuel Camblor // Junio 29, 2009 a 7:18 am

    Muy jodido parece que estaba Jackson. Aparte de que se había puesto igualito al guardián de la cripta aquel de los comics, de las diversas demandas por abuso sexual de menores, de la falta de obra creativa en ya más de tres lustros, de la debacle financiera en la que vivía…

    Ahora están surgiendo todo tipo de noticias sobre si tenía problemas pulmonares severos y no podía cantar, que lo habían timado con lo de los conciertos en Londres, etc.

    Es que gran parte de mi conflicto es que le tengo un poco de pena.

    M.

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