¿Soy un frustrado de la vida?

El Facebook, con todo lo que uno se queja sobre él, acaba resultando genial. Cierto, hay mucha bobería. Pero también se entera uno de cosas importantes.

Por ejemplo, esta mañana leía lo último de mis amigos (cosas de madrugar aunque sea domingo, que uno tiene horas que perder cuando la casa entera aún duerme) y me encontré con unas líneas de Lyle Fass que me intrigaron. Aparentemente, el veterano cronista y crítico de vinos norteamericano Anthony Dias Blue ha declarado la guerra a todos los que blogueamos sobre vino. Esto lo ha hecho en el editorial de la revista The Tasting Panel (debo confesar que me maravillé de que esa publicación dirigida a la industria aún exista). Dias Blue comienza con una defensa de Robert Parker y un ataque a las hordas de “bárbaros blogueros” que hemos estado cuestionando el código de ética que rige a su Wine Advocate desde que cierto post en el blog de Dr. Vino… Bueno, ya conocen ustedes que me leen diligentemente esa historia y sus secuelas.

Dias Blue pudo asumir una actitud más elegante (por no decir menos pueril y mentalmente flatulenta) al discutir los vicios y virtudes de esta extraña pasión que a muchos nos lleva a montar un blog de vino. Son vicios y virtudes tan meritorios de análisis como los de la prensa tradicional, ese animal en la vía expreso hacia la extinción. Pero no, de todas las posibles avenidas discursivas, tomó ‘esta:

…De todas formas, ¿quiénes son estos blogueros y, más importante aún, cuál es su motivación? Sería reconfortante hallar que son enófilos altruistas cuyo propósito es aportar perspectiva y valiosa información a consumidores afines. Pero la imagen que se presenta es de amargados y protestones insectos que, mientras miran las pantallas de sus computadoras y piensan en sus patéticos empleos en la vida real, dejan volar su resentimiento y sentido de fracaso personal en la forma de virulentos ataques contra los medios críticos establecidos (Mi traducción).

No sé al resto de los blogueros, pero a mí me va muy bien en mi trabajo de diario, con el que muy bien me pago la salud y los vicios. Este blog no es un vehículo vitriólico para volcar frustraciones de mi vida. O al menos no lo es para frustraciones que no tengan que ver con el vino y su cultureta de los últimos tiempos. Dias Blue habla de “virulentos ataques” mientras lanza uno propio, lleno de insultos carentes el más mínimo conocimiento de causa. Generaliza contra la comunidad bloguera sin darse cuenta de que, a fin de cuentas, hay blogueros y hay blogueros, tal como hay críticos de vino y hay críticos de vino. Su diatriba, tristemente, dice mucho más de él que de aquellos a los que pretende criticar.

Este señor, cuyo nombre iba ya camino hacia la más absoluta irrelevancia en cuanto al mundo del vino se refiere, nos insulta así, sin más. Nos declara la guerra en lenguaje de dinosaurio chocho. Se me sale el acento de gitano de comedia de Ray Salazar en la serie que he estado viendo últimamente, ahora que me he vuelto adicto a la tele española,  El síndrome de Ulises (Ray es, por mucho, mi personaje favorito en una serie que, aunque no le da ni por la planta del pie a Aquí no hay quien viva, tiene sus momentillos). Y digo: ¿Pero qué sia creío er viejo papafrita ejte?

La cuestión es: ¿Guerra le damos? Si nos odia tan abiertamente, creo que merecería al menos un par de ciberleñazos, ¿no?

Hay, por cierto, para los angloleyentes,  un divertido y muy perspicaz hilo de comentarios sobre este tema en 1 Wine Dude, el excelente blog de Joe Roberts. Amigos blogueros, commentez et discutez… Les dejo en este domingo por la mañana con el otro gran Clinton, versionando una favorita de los ochentas que le viene como anillo al dedo a todo esto:

About these ads

24 Respuestas a “¿Soy un frustrado de la vida?

  1. ¡Uy! ¡otro que se hace la damisela ofendida, como los del WS!

    Ray, ¡qué tio más grande! era lo mejor y quizá único de esa serie.

    Tal que aluego le echo un ojo a los enlaces…

    Jose

  2. Ya he leido tanto el editorial en cuestión como la respuesta de 1 Wine Dude. Comedida, razonable y racional esta última.
    Con respecto a la editorial en cuestión no me parece más que una sencilla pataleta. Canto de cisne quizá de un medio y una forma de vida que si no se adapta a los tiempos, que ya hace mucho que están aquí para quedarse, tenderá a desaparecer. La vida se abre paso… siempre.

    No obstante veo un par de ideas en ese texto que me interesan especialmente. Por un lado está el de regular blogs/bloggers. Supongo que es ese afán continuo de regular internet y lo que en ella se cuece. Sin embargo, ¿quién regula a la crítica erigida como oficial en médios clásicos?

    La otra línea que me gustaría remarcar es esa en la que (traduzco yo) dice que los especialistas en relaciones públicas son una parte fundamental ya que proporcionan información valiosa a los consumidores.
    Aquí, mire usted, no; del verbo no. Son valiosos sí o sí para quien los paga, pues al fin y al cabo son comerciales. Santo y bueno, que todos nos tenemos que ganar el pan, pero que no me los vistan como adalides para los bebedores, que no lo son, sólo quieren hacer bien su trabajo: vender.

    Jose

  3. Manuel Camblor

    El problema que le veo a lo de regular los blogs de vinos es muy básico, Jose: ¿Cuál sería el motivo por el que se requeriría semejante regulación? A mí me huele todo eso a querer eliminar mensajes inconvenientes para la industria, más que ninguna “protección del consumidor”.

    Claro, debe existir un cierto “control de calidad” a nivel de los blogueros. Uno debe bloguear cuidándose de emitir información falsa o engañosa, acusaciones infundadas, etc. Eso lo digo por el propio bienestar de uno, ya que existen leyes aplicables a cosas como la difamación y el libelo. Pero de ahí a andar censurando la opinión personal de un bloguero o sus inquietudes en torno a hechos constatables que presentan un obvio conflicto (el caso de Tyler Colman y sus historias sobre la organización Parker), creo que entramos en territorio sumamente peligroso.

    Fundamentalmente, me parece que lo que más molesta a gente como Dias Blue es ver la proliferación de un sector que hace gratuitamente (y en muchos casos infinitamente mejor y más rápido) aquello por lo que los medios tradicionales pretendían cobrar. El periodismo como tal está sufriendo mutaciones radicales en nuestro tiempo. No dar la cara a eso es arriesgar demasiado.

    Sobre lo que dices de quién regula a los críticos del “establishment”, pues nadie… De hecho, si te pones a ver, las reputaciones de los endiosados de los últimos veinte años se hicieron a base de puros cojones e imponer sus opiniones, Hicieron lo que hicieron con cierta decisividad (bueno, en algunos casos más bien con cierto morro) y ya ves, la gente les concedió la credibilidad que hasta ahora han tenido. Algunos blogueros van por el mismo camino hacia el estrellato, ya ves (eso definitivamente no me incluye a mí, ¿eh?), a reemplazar a los gurús de antes convirtiéndose ellos en gurús.

    Lo de los publicistas y relacionadores, pues, toda la razón tienes. Vamos, quizás ese tipo de sentencia de Dias Blue sirva para ilustrar mejor a los que ojos en la cara tenemos de qué lado tiene la manteca el pan. Si estos relacionadores de la industria son tan cruciales por la información que hacen llegar al consumidor a través de los críticos sancionados por la industria, ya veremos de que va la información, ¿no?

    M.

  4. Manuel, en posición Zen…(ya sabes que nos conocemos)…Sí, es cierto todo lo que dice pero que no se preocupe que tampoco le vamos a quitar su puesto de trabajo ni vamos a perjudicarle acotando su corralito o coto privado en el que se maneja cierta crítica. Además ¿a él qué carajos le importa? Yo me siento fracasado totalmente ya que no me ha tocado manejar viñas en Musigny y encima, seguro que al revés que él en muchas ocasiones, suelo pagar las botellas que tengo. Vamos, que soy imbécil :-)
    Y encima con blog.
    A seguir…ponen ahora a Bruce en Glastombury. No tengo tiempo para Mr.Blue. ;-)

  5. sin comentarios, para que?, tengo una botella abierta y quisiera subirla al blog

  6. Felipe Méndez

    Dias Blue?

    Has visto la foto? Se parece , de nombre y de look, a esos personajillos bananeros que le encargaba Hollywood al gran Raul Julia en los ’80, tipo Moon Over Parador o Tequila Sunrise.

    Bueno: no pondré entre mis “favoritos” el enlace de la revista, por más que te entregue gratis la sensación del papel couché y ese indefectible tufillo a infomercial que tantas veces hemos visto.

  7. Es que hay mucha gente trabajando en eso de “ponerle puertas al campo”.
    De cualquier manera, nunca utilizaría esa revista como medio de comunicación, porque parece desconocer una de las normas fundamentales del comercio: Los clientes de mis clientes son mis clientes. O a lo peor es para provocar atención.

  8. Manuel Camblor

    Felipe,

    El personaje ha sido un cronista menor en Norteamérica, apareciendo en unas cuantas revistas (algunas incluso de circulación bastante amplia), pero nunca obteniendo verdadera prominencia. Tiende a ser del tipo apparatchik de la industria, de los que no dicen nada si no tienen ningún cuadro rosadito, radiante y mejordetodoslosmundescos que pintar. “Infomercial” es, en este caso, la palabra justa para la obra de este tipo en la medida en que yo la conozco.

    Por lo que este cabreo que se pilla es bastante contra su habitual patrón de conducta.

    Juan Carlos,

    Mi punto al traducir esta tonta generalización de Dias Blue era precisamente, si lo que buscaba era atención, darle atención de un tipo nada deseable a menos que quieras perjudicar tus perspectivas de negocio. Espero que otros blogueros le traduzcan a otros idiomas. El genio fuera de la botella, cachondamente haciendo de las suyas. A ver qué pasa…

    Por otro lado, he leido una palabrita en inglés refiriéndose cómicamente al espacio habitado por el tipo de veterano indignado por el cambio que hoy es este señor. La traduciría liberalmente como “la chochosfera”. :-)

    M.

  9. Y yo que pensaba que esto de Dias Blue era un seudónimo, un nombre de pantomima, de vodevil. No puede ser que nos tomemos en serio a un tipo así. De veras.
    No vamos a hablar de qué somos en alguna de nuestras otras vidas porque, por fortuna del blog y desgracia de este tipo, escriben blogs sobre el vino gente de lo más diverso: productores y enólogos de muchas partes del mundo; periodistas de lo más serio y bien informado del mundo; consumidores de lo más bien bebido del mundo; sumilleres y catadores de variados pelajes… Un mundo apasionante al que mueve la pasión por el vino. Este tipo no forma parte de él.
    Un subgrupo es el formado por auténticos amateurs en el sentido del “Petit Robert” (para Dias Blue: esto no es un apócrifo), gente que ama una cosa y que aprende y aprende, sea cual sea su formación de base o el trabajo con el que pague sus facturas.
    Yo no voy a hablar de mi CV ni de a qué me dedico porque tres leches le trae al público lector. Que lean y juzguen, sin más, que beban y comparen después qué decimos nosotros y qué tipos como Dias Blue.
    Yo soy altruista, me gusta el proselitismo y la filantropía y eso incluye, cuando me parece oportuno, compartir informaciones, gratis et amore vini, de las cosas que más me han conmovido a la hora de beber y de comer.
    Practico la caridad siempre que puedo y por eso, sin más, me voy a unir, no al ciberleñazo, sino al sonoro desprecio hacia elementos tan vulgares, soeces , de vuelo gallináceo y ramplones como este Dias.
    Acabo: algunos tenemos, además, la suerte de vivir varias vidas en una sola. Creo que casi todos los blogueros que conozco se encuentran en esta categoría. Dias Blue está a años luz de todo esto, en las tinieblas exteriores del imperio. Que la suerte le acompañe y acabe encontrando la luz de un vino que le redima. Que sepa explicarlo.
    Un abrazo, compañero.

  10. Manuel Camblor

    Joan,

    “Anthony Dias Blue” la verdad es que sí parece nombre de culebrón, o de algo peor. Yo cuando estaba en la universidad tenía ambiciones amatorias con un par de chicas (una resultó ser lesbiana, cosa de la que no me enteraba, pero es que en aquella época era muy ingenuote…) que eran archienemigas. Ambas editaban revistillas literarias en nuestro departamento de la universidad y me ví en la obligación de colaborar con ambas, aunque fuera bajo seudónimos para que no se me mosquearan las candidatas. Uno de mis seudónimos, que se me antojaba medio de actor porno, era “Stefan Blue”. El otro era “Fermín Díaz de la Palma”. Mire ujté a ver si no son coincidencias cachondas ésas.

    El miembro marginal de la chochosfera “crítica” del vino del que estamos tratando nunca ha logrado adquirir importancia en el medio, aunque se ha mantenido constantemente empleado como cabeza parlanchina en diversas publicaciones y alguno que otro programa de la tele. El caravanerismo que se trae con Parker resulta repugnante por lo tonto, baboso y obvio.

    Nosotros somos lo que somos y hacemos lo que hacemos. Que lo hagamos como lo hacemos por puro amor al arte tiende a tocarle las pelotas a más de uno que pretende cobrar su mediocridad y encima tener más seguridad de empleo y beneficios que un funcionario del gobierno francés.

    O sea que a seguir.

    Un mismo abrazo, hombre.

    M.

  11. Estabas claramente predestinado a él, Manuel, ahora lo entiendo todo. Cometiste un acto de húbris en tus años mozos, probablemente una de las dos chicas era una metamorfosis de Diana cazadora y ahora te manda el “castigo” en forma, no es casual, de Dias Blue.
    Esto de los seudónimos, como ya tenían claro Aristófanes y Plauto, es mucho más serio de lo que parece.
    Ando, por cierto, tras algo serio: algunas botellas de Pibarnon rosé 2007 ó 2008 (cambió sñolo un poco la proporción de mourvedre y cinsault. Pensé en ti el otro día: músicas que sugieren vinos, vinos que te llevan a músicas, algo que sabes hacer muy bien. Escuchaba el love train (música y vídeo, de Nyman) y me vino a la cabeza Bandol.
    A ver si sale un post cachondo.
    …taluego.
    Joan

  12. Estoy de acuerdo con Juan Carlos creo que todo eso es para llamar la atención, en teoría somos “insignificantes” para el nivel de esa revista, con lo cual no se por que se endemonia tanto con los comentarios vertidos hacia Rober Parker, cuando practicamente todo el “mundo” sabe como funciona , aquí en Granada solemos invitar a este tipo de comentarios a que se coman un Mojón con Flecos!
    atentamente,
    Ramón

  13. Manuel Camblor

    Hola, Ramón. Bienvenido a los gentiles paneles de comentarios de La Otra Botella.

    El Sr. Dias Blue parecería ser su propio peor enemigo. Aún si uno intenta no ver su diatriba como generalizante e intenta pensar que sencillamente desprecia a Dr. Vino y todos los demás que hemos querido entender un poco mejor la ética de la organización Parker, no cuela. El lenguaje está ahí y se condena a “los blogueros” como especie.

    Si lo ha hecho por llamar la atención, creo que perderá mucho más de lo que hubiese podido ganar, considerando su (ir)relevancia a nivel mundial.

    M.

  14. Ciertamente Manuel parece que esa posición tradicionalista que parece defender desde la ofensa este caballero fue alcanzada del mismo modo. Al fin y al cabo no creo que haya escuelas de críticos/opinadores. Sí de periodismo claro, pero ¿quién es el intruso en qué campo?
    Parece (padece!) un cierto embudismo, lo ancho pa’mi y lo estrecho pa’otros.

    Creo que habría que hacer unas coloridas camisetas con una leyenda tipo:”¡ Soy wineblogger y soy un insecto!”

    Jose

  15. como marketing no está mal, no sabía quien era ese hombre y ahora ya no se me olvida. No le estamos dando demasiado bombo?, a mi me da igual lo que diga, no me afecta. Cada uno a lo suyo aunque el se meta en la de los demas…

  16. Manuel Camblor

    Jose,

    Pues mira que no es mala idea lo de las camisetas. Ya una vez diseñé y se ejecutó un prototipo de aquella de “¡Camblor NO!”, pero no llegó a producción.

    Jorge,

    Jorge,

    Durante como dos minutos antes de colgar esta entrega pensé que quizás no debía prestársele tanta atención a Anthony Dias Blue, una figura desconocida para tanta gente que me lee.

    Pero luego pensé que no era cosa de darle bombo, sino de darle muy merecida caña. Aquel dicho de “no existe tal cosa como mala publicidad” es de otro tiempo. Hoy día quien se mete con quien no debe, más sin saber la magnitud de ése con quien se mete puede darse con algo que le diga “Mi nombre es Legión”. Y ya sabes lo que pasa de ahí en adelante.

    Claro, da un poco de pena zumbarle un escarmiento a este señor, que ya está mayor. :-)

    M.

  17. Entre lo de Camblor No y esto de Wineblogger-winebug estamos perdiendo en pastizal en merchandising }:-/

    Jose

  18. Hola a todos,

    Creo que este torpe individuo ya siente su pequeña parcela lo suficientemente amenazada como para que se le dé más caña, ¿no?.

    De todos modos, advierto ultimamente un miedo generalizado (y que se traduce en este tipo de ataques) por parte de ciertos medios de medio pelo, generalmente al servicio de empresas o productores que les pagan para crear una opinión dirigida al consumo de su producto.

    Ahora la gente busca la opinión de el que es como él, en lugar de la supuesta revista especializada. ¿No será que la libertad de opinión les hace perder el control?

    Saludos,

  19. Manuel Camblor

    Mariano,

    Creo que con tu último postulado das exactamente en el clavo. Desde hace tiempo se ve a representantes de los viejos medios denostando la ola de blogueros y otros comentaristas “no profesionales” (en el sentido literal de la palabra) que han surgido, posibilitados por un montón de nuevas alternativas en la red. El cuento es que los blogueros y todos los demás que nos dedicamos a hacer una especie de “periodismo ciudadano” o ejercemos nuestro derecho a criticar informadamente los productos por los que pagamos, de alguna forma u otra carecemos de la “expertise” o el “acceso” que tienen los periodistas “pro” de los medios tradicionales.

    Bien sabemos que esto dista mucho de la realidad. Hay cada tonto de capirote con carnet de prensa por ahí que no veas. Eso no quita que existan verdaderos valores entre la prensa tradicional, que conste. Pero estos últimos, los que piensan y saben que luchar contra la evolución es inútil, saben también aprovechar las nuevas corrientes de información y opinión, se adaptan e incluso evolucionan ellos mismos.

    Lo curioso es que en los comentarios al post de 1 Wine Dude ha surgido ahora alguien diciendo que el ataque de Anthony Dias Blue no era a todos los blogueros en general, sino a un microsector en particular. Aún así, pensando yo en los libros que ya tiene publicados Dr. Vino (obvia cabecilla de los atacados por Dias Blue) y en los de Dias Blue, tengo bien claro quién es el autor de mayor calidad (Tyler, claro está) y el periodista más informativo y útil (Tyler igual).

    Pero a lo que iba: Que me parece muy acertado que la gente busca cada vez más las opiniones de un prójimo no enaltecido. Se guían por afinidades electivas y no por “autoridad” artificialmente conferida a gurús. Se conocen mucho mejor y, al fin y al cabo, reciben la información en un espíritu de generosidad y congenialidad del que los gurús de los viejos medios nunca fueron capaces.

    Y Jose,

    Es que del merchandising es que se vivie ahora… :-)

    M.

  20. Desiree Gonzalez

    Hola! En nombre de todos los Taninos en Santo Domingo te quiero decir que te apoyamos con este excelente blog! :D

  21. Manuel Camblor

    Hola Desirée y gracias tanto por tus palabras de aliento como por sencillamente venir a visitarme en este espacio, mío y de todos los que aquí aprovechamos para discutir el vino nuestro de cada día.

    Ya me había contado Elizabeth sobre la existencia del grupo de cata de “Los Taninos” y me parece una gran iniciativa. Aunque La otra botella comenzó su vida en Nueva York, ahora que yo vivo en Santo Domingo es algo “Made in DR” y aquí estoy yo, si les sirvo para algo.

    M.

  22. Finalmente leí la nota. Un mamarracho ilógico. Difícil de empezar a comentarlo. Revela más de sí mismo que de los demás. Me hizo acordar al perrito que sale a ladrar un poco sólamente para ganarse la aprobación del amo. (Y sé que estoy siendo injusto con el noble can). Unas palmaditas de agradecimiento y unas palabras de ánimo y algún regalito es todo lo que busca. Seguramente sus viejos amigos ya lo han llamado y han hecho este trabajo. En su iluminada plática también han despotricado un poco más contra esos delincuentes juveniles devenidos bloggers, y la vida continúa. Ahí tienen ustedes, pa’ que aprendan.

  23. Manuel Camblor

    Cuidado, Javier, que alguien va y te acusa de abuso contra los animales… :-)

    M.

  24. Pingback: Vinos y Copas – Profesión bloguero

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s