¿Gatos? ¿Liebres? Anótenle otra a Dr. Vino…

Esta entrega de La otra botella va dedicada al Sr. Anthony Dias Blue, cuya reciente diatriba antiblogueril ha causado una cierta hilaridad indignadilla al autor de estas líneas.

Tyler Colman, mejor conocido como Dr. Vino, hace el tipo de blog que quisiera hacer yo cuando sea mayor. Se hace preguntas inteligentes en torno a fenómenos de la cultureta del vino, investiga, transmite sus preguntas a otros, investiga más y publica artículos que dan mucho que pensar y hablar. Su blog, Dr. Vino, es un modelo a seguir. Si hay alguien a quien pudiese yo calificar de “periodista ciudadano” en esta cultureta del vino, es él.

Quienes sospechen que los ataques del Sr. Dias Blue iban dirigidos primariamente a Dr. Vino están en lo correcto. Hoy Tyler ha publicado una entrada que es, a mi juicio, verdaderamente fascinante. Narra la “saga” de un enoproducto de Jumilla muy altamente puntuado por Jay Miller en el Wine Advocate. Este vino fue importado a Estados Unidos y ofrecido al público, mucho del cual lo compró en base a la puntuación de 96 adjudicada por Miller. Algunos consumidores, al probar el vino, se quejaron de que no se parecía en lo absoluto a lo descrito por el Dr. Miller y era, además, un producto de una mediocridad conspicua, inmerecedor de la puntuación adjudicada, etc.

Estos consumidores, lectores asiduos de Miller, le llamaron a contar. Uno de ellos, incluso, envió una de las botellas que había adquirido a Miller para que este último la catase de nuevo y confirmara o desmintiera la opinión del hombre. Miller eventualmente cató el vino y quedó consternado al comprobar que se trataba de un vinajo muy distante de la muestra que catara originalmente para el Wine Advocate.

Dimes y diretes varios. Otras llamadas a contar. Tiendas ofreciendo devolver el dinero a clientes inconformes. En fin, tremendo follón, que espero les merezca un ratico de su tiempo a los angloleyentes entre ustedes.

¿El enoproducto en cuestión? Pues se llama Sierra Carche, Jumilla 2005, supuestamente una cuvée de monastrell, petit verdot y malbec. La marca es propiedad de Guy Anderson Wines, firma que se autodescribe como “una de las principales creadoras de marcas en el Reino Unido”. Se sabe muy poco sobre los detalles de viñedo de este producto, que, según la investigación subsecuente por parte de diversos personajes del universo parkeriano, resulta ser “Bodegas y Viñedos de Murcia, brazo comercial del Grupo Casa de la Ermita” (mi traducción de una cita de Víctor de la Serna en el artículo de Dr. Vino).

En realidad, aunque los pormenores del caso me parecen sumamente interesantes, lo más importante son las preguntas que nos deja Dr. Vino al final de su pieza. Dice: “Una de las preguntas más grandes (en un caso como éste) es qué protecciones tienen los consumidores. Ha sido usted alguna vez como Robert Kenney (el señor que llamó la atención de Jay Miller a la discrepancia entre el vino que compró y lo que Miller dijera de la muestra puntuada) y comprado mucho de un vino basado solo en una puntuación, sin probarlo? ¿Piensa usted que las tiendas deberán aceptar devoluciones de vinos así?”

Los derechos del consumidor, particularmente en esta cultureta que vive tan pendiente de las opiniones de críticos poderosísimos, debieran preocuparnos. Claro, también hay que ver que la gente es como es… Porque a estas alturas yo siempre digo que sólo al caballo regalado no se le mira la dentadura. Todos los otros me tienen que abrir la boca y someterse a examen. O sea, “cuidado antes de soltar la plata, chicos y chicas…”

Commentez et discutez, amigos. Y a Dr. Vino mis felicitaciones por uan de las mejores lecturas vínicas que me han llegado en semanas.

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21 Respuestas a “¿Gatos? ¿Liebres? Anótenle otra a Dr. Vino…

  1. Chuaa! es cuento conocido lo de mandar muestras de “la barrica regalona” a concursos, sacar “medalla” y después vender gato por libre!

    Quien fiscaliza eso?

    lol

  2. Manuel Camblor

    HOmbre, Felipe, pues lo fiscalizará el mismo que va a controlar a los blogueros… :-)

    M.

  3. Y aquí en Chile nuestros grandes y conspicuos productores como Concha y Toro, Errázuriz, San Pedro, Casa Lapostolle y varios más andan como vampiros chupa sangre tras los puntajes de Wine Spectator y Wine Advocate buscando la consagración definitiva de la marca ante el mundo para luego arrancarnos un ojo por lo que cuesta una botella.

    No todo lo que brilla es oro. Retomo las palabras que aparecen en el post: cuidando donde estamos soltando la plata o mejor dicho cuidando donde estamos “botando” la plata.

    Saludos
    Coralo

  4. Iba a decir Sin compasión a los compra-puntos, pero los fraudes son fraudes y duelen. Sin embargo, en definitiva está en manos de los compra puntos el salirse de esto algún día. A propósito todos estos últimos episodios (con los viajes pagos y dirigidos por diversas organizaciones e incluído el mini escándalo Viu Manent) lo pintan al crítico Jay Miller como a una persona que lo toman para la burla. Hay, a propósito de este tema, un artículo muy interesante también en el actual número del The World of Fine Wine (menos escandaloso por cierto) que refleja la crucial diferencia que puede existir entre un Bordeaux catado, puntuado y valorado en primeur y el vino final que se termina fraccionando, embotellando y finalmente colocando a la venta.

  5. Helmut Troeger

    O pudiera ser que el Sr. Miller puntuara ese vino estando borracho, he visto que estos barbaros catan hasta 100 vinos en una sesión y como es natural el paladar y la lengua se estropean y paulatinamente a lo largo de la cata se va perdiendo sensibilidad, en el Centro de Microelectronica de Barcelona http://www.cnm.es han desarrollado una lengua electronica que es capaz de analizar los parametros del vino e incluso detecta si a habido trampa.

  6. Yo la verdad es que rara vez compro algo en grandes cantidades sin probar antes. Solo lo hago con el equipo Navazos… pero eso es otra historia.

    Eso de dar gato por liebre es algo realmente lamentable, me alegro de que lo hayan detectado, ¿pero cuantas veces pasará desapercibido? Y lo que mas me divierte, la de gente que se habrá hecho todo tipo de pajas mentales, diciendo, ohhh que vino mas bueno, tiene 96 puntos y “solo” cuesta 40 pavos. En fin, por creer tanto en los numeros y por comprar en base a números.
    Saludos
    Olaf

  7. Siento hacer de nuevo de abogado del diablo, pero creo que aquí existe una culpa compartida entre el consumidor, el productor y el crítico.

    El consumidor que se guía por las listas que publican determinados críticos se expone abiertamente a beber brebajes a precio de oro, y no creo que tenga derecho a reclamar a nadie porque el producto no coincide con lo que se esperaba (aunque lo que normalmente hará será tragarse su frustración y decir en público que el vino era maravilloso). No creo que haya ninguna publicidad engañosa, ya que no ha sido el vendedor quien ha atribuido a su producto propiedades que éste no tenía, sino que lo ha hecho un tercero al que el consumidor ha regalado su confianza a cambio de nada.

    Otra cosa es que el productor envíe un vino al crítico y destine otro al mercado bajo la misma etiqueta, me parece una conducta que debiera ser sancionada por rozar lo delictivo. Aquí entra también la culpa del crítico que, en su altar elitista no se molesta en comprobar de vez en cuando, qué es lo que hay en el mercado.

    Curiosamente, esto no ocurre cuando el “crítico” es el blogger privado que tanto desprecia Mr. Dias Blue, y que ha comprado su botella en la tienda de la esquina con el sueldo que le proporciona su patético empleo.

    Yo desde luego por curiosidad o por consejo de otros bloggers, cada vez estoy más contento de encontrar vinos soberbios, de pequeñas producciones que no aparecen en ningún listado, … y muchas veces por menos de 10 euros.

    Mariano.

  8. Manuel Camblor

    Anoche sufrí una caída bastante aparatosa (resbalón, ojo, que estaba sobrio) y creo que me he fastidiado varias partes de mi anatomía, entre ellas mi muñeca derecha, por lo que teclear esto duele lo suyo, así que no me culpen si soy más parco y conciso que de costumbre…

    Mariano,

    De acuerdo contigo en lo de la culpa compartida. Sin embargo, también hay que tomar en cuenta el importante aspecto del uso que se hace de las puntuaciones para vender el vino en tienda. En EEUU es cosa de rutina que las tiendas utilicen “shelf-talkers”, o sea, letreritos en los estantes que anuncian la puntuación de los vinos y ofrecen un resumen de la descripción hiperbólica del crítico de turno.

    El uso de esos papeluchos como reclamo podría constituir, sin tener que estirar mucho la imaginación, “publicidad”. Si esa “publicidad” está basada en iformación engañosa o falsa, ues, ahí hay un problema. Claro, de nuevo hay que repartir culpa y el pleito al fina resulta de todos-contra-todos.

    Yo diciendo, vamos…

    Odio la peste del Ben-Gay. Me recuerda a ciertos vinos australianos.

    M.

  9. La fatiga del paladar que menciona Helmut me hizo acordar al quizás primer artículo de Dr Vino que incluía al Dr Jay Miller y sus discutidas prácticas, y que incluía también, en la sección comentarios, un rudo ataque por parte de Miller http://www.drvino.com/2007/05/21/decanting-the-critic-tasting-with-dr-jay-miller-the-right-hand-of-robert-parker/. Pero cómo pretenden que Miller, Dias Blue y el establishment no estén furiosos cuando la comunidad de bloggeros le han pisado la cola, poniendo al desnudo y ofreciendo para el debate las prácticas de la industria.

  10. Manuel,

    Antes de nada, haz que te miren esa muñeca, que las fracturas mal soldadas luego dan muchos problemas.

    No sabía, lo de los “shelf-talkers”, entonces la cosa cambia, porque como bien dices, hacen suyas las afirmaciones del crítico de turno.

    Afortunadamente aquí estamos menos evolucionados y todavía no hay mucho de eso, aunque ya he visto algún vino que pone en su etiqueta los puntos que le dio Parker…

  11. Estoy de acuerdo con Mariano, pero no veo la culpa compartida, sino te gusta el vino te fastidias y si jay miller dice que es buenisimo y para ti no lo es, pues te fastidias, otra cosa es mandar muestras “maquilladas”…
    Manuel, cuida esa anatomía, sobre todo la muñeca que tienes muchas copas que omver, jejejeje

  12. Parker y alrededores no dejan de recordar un pelín a Alan Freed.

  13. Manuel Camblor

    Dolor. Moretones grandes. Pero fracturas, lo que se dice fracturas, no parece haber. Un estrallón aparatoso de cuerpo pesado, es todo. Pero uno tira pa’lante.

    Lo dicho sobre la culpa compartida: Mientras las puntuaciones no se utilicen como reclamo directo de ventas (lo que es el caso de los shelf-talkers y las pegatinas en la botella con los pun tos, como le ví a cierto albariño el otro día), la cosa queda en lo pendejo que fue el comprador puntista. Pero pasamos al feo territorio gris de la publicidad engañosa cuando hay merca a base de puntos y mercancía que no corresponde a la representación. Digo esto porque el comerciante que vende el vino con un shelf-talker ratifica, por así decirlo, la puntuación y la descripción del crítico al momento de apropiarla como herramienta de ventas.

    Complicado y simple es lo que es esto. Ahora, si me perdonan, voy a dejarme llevar por el efecto de las pastillitas para el dolor.

    M.

  14. Manuel Camblor

    No sé, Norjillo, a Freed por lo menos le debemos la popularización de mucha música auténticamente valiosa. A estos otros no tengo tan claro qué de bueno es lo que les debemos.

    M.

  15. Hombre, en este caso no creo que Miller tenga la culpa de nada. El cató lo que le enviaron al fin y al cabo.
    Las tiendas debieran devolver el dinero, pues los consumidores compraron un artículo con unas premisas. Equivocadas o no, pero con esas premisas, que a la postre eran falsas. Esto no debiera obstar para que las tiendas les pasaran la cuenta a los importadores y etcétera hasta el que comenzara la cadena de engaños.

    Ah, que no se nos olvide que tanto los críticos, como los comerciales… estooo relaciones públicas han hecho lo posible por el mundo del vino en plan ONG y to’er mundo eh güeno… (que no todo el mundo es malo, pero güenooooooooooo….)

    Jose

    PS. Manuel, cuídate hombre que cuando no andas preso te andan buscando…

  16. Se olvidaba decirte que te repongas de tus lesiones, que ya cambiaste el bajo por la guitarra, a ver si vas a tener que pasarte a la armónica, (que para soplar todavía sirves) :-P
    Y ya que no has puesto musiquita, dejo yo este (siguiéndome el hilo”tumaisél”):

  17. El cuánto de “valioso” resulte es subjetivo (de hecho este escandalillo surge de unas botellas “peores”. Pero me refería al efecto publicitario de algo que en principio pasa por no ser sino una recomendación “desinteresada”. Ahí.

    De todas formas existe coincidencia en que ambas recomendaciones tiraban “pa lo oscuro” :-)

  18. Hi Manuel,

    If Google translate can be trusted, you sent some kind words my way. Muchas gracias!

    I think the saga of Sierra Carche is fascinating on many levels.

    Hope the wrist feels better! Maybe you will get a wriststrong bracelet?

    http://www.wikiality.com/Official_Stephen_Colbert_WristStrong_Wrist_Awareness_Bracelet

    Cheers,

    Tyler

  19. Manuel Camblor

    Hi Tyler, welcome to La Otra Botella.

    I found your article, like so many others on your blog, to be extremely interesting and well-presented. Definitely worthy of praise.

    Keep up the awesome work.

    It’s actually wrist, elbow, hip and knee. I did a Fred Flintstone-style full-body bang on my right side. When these 200 pounds fall, they really fall. Fortunately, nothing’s broken. Or at least nothing seems to be broken.
    M.

  20. Oh no! You see, google translate severely understated the extent of your injuries! I’m sorry you took a tumble but glad you have kept your sense of humor.

    You too–great blog!

    Saludos!

    Tyler

  21. Manuel Camblor

    Thanks, Tyler. I’m working hard on the “Barbarism Factor”.

    Getting old sucks. A fall likethis one would have been nothing ten years ago. Now I’m not so sure. It’s even made it difficult to get into my blogging pyjamas and so, I’m tending blog in office clothes. :-)

    M.

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