La otra botella

Una imagen. Mil palabras. Es la tasa de cambio.

Julio 25, 2009 · 7 comentarios

Me la paso pensando en complacer lo que me piden los amigos lectores de este espacio. Felipe Méndez sugería más fotos de “caidos en batalla”, o sea, botellas con etiquetas manchadas y toda la parafernalia de esas bebiendas que habitualmente calificaría como “de las buenas”. Pero no sé, me inspira abrir paso a más fotos en La otra botella una imagen que no tiene nada y lo tiene todo que ver con bebienda.

Me quejo mucho de lo que pasa por gastronomía en República Dominicana—el país donde ahora resido. Pero hay algo mágico, un plato que esta media isla tiene en común con el resto del Caribe hispanohablante, que siempre me hace sonreir. Une al gourmet más purista y al comelón menos discriminante. A grandes y pequeños. Sencillamente, cuando esto está en el menú, hay fiesta y uno no puede evitar participar. Así, un minirreportaje fotográfico dedicado a algo sumamente amigable al vino. Me ponen un buen rioja tradicional, o un fléurie, o un bonito nebbiolo prealpino, por favor, que hoy el homenaje y la navidad en julio es del… ¡Lechón asao!

Categorías: Una imagen vale 1000 palabras
Etiquetado: