Me tiene patidifuso la velocidad a la que se nos ha ido julio. Viene ahora tiempo de vacaciones para muchos de quienes me leen en España y el resto de Europa. Yo, siendo como soy y viviendo donde vivo, vacaciones no es que pueda tomarme. Pero se buscan facsímiles razonables. Por ejemplo, mañana me largo de nuevo a una calurosa Nueva York, donde me esperan unos cuantos compromisos médicos y de trabajo, además de alguna que otra cosilla lúdica que podré contarles luego.
Incluso hasta puede que me encuentre con uno de ustedes por allá.
Claro, La otra botella seguirá como si nada. Pueden esperar el próximo miércoles otra encuestilla, que me ha gustado el julepe. Además, alguna que otra entrada va a suscitarse. Eso sí, recuerden que estaré conectado desde mi Blackberry la mayor parte del tiempo y es bastante difícil responder a comentarios en el minúsculo tecladito, o sea que ténganme paciencia.
Pero, aparte del anuncio de viajes y otras hierbas, a lo que íbamos. La semana en curiosidades de la cultureta.
Resulta que el veterano autor y ex-jefe de subastas de Christie’s, Michael Broadbent, ha decidido demandar a la editorial norteamericana Random House por difamación y libelo. Esto es a causa de aquel magistral libro de Benjamin Wallace, The Billionaire’s Vinegar. Broadbent—a quien le robaron su famosa bicicleta no hace mucho, si mal no recuerdo—no queda muy bien en el cuadro que Wallace pinta del follón en torno a Hardy Rodenstock y las alegadamente fraudulentas “botellas Jefferson”.
Empatía siento ante el predicamento de Broadbent: Su reputación queda en entredicho a causa de un bestseller internacional que está siendo convertido en película y encima le roban la bici. ¡Pobre señor, tan amable que es! Va a sumar su demanda al puñado ya existentes en torno a Hardy Rodenstock y aquellas botellas de Lafite, Margaux e Yquem de finales de cuando Thomas Jefferson era embajador de los jóvenes Estados Unidos en Francia.
Una del departamento de vainas obvias: Reporta Decanter.com que el superconglomerado de productos de lujo Louis Vuitton Moët Hennessy declaró una baja severa en ingresos por parte de su ala de vino y bebidas (LVMH es, no hace falta decirlo, dueña de Moët, Krug, Ruinart y Veuve Clicquot entre otras grandes marcas de champaña que quizás alguna vez yo admirara, pero que ya no compro ni en broma).
La crisis, la crisis…
Otra de Decanter.com que viene con premio: Châteay d’Arche, un productor de Sauternes, lanzará al mercado su segundo vino en un novedoso empaque dirigido al público discotequero. Aparentemente, se trata de frasquitos de 10 cl. en forma de probeta. Se distribuirán las probetitas en locales nocturnos de Burdeos y Singapur.
Genios del marketing, les digo. Genios. A ver, canten conmigo… ¡Red Bull te da ah-laaaaaaaaaaaaaasssss!
Una cosita más antes de dejarles con un videito chulo: No dejen de votar por La otra botella y muchos otros blogs de vino que merecen su atención para el Premio Diccionario del vino al mejor blog de vino del 2009. A ver si me llevo la sorpresa cuando vuelva de Nueva York y me han mostrado un poquitín de cariño…
Ahora, videito. No tengo nada claro quien será el autor del clip, pero The Most Serene Republic es un grupo que he seguido con gusto desde hace un par de años. Esto es “Heavens to Purgatory”, de su disco más reciente:



