Hace mucho alguien me pidió que iniciara una serie de artículos sobre mis elaboradores de vino favoritos en el mundo. Bien pudiera ser éste el comienzo de esa serie, en la que complazco a alguien aunque no recuerdo para nada quien es.
Lo estableceré de una buena vez para que quede bien claro: La próxima camiseta que diseñe en torno a un tema de La otra botella pondrá “I ♥ Occhipinti“. Los aficionados del vino natural saben ya de lo que estoy hablando. Han visto la foto de la chica italiana sobre la Vespa, morena y con una sonrisa como el sol siciliano. Los que han tenido más suerte la han conocido en persona y bebido sus deliciosos vinos naturales.
El viejo dicho puede bien ser cierto y va y el camino más directo al corazón de un hombre es por el estómago, pasando, claro está, por la nariz y el gaznate. Nunca mejor que aplicado que a los vinos de Arianna Occhipinti, verdaderos e irrefutables coups de cœur para este servidor de ustedes cada vez que he tenido la dicha de probarlos. El primero fue aquel “Il Frappato” 2005 que alguna vez reseñé en este espacio. Luego han caido unas cuantas botellas más. Del mismo frappato. De su nero d’Avola. Y ahora de algo nuevo. Cada una me ha dejado una marquita indeleble.
Josie estaba cansada el martes por la noche. Dos cenas seguidas con mucha comida y mucho jaleo. Nos quedamos en el hotel y—rememorando aquella maravillosa época que ahora parece distante, cuando éramos neoyorquinos—Josie me pidió que fuera a buscar rollitos de primavera y dim sum en algún chino de barrio.
Yo, como ya les conté, había estado en Chambers Street Wines el lunes por la mañana. Una de las botellas que había comprado con la intención de probarla lo más pronto posible era del Occhipinti, Nero d’Avola-Frappato “SP68″, Sicilia IGT 2008. Había leido alguito sobre él y la curiosidad me tenía loquito. Dada la neuntralidad de los platillos chinos que deseaba mi mujer, pensé que era bueno el momento para este vino. El hotel proveía vasitos de esos tipo Riedel “O” y sacacorchos en el cuarto. El disfrute me lo pusieron a huevo.
Un vino de bonito color frambuesa con fondo violáceo, este SP68. El nombre le viene de la carretera que pasa delante de la casa de Arianna Occhipinti en Vittoria, la Strada Provinciale 68 Vittoria-Pedalino. No tengo el trasfondo exacto en cuanto a la decisión de ponerle así al vino, pero créanme, estoy haciendo mis pesquisas. De todos modos, si este vino es el que da la carretera en cuestión, noble vía es.
Aroma salino y vivaz, con fruta roja muy pura y abundante mineralidad. De fondo se siente un deje de naranja rubí y algo distante que me hace pensar en carne cruda y ajonjolí tostado. Suculento en boca, repitiendo las impresiones de la nariz en un vino ligero, jugoso, de acidez vibrante. Largo posgusto con bellas notas salinas realzando la fruta.
Pero esta descripción se queda corta con respecto a la experiencia, lo juro. Ayer le explicaba a un chico qué es lo que me cautiva tanto en un buen vino natural y el clarísimo ejemplo que me venía a la mente para ilustrar lo que quería decir era el SP68. Muchos amantes del vino tecnológico y/o puntista se enfocan en lo “poderoso” que les resulta un caldo como descriptor positivo. Usualmente la idea de “poder” va ligada a corpulencia, a densidad, a peso percibido.
En el caso del SP68 pienso en poder de otro tipo, más bien en el sentido de “energía”, de “electricidad”. Estoy hablando de un vino claro, ligero, pero que sin embargo exhibe auténtico élan. Es grácil y seguro en su movimiento. Evoca para mí la tensión en la musculatura de un gimnasta realizando una rutina impecable. El poder queda condicionado por la gracia a la que ha de servir.
Difícil de explicar, pero este tipo de energía y tensión es para mí una de las marcas de identidad más inconfundibles del vino natural, del vino vivo.
También les había contado anteriormente que mi esposa no estaba consumiendo alcohol. La botella del SP68 me la terminé yo solo, casi sin darme cuenta y sin mayores secuelas a nivel físico. A nivel espiritual y emocional, pues, es otra la historia…
Claro, Manuel.
Salut.
Ya, Laureano. Si se cae de la mata. Elemental. Imposible no entenderlo. Lo que siempre me resulta alucinante es como, no obstante todo, tanta gente no lo entiende.
M.
Bonita descripción. Donde lo compraste?
OK. Chambers. Perfecto. Para allá voy.
que pena que aquí no se vea, porque lo compraría ahora mismo.
Patricio,
De repente se me calentaron las orejas. Pensé que hablabas de dónde había comprado… ¡La descripción!
Chambers. Había bastante cuando estuve, cosa que no puedo garantizarte sea cierta ahora. Quizás debas llamar a David o Jamie para que te guarden.
Jorge,
Retrospectivamente, ayer que estuve comprando vinos en Santo Domingo, digo exactamente lo mismo que tú.
M.
no conseguí yo conocer a esta chiquita en mi ultimo viaje a Sicilia el año pasado. solo hablé con ella al teléfono y no coincidimos en el día que pasaba cerca de Vitoria, la zona donde ella vive…
sólo con su voz y sobre todo con las dos botellitas que me traje del frappato 2006, (aún me queda una), yo ya estoy enamorado de ella desde hace tiempo…. por cierto, a mi el nombre de ella de su nuevo vino, me encantan…
Juan Carlos, si me lees, dime si podemos quedar en tu cueva a tomar lo vinos… si es así… llevo el frappato a ver si alguien más se apunta!!
por cierto… ya llevo yo un tiempo intentando explicar la diferencia entre los vinos físicos y espirituales… es difícil, pero me ha gustado ese gimnasta para explicar el nero d’avola..
Erre,
¡Pobres reservas! ¡Los pones en franca desventaja si presentas el frappato de la Occhipinti!
La analogía del gimnasta es vieja. Recuerdo haberla escuchado por primera vez allá por los ochentas, en una comparación de algún médoc precioso, cuya potencia se concentraba en generar ligereza y gracia, con uno de aquellos primeros supercabernets californianos que parecían fisiculturistas de inmensa musculatura. Recuerdo como se habló de que en el gimnasio a veces los gimnastas asustaban a los fisiculturistas pudiendo levantar mucho más peso. Cosas del gimnasta pudiendo hacer press de banca con un par de veces el peso de su cuerpo, etc. Vamos, que encima tenían mejores cuerpos a la vista de las chicas… Y más legitimidad, porque aunque los musculosos no se inyectaran o empeparan, siempre había la sospecha, dado su tamaño schwarzeneggeriano.
Bueno, a ver si se da lo de la cueva, que me hace ilusión lo de que existan reuniones paralelas de amigos en torno a este invento del Virtualazo.
M.
Hola Manuel: Te envio una pequeña información sobre el vino que yo quiere catar simultaneamente con los otros seis:
Bodega Antigua Usanza
BAU Reserva 2001
DO Rioja
Variedad:
Tempranillo 90%
Graciano 5%
Garnacha 5%
Edad de la viña:
Tempranillo 40 años
Producción 2 kg./cepa
Graciano 40 años
Producción 1,8 kg./cepa
Garnacha 40 años
Producción 2,5 kg./cepa
Suelos: arcillosos-calcáreos
Vendimia: Octubre 2001
Fecha embotellado: Septiembre 2007
Alcohol: 13,3%
Vino procedente de la selección de
uvas buenas de viñedos viejos con
pocos rendimientos, con maceraciones
prolongadas y controladas,
fermentando durante 6 días en
depósito a temperatura controlada
de 30ºC, permaneciendo 15 días
en maceración con los hollejos y
remontado diario. Criado 24 meses
en barrica de roble americano 70%
y francés 30%.
http://www.antiguausanza.com
Saludos
sorry man! I clicked through from the dashboard at Jaynes and ended up on the front page… sorry about that! Occhipinti does rock… and Arianna is way cool… blog (and rock) on!
p.s. pls send a link to your band!
Oh, no band yet. I relocated to the Dominican Republic a year and a half ago and was hoping to start a nifty punk-rumba combo. Maybe a quartet. But I’m missing three members, still. When I turned forty I gave myself a ’73 Telecaster Deluxe and decided I would forget all I knew from before (various other instruments occupied me, but never a guitar beyond just strumming to write a song). I deally, I want three fellow idiots who will forget the instruments they once played well and learn new ones just for this midlife crisis project.
As soon as the guys decide, we’ll get a MySpace page, I promise.
M.
despues de vuestros comentarios sobre arianna occhipinti,comentaros que nosotros llevamos la importacion de sus vinos en españa desde hace unos 4 años.arianna me ha mandado este link.
Hola Joan, bienvenido a La Otra Botella.
Maravillosa la noticia de que Arianna Occhipinti tenga importador en España y que los amigos que nos leen allá puedan conseguir esos vinos tan puros y deliciosos.
Y otra maravillosa noticia es que Arianna haya leido esta notita que tanto agradece la existencia de ese SP68 (bueno y del Frappato, y del Nero d’Avola, que me han deleitado igual).
M.
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