Archivo mensual: septiembre 2009

¿Por qué importa? La encuesta de la semana

Me quedé yo pensando después de colocar aquí un enlace al artículo de Charlie Hamilton acerca del “Affaire Campo” en The National, un periódico de Dubai. La espinita que tenía pinchándome eran  las dos líneas que cierran el reportaje. Traduzco:

[Amna Jallaf, abogada de Jackie Wartanian, la ex-socia de Pancho Campo] dijo estar en contacto con los abogados de Campo, quienes “buscaban resolver asuntos en conexión con el caso”.

El lenguaje me sugiere que puede estarse cociendo una solución a este caso fuera de los tribunales, quizás. Pero noten que digo quizás. Pura especulación de mi parte en torno a un fragmento citado por un periodista. Plausible, sí, pero no debe tomarse ni remotamente como certeza. Sólo es una idea.  Seria lo más práctico para evitar el escándalo, etc. Ya veremos si me equivoco.

He estado siguiendo las tribulaciones de Pancho Campo más de cerca de lo que hubiese deseado, la verdad. Tengo una mente muy inquisitiva y cuando algo me despierta curiosidad tiendo a investigar e investigar hasta llegar lo más cerca posible de alguna verdad. Creo que no soy el único al que le ha pasado esto ante este nuevo follón de la cultureta del vino. Ahora mismo puedo imaginar el extremadamente plurivalente curriculum vitae de Pancho Campo MW siendo sometido a un escrutinio profundo y riguroso. Incómodo debe ser eso para el Sr. Campo. Porque, como les gusta decir a los americanos, “el diablo está en los detalles”.

Y nada que decir sobre los múltiples linchamientos públicos a los que ha sido sometido este señor desde que surgió lo de la notificación roja de Interpol. Yo insisto en mantener la ecuanimidad en mi búsqueda de respuestas, aunque a decir verdad me desespero un poco ante la continuada falta de argumentos sólidos por parte de acusado y acusadores.

Vuelvo sobre mis pasos, releo noticias y opiniones. En el blog de Subhash Arora, presidente de la Indian Wine Academy, veo un airado ataque a la revista Decanter por supuestamente “apurar” la noticia sobre la orden internacional de arresto contra Pancho Campo. Jim Budd, co-autor de la pieza original en Decanter, responde lúcida y elocuentemente al Se. Arora. Traduzco:

Dices que “los alegatos [contra Campo] no tienen nada que ver con vino”. Es verdad que el tema es distinto, pero el alegado fraude también concierne la organización de un evento—probablemente un concierto del cantante Enrique Iglesias en el Aviation Club de Dubai, el domingo 1ro de octubre del 2000—no muy diferente de la organización de una conferencia internacional en la Rioja.

Luego responde el veterano crítico de vinos Robert Joseph, un autoproclamado apoyador de Pancho Campo en todo esto. Escribe:

…Como otros ponentes en el evento WineFuture de Pancho Campo, he decidido brindarle a él todo mi apoyo. No obstante, diferiría fuertemente de Subhash en cuanto a su creencia en que la reputación de una persona debe justificar el no publicar un artículo noticioso sobre una alegada falta por parte de dicha persona. Han habido demasiadas caidas en desgracia muy dramáticas como para permitirnos tal reticencia.

“Dramáticas caidas en desgracia”. Eso es, concretamente, lo que más me provoca. ¿Qué más se puede decir de las megaestafas en el ámbito de las finanzas? Difícil que no se le calienten a uno las orejas ante nombres como Madoff y Stanford.

Y la cultureta del vino no se queda corta en cuanto a estrepitosas caidas en desgracia. ¿Se acuerdan del Wine Spectator y su premio a la Osteria l’Intrepido, un restaurante inexistente? ¿O de Hardy Rodenstock (no su verdadero nombre) y la trama de The Billionaire’s Vinegar? ¿O de los conspicuos conflictos de interés de “empleados” de Robert M. Parker Jr. (concretamente Jay Miller y Mark Squires), ese tan cacareado baluarte de ética en la crítica de vinos? ¿Y de lo de Sierra Carche? ¿Y de Rudy Kurniawan? Y ahra tenemos este asunto con Pancho Campo. Su pasado viene e irrumpe en su presente. Fea palabra, “fraude”. Aunque algunos pretenden aislarla en una pretérita burbuja que “nada tiene que ver con vino”, se las arregla para ponernos a todos en duda sobre las actividades actuales de alguien que se ha constituido meteóricamente en una “autoridad” del vino español. Hay que recordar, reitero, que todo individuo en nuestras sociedades occidentales es inocente en un caso judicial hasta no ser demostrada su culpabilidad. Eso aplica tanto a Campo como a los demás de la cultureta que aún tienen alegatos sin demostrar en su contra.

Pero, aún en este intento de ecuanimidad, ¿podemos olvidar el mal sabor de boca que nos deja tanta sospecha y tanto alegato (abierto o velado) de tráfico de influencias, conflicto de intereses, por-debajo-de-la-mesismos, choriceos y estafas? Lo que me lleva a nuestra encuestica de la semana…

Más celebratorias…

La semana pasada fue muy activa en La otra botella. Aunque dominó el tema más candente del momento, o sea, los alegatos y la notificación roja de Interpol contra Pancho Campo, también tocaba celebrar el primer aniversario de esta versión de mi blog. Se bebió bien chez Camblor. Les cuento de tres más que cayeron…

Primero, una segunda botella de la más reciente versión de un ya casi viejo favorito, el Blanco Nieva, Verdejo “Pie Franco”, Rueda 2008. Ya, ya… Es que la primera me intrigó y decidí ventilarme la otra, cuidándome de ordenar más a mi tienda favorita en Nueva York. Porque esto no te lo traen los importadores de Santo Domingo ni de casualidad. Lo que es una inmensa pena.

No sé a ustedes, pero a mí no me cabe la menor duda de que Pepe Herrero es un artista del verdejo, trabajando con material excepcional. Si alguien me pide una referencia obligatoria en Rueda, siempre señalo este magnífico vino. Mi primera añada fue la del 2004 y desde entonces estoy enganchado. Guardadas tengo botellas de cada cosecha que he probado, pues sé que mi paciencia se verá recompensada con una evolución positiva del vino en el tiempo. Pero no es pequeño el placer que este verdejo también da en su primera juventud.

Aromas cítricos de vuelo ligerito, con notas de té blanco, un deje tropical de guayaba verde y mineralidad que se mueve entre recuerdos de arena, tiza y talco. En boca tiene un sutil toquecito de aguja. Cítricos pronunciados, con énfasis en los agudos ahora mismo. Mucho nervio aquí. Un vino compacto y tenso, con posgusto largo en que el disfrute para mí es igualmente  textural que de sabor y estructura.

Promete para el futuro.

Otra deliciosa cosita española que me abrí, imaginándome que hacía homenaje a este espacio con el nombre del vino, fue el Gutiérrez Colosía, Oloroso “Sangre y Trabajadero”, Jerez NV. Este en realidad estaba un poquito tímido y reductivo recién abierto (viene en botellita con tapón de rosca). Pero como a los tres días después de la primera copita comenzó a cantar.

Aroma profundo y complejo de humo, caramelo, especias chinas, nuez de pacana tostada, romero, chocolate amargo y naranja rubí. En boca es redondo, seco y muy pulido. Chocolate, carne ahumada, especias y nueces en capas, en un posgusto largo, con excelente garra cítrica.

He tenido excelentes experiencias recientemente con beaujolais del 2004. No parece ser una añada de larga guarda—o al menos sí parece ser una añada que está teniendo una deliciosa ventana de consumo ahora mismo. Todo lo que he probado en tiempos recientes me ha resultado muy sabroso, estructurado, perfumado y vivaz.

Lo que es definitivamente el caso con uno que ha sido favorito mío durante por lo menos el doble de añadas que el maravilloso “Pie Franco” del que les conté arriba. Abrí el Marcel Lapierre, Morgon 2004 formando el habitual regajero de cera roja en la cocina. Necios son esos revestimientos de cera que te tapan el acceso al corcho como si fueran un cinturón de castidad. No he encontrado aún la manera de romper el sello sin dejar perdida de boronilla roja  la superficie sobre la que lo hago…

Pero bueno, son gajes del oficio. A lo que iba: Preciosa nariz térrea, con fresas frescas, heno, rosas y una maxidosis de mineralidad granítica. En boca es jugoso, con sus taninos ya bastante resueltos, pero aún así erguido y con agarre. Puro y largo, con esa mineralidad que se te queda sobre la lengua, cálida y provocadora. Un excelente acompañante con sencillos linguini a la cebolla, ajo, romero, hongos porcini y aceite de trufas blancas.

A veces me lo paso muy bien.

Queda más de esta celebración. Pero lo dejo para luego. Parece que movimientos en torno al tema caliente que ya ustedes saben van a reclamar mi atención esta tarde.

¿Un momentito musical con los hijitos bastardos de The Clash?

Waiting for Campo 2.0

Perdónenme, amigos. Quería retomar el vino para esta nueva entrega, pero me siguen llegando cosas sobre el “Affaire Campo” que creo pruden—no, que creo necesario compartir, por lo de ver este caso equilibrada y justamente.

¿Recuerdan ustedes que yo extendí una invitación a Pancho Campo, fuese directamente o a través de algún representante de su confianza, a responder a las preguntas que para él sigo teniendo?

Pues nada. Salió el comunicado andaluz del viernes-sábado pasado, que no decía mucho pero se ha vuelto combustible para un pleito político en Jerez. He concluido que seguimos En attendant Campo, igual que el primer día.

Ahora leo esta historia en 7days.ae, hallada utilizando un parámetro “menos ortodoxo” de búsqueda en la red. La cita crucial de Pancho Campo, en mi traducción: “Es bochornoso para mí, personalmente [el asunto de la orden de arresto por Interpol], pero no tengo nada que ocultar. Hablaré con cualquiera sobre este asunto.”

Si me está leyendo, Sr. Campo, o si me lee uno de sus amigos/colaboradores, recuerde que mi invitación sigue en pie. Cedería este foro para que, respondiendo a mis preguntas, nos aclare unas cuantas cosas.

Por ahora, quedémonos con una imagen sacada del baúl de ese galáctico baúl de los recuerdos que es Google. De la web de una nueva versión de cierta compañía en los Emiratos Arabes Unidos* sacamos esto:

Decía esta mañana cierta celebrada periodista del mundo del entretenimiento muy allegada a este humilde cronista que “esta historia engancha”.

Un apunte posterior: Recién acaba un amigo de pasarme enlace a otra pieza de cobertura local sobre el “Affaire Campo” en los Emiratos Arabes Unidos. Una más para que los expertos en derecho y transacciones financieras nos la expliquen.

*Imagen de afiche obtenida de http://www.csmme.com.

Parecería un regalo de cumpleaños…

Hoy domingo 27 de septiembre del 2009 hace exactamente un año desde el día en que inicié esta nueva versión de mi blog. Hace unos días dediqué mi entrada número 200 a reflexionar sobre lo que me motiva a seguir haciendo esto y el futuro que le veo a mi actividad.

Anteayer noche, Tyler Colman (mejor conocido como Dr. Vino) me sugirió en un e-mail leer la más reciente columna de Michael Steinberger en Slate.com: “We’re All Wine Critics Now: How the Internet Has Democratized Drinking “.

Soy hombre de seguir consejos y mirar si alguien de confianza me dice que mire, así que me leí el artículo de inmediato. Lo que exponía Steinberger me sonaba de algo. Por ejemplo, les traduzco la conclusión de la pieza:

Las cambiadas circunstancias bajo las que operan los cronistas de vino hoy día me quedaron clara en la primera cata de Slate via Twitter, que se realizó el mes pasado. La respuesta fue sobrecogedora. 150 personas asistieron al evento “en vivo” en Manhattan. Muchos de ellos tweetearon prolíficamente, con quienes les seguían opinando a su vez desde casa. Los comentarios sobre los vinos eran generalmente de gente muy bien informada. Aunque yo dirigía la cata, en realidad se trataba de una conversación sobre vino, que es como debe ser. Nos movemos del monólogo al diálogo y esto refleja una verdad fundamental del vino: Es cuestión de gustos y los gustos difieren de persona a persona. Todavía hay necesidad de opinión experta, pero en adelante la autoridad tendrá que llevarse de modo mucho más ligero y no comandará la cantidad de deferencia que ha venido comandando hasta ahora.

Más o menos lo que les quería dejar dicho yo el otro día. Hemos vivido un par de décadas en que se hablaba mucho de la “democratización” del vino, pero lo que ocurría era la mentecatización del público, la esnobificación del producto, la corrupción del mercado y el endiosamiento de unos cuantos individuos definitivamente muy humanos y falibles. Esos tipos eran los amos de la verdad. Claro, según ellos. Recuerdo muchas veces como alguno de esos individuos me exhortó socarronamente a darme “una cura de humildad”. ¿Se imaginan el tipo de soberbia que se requiere para decir algo así?

Pero se respira otro aire ya.

Feliz cumpleaños, botella mía. No te alimento yo solo. Te alimentamos todos.

Celebratorias

Como ya anunciara hace unos días, esta semana la he dedicado a celebrar el primer aniversario de esta versión de La otra botella. Ha sido un año de mucha reflexión y de mucha actividad.Ya más de 200 entregas escritas con ganas y, sobre todo, con gente muy inteligente y receptiva leyéndolas y comentándolas abundantemente. Eso da ganas de seguir. Y seguir. Y seguir.

En cuanto a los vinos con los que he celebrado ya, pues, son vinos que no necesariamente apelarían a un trofeista o un obseso con lo puntuado e “importante”. Más bien son vinos amigos—alguno quizás hasta hecho por un amigo. Con ellos me siento a gusto. A ellos dedico esta labor amorosa que es La otra botella.

El Reinhardt & Beate Knebel, Riesling Trocken “Von den Terrassen”, Mosel-Saar-Ruwer 2007 es una cuvée proveniente de cuatro viñedos distintos. Nariz marcadamente mineral. Me sugiere primero cuarzo, luego pizarra, lo que después da paso a albaricoque que se convierte en fruta de la pasión con un deje de calabaza. Luego estragón, fresa silvestre y agua de lluvia. En boca es un vino de músculo y nervio: Compacto, firme, tenso, vibrante… Los aromas se traducen en sabores, con un toquecito de goût amer que se me parece a toronja rosada. Posgusto largo, eléctrico. Delicioso. Muy joven aún.

Algo importante que anotar aquí, después de decir que el vino estaba delicioso: Estamos hablando de un riesling seco con 13% de alcohol por volumen. Alguien habituado a los rieslings alemanes clásicos, bajitos en alcohol y con su deje de azúcar residual aún en las designaciones menos dulces, se encontrará este grado preocupante y se pondrá en guardia. Yo, que soy de esos, le entré a este Knebel con cierta reserva. Pero es un vino en perfecto equilibrio, que augura bien para la guarda. Claro, se requiere un toque muy especial para lograr algo así en estos tiempos.

Otro que aprovecho esta celebración para abrir es el Abbazia di Novacella, Lagrein Riserva “Praepositus”, Alto Adige 2004. Recordarán este nombre porque fue lo que Josie y yo bebimos en abril, durante la modesta cenita que conmemoró mi más reciente cumpleaños. Entonces no pude tomar una nota de verdad sobre el vino. Ahora, en casa, sí lo hice.

Lo del panfleto turístico: Abbazia di Novacella es una abadía agustina del s. XII, todavía  en funciones, que produce unos vinitos bastante decentes—de hecho, sin que me quede nada por dentro, de lo más decente disponible a nivel local en Santo Domingo. La bodega está en el punto más septentrional de Italia, justo al lado de la frontera con Austria. Abbazia di Novacella trabaja un puñado de viñedos en su área, segregados en términos de la variedad cultivada. El viñedo de Mariaheim, al oeste de Bolzano, es el dedicado a la lagrein, una variedad local…

¿Verdad que no se me da esto de escribir textillos de contraetiqueta y brochure?

Bueno, al vino. Usualmente prefiero lagreins jóvenes, más que nada porque en los riservas siempre está la tentación de meter roble nuevo y estropear vinos perfectamente decentes. Lo que no es el caso con este Praepositus. Un vino muy fragante, muy seductor (no recuerdo que aquella otra botella de mi cumpleaños fuese así), con bastante complejidad aromática. Humo, tierra y especias seguidas por tonos multiflorales (jazmín, rosas y lavanda), fresa y grambuesa frescas, cuero, regaliz y una espolvoreada de coco tostado, todo montado en una alfombra de sutil volatilidad. En boca Es jugoso, con las especias, humo y flores repitiéndosete retronasalmente. Cuerpo medio; taninos amables y buena acidez en un final bastante largo. Un tinto sabroso del que pienso repetir frecuentemente.

Y hablando de “repetir frecuentemente”: Como he estado con el nombre “Rioja” muy en el teclado últimamente, decidí que tenía que abrirme algo de esa región a la que el Wine Future Rioja ’09 le hizo el feo, aunque fuese su anfitriona. Tristemente, una botella de una añada antigua de la misma marca me salió corchada (pegas de Santo Domingo: Tengo mucho más de esa añada, pero está en Nueva York, por lo que…) Tuve que recurrir a las existencias que tenía en casa y reemplacé con el La Rioja Alta S.A., “Gran Reserva 890″, Rioja 1994.

Detallito de brochure: El “890″ es por 1890, año de fundación de la bodega y no—como me hizo creer un bromista hace muchos años—por el intercambio telefónico de algún pueblo de donde venían las uvas, etc. Es que le cuentan a uno tantos cuentos en esto de la enomanía…

Pero a lo que iba: En otras ocasiones me había encontrado este 890 tercamente cerrado y angular, o sea que era echar la suerte a ver si lo pillaba de buen humor. Durante la primera hora que el vino permaneció en el decantador parecía que iba a ser idéntica ésta a mis otras experiencias conél. Estaba duro y retraido.

Pero luego comenzó a desplegarse maravillosamente. Aunque está demasiado joven, es un 890 de libro. Aromas de coco tostado, chocolate malteado, orejones, cereza, tomillo, shoyu, naranja y la dosis justa de volatilidad barnizesca.

En boca al principio era difícil, pero con el aire gana cuerpo y dulzor. Fresa, frambuesa y arándano que describo en mi libreta como “resonantes” (vete tú a saber…) Profundo, con fondo chocolatoso-salino. Posgusto largo, tánico, con un aspecto de té negro en esos taninos. Se aprieta al final, dejándote una nota de laurel seco que se despide diciéndote que no te acostumbres a placer inmediato, que éste vas a tener que esperarlo un poco.

Más entradas celebratorias, con vino, vendrán luego. En mi ánimo, les dejo una cancioncita inspiradora, de una chica con voz prodigiosa. Celebrar es esto. sí señor…

Un comunicado que vuela en la noche…

Digo, porque siempre es noche en alguna parte. Recibimos noticias de Pancho Campo MW a las cinco de la mañana de hoy gracias a Antonio Heraldo, quien nos copió el comunicado de prensa emitido por los representantes del Sr. Campo a diarios andaluces. Antes de que comience el revuelo sobre por qué va esto a Andalucía y no a Rioja, recordemos que el Sr. Campo es, aparte de organizador de Wine Future Rioja 09, el nuevo comisario de Vinoble y organizador de la edición 2010 de dicha feria. O sea que hay en el Sur interés en este caso también. Y probablemente haya más interés en ser proactivos que los riojanos en cuanto cualquier potencial escándalo.

El texto:

Pancho Campo jamás ha sido detenido ni en España ni en el extranjero, No existe ninguna orden de arresto ni nacional ni internacional, algo que puede ser comprobado con la Dirección General de la Policía Nacional. Es incierto que INTERPOL haya dictado ninguna orden en tal sentido, existen dos tipos de códigos, uno para localización y otro para arresto. El código interpuesto contra el Sr. Campo es de localización por no responder a una citación judicial en 2003 al encontrase residiendo en España. En Dubai, lugar en el que residió hasta el año 2002 y según la información de que disponen sus abogados, existe un procedimiento iniciado por reclamación de cantidad. Es un tema totalmente económico-financiero que, debido a la peculiar legislación de los Emiratos, allí se tratan de forma penal cuando en Europa serían meros asuntos civiles. Los asesores legales del Sr. Campo están convencidos de que se trata o de un error o de una grave injusticia cometida contra él. Esta información es veraz, y contrastable. La firma Oliva-Ayala abogados emprenderá acciones legales contra las personas responsables de difundir información no ajustada a la verdad.

Antonio Heraldo tuvo la amabilidad de adjuntar enlaces a cobertura de la historia en diversos diarios andaluces. Agradecióndole su gestión, cumplo con copiarles esos enlaces a continuación. Véase…

El Diario de Cádiz

Andalucíainformación.es

La voz digital

Diario de Jerez

Es muy curioso que el comunicado de los representantes de Campo incluya al final esa amenaza con acción legal contra “personas responsables de difundir información no ajustada a la verdad”. Si hay lugar a alguna acción legal, asumiendo la veracidad de lo que declaran los emisores del comunicado, es contra Interpol, que insiste en publicar un afiche de “Wanted(“Se busca”) con el nombre de Francisco Armando Campo Carrasco en su sección de “Fugitivos”. No se establece claramente que existan diversos “códigos” para este tipo de reclamo, como dice el comunicado. No aparece diferenciación alguna entre un “Se busca” común y corriente y aquella mera “petición de información” de la que hablaba Javier Arauz hace unos días. Todo esto podría inducir a error al observador casual de la web de Interpol (que, insisto de nuevo, necesita desesperadamente un rediseño total), quien se formaría una idea “errónea” sobre la naturaleza de la amable “solicitud de información” de la Policía Criminal Internacional. Aparte, la frase “Arrest Warrant“, incluida clara y conspicuamente en el afiche (ver segundo recuadro, “Offences“) en cuestión, como que no ayuda mucho a los argumentos del comunicado.

Porque ahí comienza este lío, ¿no?

Hoy yo quería comenzar a contarles de unos cuantos vinitos muy ricos que he probado esta semana. Y mañana iba a contarles del regalo de cumpleaños que alguien mandó inadvertentemente a La otra botella. Pero habrá que dejar esas cosas para luego. Para ahora la cuestión: ¿Es ese comunicado (que por poquito se nos escapa, de tan lejos que nos lo pusieron) tan siquiera remotamente satisfactorio, o seguimos en nuestro Waiting for Pancho?

Citas citables

El problema es que en nuestro país mucha gente habla y critica sin conocimiento. Para criticar a Parker hay que leer sus libros, que tiene muchos y muy buenos, y conocer su historia y filosofía. Sólo después podrás compartir puntos de vista o no. Lo que es indudable es que Parker ha dejado huella en la industria del vino y su aportación es digna de estudio. Los que no lo conocen deberían prestar atención a un asunto fundamental en un crítico de vinos: no he conocido una persona más íntegra al catar que Robert Parker. En ejemplo es que cuesta todavía darle forma y contenido a la cata que estamos preparando para Wine Future Rioja ’09, porque Parker evita el conflicto de interés. No quiere catar vinos que la gente piense que los cata por motivos que no son puramente vinícolas. Y estamos en España. Por tanto, Parker se pregunta si catamos vinos españoles y, si lo hacemos, cuáles, para no ofender a nadie. Y si no los catamos, qué va a pasar. Definitivamente, a sus detractores les diría que no lo han estudiado bien, que no lo conocen bien.

-Pancho Campo MW, en entrevista publicada por El Catavinos, mayo 2009

Es que aún cuando quiero descansar un ratito de todo esto, la gente sigue mandándome enlaces interesantes, llenos de palabras con luz.

Cositas y cosotas: 25.09.2009

Navegaba yo hace un rato por los diversos canales noticiosos de la red del vino, recopilando historias para esta edición de nuestro “Cositas y cosotas” y no podía zafarme de uno de los titulares más explosivos en Decanter.com: “Greenpeace: El cambio climático podría destruir a la Borgoña”.

El ángulo sensacionalista podría molestar un poco, si la historia no se refiriese a un fenómeno que los amantes del borgoña venimos notando desde hace tiempo: Ya muchos vinos rayan en el exceso de madurez y pierden mucho de la sutileza, elegancia y complejidad que otrora les caracterizara. Hace pensar que, según el estudio de Greenpeace que cita el artículo, “Entre 1988 y el 2006 la uva se vendimió un promedio de 13 días más temprano que en el período de 1973 a 1987″. Son muchos los sesgos que puede darse a esa información, pero la variación anunciada es indudablemente significativa.

Pero lo más interesante en esta historia no es la noticia de Decanter.com misma, sino los comentarios que ha provocado (suele suceder). Les traduzco íntegro uno de Hugo Rose que, aunque no esté yo especialmente de acuerdo con él, me provoca reflexiones que podrían eventualmente resultar productivas:

Los titulares dramáticos tienen su propósito, pero debemos cuidarnos de no entrar en pánico con respecto a este tema. Existe una dimensión humana del terroir–las decisiones que el vitivinicultor toma a diario en cuanto a al cultivo de su uva y la elaboración de su vino–y los productores mismos reaccionarán sensiblemente a los cambios ambientales a través del tiempo. Sí, es cierto que si el clima continúa cambiando el gusto del borgoña probablemente evolucionará, como pasaría con cualquier vino. ¿Qué hay de nuevo en eso? Aún una perspectiva histórica no minuciosa revela que hasta los estilos clásicos de vino se transforman a través del tiempo. En cualquier análisis, el terruño resulta ser un amigo muy flexible.

Claro debe quedarles que mi desacuerdo con esto radica en el argumento implícito de “inevitabilidad” del cambio climático y la adaptación humana al mismo. Me fastidia que no contemple una igual inevitabilidad de que nos jodamos algún día por culpa de nuestro comportamiento irresponsable, si no hacemos algo ya. Pero la sentencia final, ésa del “terruño amigo”, me devuelve a nociones más positivas.

Muchas son las burradas que se han cometido en el mundo del vino durante los últimos quince o veinte años. Agencia humana hay tras todas ellas. Sin embargo, si rectificamos nuestro curso, el terruño nos perdona y podemos encontrar de nuevo el vino de verdad.

Bonito, ¿no? E infinitamente aplicable a la cultureta vínica que hoy nos ocupa. Porque va y hasta hay un terruño espiritual que perdona todos estos fenómenos que hemos tenido que chuparnos.Commentez et discutez

Una noticia de Reuter’s también me ha llamado la atención esta semana: Aunque el consumo de vino en EEUU ha aumentado en un 0.9% (un alza más modesta que en años anteriores, pero que no deja de ser importante por haber transcurrido quince años consecutivos en ascendente), el consumo entre los norteamericanos de vino importado ha disminuido en un 1.8%, aunmentando el de vino nacional un 1.9%. El declive en el mercado de vino importado se atribuye a la debilidad del dólar y a la frugalidad que repentinamente le ha entrado a muchos consumidores ante la recesión económica global.

En el mínimo de palabras posible: Si el vino importado sale muy caro, hay que ponerse a buscar alternativas domésticas para proteger el bolsillo. Yo, por mi parte, me iría mucho más allá de la fortaleza del euro o la debilidad del dólar a la hora de adjudicar razones de esta baja en el consumo de vino no doméstico en EEUU. Pero no sé si alguien en la industria me haga caso. De todas maneras, este es uno de esos momentos de “Quien tenga ojos que vea, quien tenga oidos que oiga…”

Ummmm… ¿Cambio climático? Eeeerrrr… ¿Cómo vender más vino en EEUU? Les juro que es por pura coincidencia, pero poca duda hay de que hemos caido en un nuevo episodio de… ¡Todo conecta!

Me había propuesto no hablar hoy de Pancho Campo MW y la orden de arresto que Interpol tiene contra él, pero los dos primeros puntos de esta entrega van a forzar la jugada. Son más o menos las tres de la tarde en Madrid. Hora de comida. Sigo yo esperando pacientemente por esas declaraciones esclarecedoras del Sr. Campo que me ofreció para “esta semana” su asociado y amigo, Javier Arauz.

Nada aún.

No quisiera que parezca que me ensaño con el Sr. Campo y que pretendo acosarle gratuitamente en este espacio. Soy un consumidor de vinos y, más importante aún, de nuestra cultureta del vino, que se siente sumamente intrigado por como hay en pie un gran evento den Rioja que está a cargo de alguien que la justicia declara “fugitivo”. Igualmente intrigado estoy de que este caso no esté siendo exhaustivamente discutido en todos los diarios, en todas las revistas especializadas y en todos los foros de vino de España y el resto del mundo hispano. También me intriga sobremanera la estrategia de evasión, contraacusación y/o silencio que han adoptado muchos de los presuntos implicados en este guirigay. Y no digo nada de la superlativa intriga que siento ante el (o los) “Garganta Profunda” que pusieron a correr la bola sobre lo de Pancho Campo MW buscado por Interpol.

Dice mi mujer, la periodista, que aunque yo nunca haya ejercido o me las haya dado de periodista, mi “curiosidad periodística” es admirable. Hay que joderse. Yo lo único que hago es escribir sobre intrigas e interrogantes que tengo y que, asumo, también tienen quienes me leen (las cifras de tráfico de este blog han aumentado considerablemente desde que estamos con lo de Pancho Campo, o sea que he de manifestar mi agradecimiento a todas las partes de este protoescándalo o no-evento, según quien te lo cuente…)

No espero solo, de eso ya estoy seguro: Esperamos los que tenemos preguntas apremiantes sobre este asunto y sus implicaciones para nuestro mundo del vino.

No sé los demás, pero yo puedo ser muuuuuuuuuuuy paciente. Eso, amigas y amigos, me lo enseñó el vino.

Incidentalmente, una de las preguntas que haría yo a Pancho Campo MW—quien, según me cuenta gente enterada, es lector de este blog—si accediera él a aclararme las dudas a mí, en vivo y a todo color, sería sobre la huella carbónica—la carbon footprint—de su evento WineFuture Rioja 09. Es que el cambio climático me preocupa. Mucho.

En otro orden de ideas, leía en el más reciente boletín de Decanter.com (fuente inagotable de noticias, trivia y cotillament) que el legendario restaurante parisino La Tour d’Argent subastará parte de su bodega en un esfuerzo por llamar la atención de “una nueva generación de conocedores” (según André Terrail, propietario delrestaurante).

Gratos recuerdos tengo de importantes botellas consumidas en La Tour d’Argent, aunque la cocina del lugar (al menos como era a principios y mediados de los noventa) nunca me impresionó. Tampoco puedo comprender que sean motivo mayor de excitación las referencias vínicas citadas por Adam Lechmere (por cierto, uno de los reporteros de la revista que escribió aquel primer artículo sobre el “Affaire Campo”, porque les repito que todo conecta…) en su noticia de la subasta. A menos que deba uno excitarse porque, si salen de la famosa bodega de La Tour d’Argent, va y los vinos no son rodenstóckicos.

Coincidencialmente, por ahí tengo unas cuantas botellas del Sílex 2005 del difunto Didier Dagueneau…

¿Qué les parece un momentito musical? Yo estoy medio sesentero hoy. Funk. Jazz. Rap avant la lettre. Comedia. Y funk. Quincy Jones y Bill Cosby juntos,e en un momento clásico:

Waiting for Pancho

Otra cita de ésas que se me quedan. Hace un par de días tuve un interesante intercambio con Javier Arauz, amigo y asociado de Pancho Campo, acerca de los alegatos y acusaciones que circulan contra el Sr. Campo (Nota: Aunque algunos han refutado la legitimidad y vigencia de dicha orden de arresto, que aparece en la web con foto del Sr. Campo incluida, dicha orden fue actualizada cuando cumpliese años el Sr. Campo a principios de este mes, pasando su edad de “47″ a “48″ años. El Sr. Campo, para dejar otro dato en claro, es del signo zodiacal de Virgo, como mi esposa). Javier, amablemente, me ofreció lo siguiente:

Contestanto a tu “pregunta fundamental”, creo que esta semana Pancho a a hacer una declaración pública al respecto y va a dejar clara, espero, su posición en todo esto. Le ha llevado tiempo atar todos los cabos de una situación que se le ha venido encima de manera tan brutal como inesperada y definir, con sus asesores legales, las acciones a tomar.

Ya hoy es jueves. Aunque aquí en el Caribe aún no es mediodía, la jornada laboral en España toca a su fin. Y todavía seguimos muchos pendientes de esas declaraciones que el primer MW español emitiría para aclarar la creciente cantidad de preguntas que muchos tenemos acerca de lo que leemos y oimos por ahí.

Yo cumplí con ofrecer este humilde foro al Sr. Campo por si acaso se le antojaba útil declarar aquí. No es descabellada la cosa, aunque mi audiencia no sea masiva, pues soy de los poquísimos cronistas de habla hispana que han llamado la atención al asunto de su orden internacional de arresto por Interpol.

Jueves. ¿Quizás será que vamos como los políticos cuando quieren pasar desapercibidos, soltando la historia viernes en la tarde para que se cuele por los intersticios del fin de semana?

Ya oigo a una vocecilla desde la platea chillando: “¡No sea uté tan marpensao, Don Manué!”

Jueves. Mis preguntas y yo seguimos esperando. Ponemos una peli que acaba así…

El buen consejo…

Una cita encontrada en Dr. Vino, blog de referencia obligada y modelo a seguir por la comunidad, que traduzco para beneficio de quien quiera beneficiarse:

Creo que tenemos dos tipos de mercado del vino hoy día. Uno de ellos es el que me gusta llamar “vinos pop”. Ahí tienes los monstruos roblísticos intentando ganarse cien puntos a como de lugar. Luego tienes a un vinatero intentando expresar su idea de la belleza. Sí, el péndulo ha oscilado de nuevo. Por ejemplo, hace un año ofrecimos a nuestros clientes un muestrario de vinos de bajo grado alcohólico. La respuesta fue enorme. Yo me quedé alucinado. Definitivamente hay una gran reacción contra esos monstruos enrroblados.

- Kermit Lynch, en entrevista con Jancis Robinson

La idea de imaginar más de un mercado y estrategizar diferentemente para encontrar nicho propio me parece un soplo de cordura en este mundo de locos. El éxito no está solamente en saber lo que uno quiere, sino donde corresponde.