Archivo diario: septiembre 11, 2009

Cositas y cosotas: 11.09.2009

Es difícil de creer que hayan pasado ya ocho años desde aquella terrible mañana de martes,  clara y fresca en Nueva York. Se siente como si fuese otra vida.

Pero perdonen ustedes si no me entrego a una meditación solemne ahora mismo. Cambio le giro por levantar mis propios ánimos, que hoy particularmente están por el suelo.

Hablando de “otra vida”, algo que ha sido materia de chisme durante los últimos meses recibe ahora carácter de noticia formal en Decanter.com. Interpol ha emitido una orden de arresto a Pancho Campo, primer Master of Wine español, director de la Spanish Wine Academy y organizador de eventos como el congreso Cambio Climático y Vino celebrado en Barcelona a principios del año pasado y la conferencia Wine Rioja Future, que se celebrará en Logroño este noviembre (conferencia que. por cierto, marcará la primera visita oficial a España del gurú norteamericano Robert M. Parker, Jr.)

La orden de arresto contra el Sr. Campo originó en Dubai. Se le acusa de fraude por la cantidad de €600.000. Aparentemente, Campo, quien residió en Dubai entre 1997 y el 2002, era socio de una compañía promotora de eventos musicales y deportivos. Problemas económicos tras la crisis del 11 de septiembre del 2001 llevaron a la disolución de la compañía. Según el artículo de Decanter.com, el ex-socio de Campo radicó una demanda judicial contra éste por la anteriormente mencionada cantidad. También según Decanter.com, Campo no se presentó a la vista en Dubai correspondiente a dicha demanda, por lo cual la orden de arresto de Interpol.

Vamos, un follón, con abogados, dimes y diretes internacionales, etc. No especularé sobre los pormenores del caso, aunque sí me gustaría señalarles la conspicua falta de cobertura sobre el mismo en los medios españoles digitales sobre vino. Sólo un par de artículos he encontrado haciendo búsquedas en Google y los foros, blogs y revistas en la red parecen querer guardar silencio. No entiendo por qué.

Un único apunte final me queda en cuanto a los motivos de la demanda que suscitara todo este lío: ¿Enrique Iglesias? ¡Buffffffffff!

Ahora, a seguir el desenvolvimiento de este drama legal con atención.

En otra línea, una discusión interesantísima ha sido la generada por el abreviado “Cositas y cosotas” de la semana pasada y mi invitación a los amigos chilenos a probar los vinos mencionados y reportar aquí. Por casualidad, Dr. Vino publicó una interesante crónica de cata siguiendo la historia de aquel Sierra Carche…

Vinos con muchos puntos, o vinos con medallitas… Al fin y al cabo la verdad final está en la copa. Y ni en el caso de chilenos galardonados, ni en el de jumillas sospechosos, es bonita esa verdad. Notas de cata de gente en cuyos paladares me fío me indican que muchos de esos vinos tan puntuados o premiados son productos hechos por gente que busca satisfacer parámetros de moda, sin tomar en cuenta particularmente las prestaciones naturales de las cosas.

Lo que me lleva a una lectura reciente.  The Daily Adventures of Mixerman (Backbeat Books, Milwaukee 2009) es otro de esos libros sobre el estado de la industria de la música que tanto me gustan. Mixerman es el nombrete que se autoadjudica el autor-narrador, un ingeniero de grabación envuelto en unas sesiones de estudio de alto perfil. Supuestamente el texto es de un diario basado en la vida real.

La banda para la que trabaja Mixerman  es Bitch Slap (no su verdadero nombre). Fichaje personal del presidente de una megadisquera, Bitch Slap ha recibido un superavance y la grabación de su álbum debut parecería ser de presupuesto ilimitado, con un productor de altísimo perfil.

Mixerman nos cuenta de un grupo de imbéciles que pretenden hacer música sin saber tocar sus instrumentos—cuya estupidez, prepotencia e irresponsabilidad es sólo superada por su falta de talento. ¿Que el baterista y el bajista son incapaces de sostener un ritmo remotamente pasable? ¡Pues a editar! ¿Que las guitarras son un desastre? ¡Pues a meterles lo que sea! ¿Que los ejecutivos de la disquera necesitan un “hit”? ¡Pues a manipular la porquería grabada hasta que el “hit” salga! ¿Que cuesta demasiado? ¡No importa, si es dinero “virtual” y compensaremos cuando venga el “hit”! No hay que decir que Mixerman va de episodio absurdo en episodio absurdo y la grabación del disco es un caos absoluto del que surgen pasajes hilarantes, aunque también surgen ideas que me han puesto a pensar.

Es que los paralelos con el mundo del vino salen solitos.

Les regalo mi traducción de un pasaje al final del libro. Mixerman reflexiona y llega a tener pena de los integrantes de Bitch Slap—a pesar de que son unos petulantes cabronzuelos in un ápice de talento que le han hecho sufrir muchísimo. Dice:

Fue la industria la que les enseñó que no necesitan hacerse proficientes en sus instrumentos para obtener un contrato disquero; para eso tienen las computadoras…. Fue la industria la que les enseñó  que lo que hacen no se trata de la música, sino de tener un “hit”, y quien escribe el “hit” es quien gana la pasta. Fue la industria la que les enseñó que hacer música no tiene que ver con divertirse, sino con negocio. Fue la industria la que enseñó a cada uno de ellos a ser un cabrón egoista, pues casi nadie nunca sale adelante en este negocio sin poseer esa cualidad. (p. 416, mi traducción)

De verdad que les recomeindo el libto. ¿Me culpan porque me venga a la mente aquella frase de Eduardo Brethauer sobre “lograr rentabilidad”,  en su comentario a ese “Cositas y cosotas” de la semana pasada?

Claro, todo esto de la “rentabilidad” es extensible de la industria de la música no solamente a la del vino, sino quizás casi  a toda actividad humana hoy día. Y si no hay rentabilidad verdadera, pues, que se logre la ilusión de rentabilidad. Si no hay calidad intrínseca en el producto, pues vendamos la marca, pero que se haga caja… (Como todo conecta, aquí tienen un enlace que suministró Javier Márquez en el “Cositas y cosotas” anterior a un interesante foro de directores de marketing de productos diversos en Latinoamérica. Es una gozada y sumamente à propos).

Bueno, ahora les dejo y me voy a dar un par de vueltas por ahí. Un videito de un artista que definitivamente no es como esa banda de The Daily Adventures of Mixerman. Los que no conozcan a The New Pornographers, el grupo que liderea A.C. Newman, debieran conocerles y es ya. Este clip en directo es de “Like a Hitman, Like a Dancer”, una canción del segundoálbum en solitario de A.C.