Gracias a mi buen amigo Lyle Fass y su Rockss & Fruit he descubierto la más reciente adición a mi siempre expansiva lista de blogs de referencia. Se trata de una página con múltiples autores y el simpático título Reign of Terroir. Aparece en dicha página una fascinante entrevista en tres partes con Jonathan Nossiter, el célebre (y para algunos dizque controversial) director de Mondovino. Nossiter está en plena forma y sin gota de miedo a decirnos la verdad a la cara, cosa que al menos yo aprecio muchísimo. Les invito a todos los angloleyentes entre ustedes a que le dediquen un rato a esas tres maravillosas entregas de Reign of Terroir. La labor que han hecho entrevistador y entrevistado en ellas lo amerita y ustedes se merecen tan excelentemente edificante lectura.
Para los no angloleyentes, traduzco un segmento de la segunda parte. Nossiter habla de Camilo Donati, un vinatero artesanal de las Colli di Parma a quien Nossiter califica como simultáneamente “tradicionalista y moderno”. Donati es uno de la creciente tribu que se rebela contra el sistema pu(n)tocrítico-mercadológico actual. Nossiter explica:
Hace diez años, obviamente, existía ese vino [el "Barricato", un vno de Le Marche que se ha convertido en objeto de culto en los últimos tiempos, comandando precios altísimos; sus creadores, sin embargo, se han dado a poner en sus contraetiquetas palabras al efecto de "este vino debe costar 11€"] y también los de Donati, pero uno no tenía acceso a ellos. Tenía uno que ser del sitio de donde provenían o tener mucha suerte para conocerlos. O el vino tenía que ser uno de los “nuevos descubrimientos” de un Neal Rosenthal, Marc de Grazia o Terry Theise. Pero cualquiera que no tuviese la dicha de ser descubierto por un importador norteamericano muy dedicado no tenía mucha visibilidad, incluso en su propio país.
Lo increible hoy día es que hay un movimiento creciente en todas partes, es un movimiento interconectado. Oscila entre Camilo Donati y su Colli di Parma, a Domaine de Beudon en el Valais suizo, ak tremendamente talentoso reciénllegado Bruno Duchêne en Collioure con sus atrevidos blancos de garnacha, a Dominique Lafon en Meursault y Nicolas Joly en Savennières, a gente de los más diersos niveles socio económicos y de prestigio… Están creando un diálogo global, produciendo resultados y efectos concretos. No es solamente un bonito diálogo global sobre como bregar éticamente con el planeta. La gente está haciendo, real y actualmente, algo en concreto. Y me siento tremendamente motivado y conmovido por ello.
Los veinte o treinta años de la transformación del vino a un producto puramente basado en la codicia y la ambición social, ese reino del terror, creo que toca a su fin. O quizás no toca a su fin, pero se está encontrando con un movimiento contrario de resistencia muy poderoso.
Sólo les traduzco esto para no abusar de la propiedad intelectual del prójimo y como mero “teaser” para que se animen a visitar Reign of Terroir y las partes 1, 2 y 3 de esta fenomenal pieza. Como cuando éramos chamaquitos, es parecido a ponerse en el carro el repertorio completo de la banda que íbamos a ver en concierto en cuestión de un par de horas. Porque por ahí viene Liquid Memory, el nuevo libro de Jonathan Nossiter y hay que ir haciendo apetito.
No sé a ustedes, pero con tanto sobre Pancho Campo últimamente y a poquito más de un mes de ese conflictuado megaevento exclusivo que es el Wine Future Rioja 09—que supuestamente ponderará el futuro del mercado del vino—esos tres parrafitos de Nossiter que les traduje me parecen sumamente pertinentes. Fundamentalmente van a la idea de una “nueva inclusividad” en el mundo del vino que es lo que nos devolvería una verdadera cultura del vino, a diferencia de la cultureta pendeja de los puntos y el tarjetazo (porque me parecería muy injusto decir “el billete”, que se referiría a dinero real y no sería ajustado a la verdad de las circunstancias que condujeron a la actual crisis económica global).
Y ná… Commentez et discutez.



