Archivo diario: octubre 6, 2009

¡Osú, que hemos salío en las noticias!

Acaban de pasarme este artículo de Rioja2.com.

Bueno, buenísimo, buenazoooo…

Lo considero mi amigo y le tengo mucho afecto (algunos dicen, por el actual look que compartimos, que somos mellizos separados al nacer), pero no es por eso que declaro esta maravillosa entrevista con Joe Dressner una de las lecturas de la internet del vino que más he disfrutado en los últimos meses. Aparte de ser un importador norteamericano de vinos que goza de mi más absoluta confianza (una contraetiqueta de Louis/Dressner es casi garantía de que el vino va a agradarme), Joe es el primer y único bloguero en el mundo que escribe desde la perspectiva de un importador de vinos con cáncer en el cerebro. Su blog, The Amazing Misadventures of Captain Tumorman es una joya.

Para los desafortunados no-angloleyentes que ven esto, un par de pedacitos de la entrevista:

¿Acepta usted muestras de vino para reseñar en su blog?

Hay tantos vinos repugnante por ahí que me enfermaría si me pusiera a tratar de probar muchos de ellos. He sido importador por suficiente tiempo como para saber donde encontrar vinos que puedan gustarme.

¿Qué sistema de valoración/puntuación de vinos utiliza y por qué?

Estoy en contra de todos esos sistemas. Puedo saber, por donde un viticultor tiene sus viñas, como las trabaja, el tipo de plantas que tiene (clones o massale), como vinifica y embotella y varios otros elementos esenciales, como va a ser el vino en la botella. El vino en la botella sólo es la impresión de un momento de lo que es el vino en proceso. A menos, claro está, que el vino embotellado ya esté muerto.

Palabras con luz de Joe Dressner, importador, bromista empedernido y filósofo. Esa entrevista no se la deben perder.

¿Los dioses quieren sangre?

Miguel González de Legarra, diputado del Partido Riojano, punlicó hoy en El Diario de la Rioja una “tribuna” en la que cuestiona y critica ardientemente el escándalo multipartes en que se han convertido Pancho Campo y su Wine Future Rioja 09. Hasta hace unos días solamente un par de periodistas profesionales británicos y uno español se habían dado a ventilar en público todas las interrogantes que hay alrededor de este affaire tan jugoso. El silencio de la mayoría de los medios tradicionales nos cedió la palabra automáticamente a nosotros, los habitantes de la blogosfera, que sí que no dudamos para nada a la hora de exigir claridad y verdad (ojo, que en “blogosfera” no quisiera que se incluyera a la caterva de habientes de banners de Wine Future Rioja 2009 que se esfuerzan a diario intentando silenciar, ofuscar y tergiversar; ellos saben quienes son).

A las primeras de cambio entró a la sección de comentarios un individuo que se firmaba “Javier Arauz” y decía ser amigo y asociado de Pancho Campo. Este personaje llegó acusando a los participantes de las secciones de comentarios de este blog (e incluso a mí mismo) de cometer irresponsabilidades e injusticias, de “tirar la piedra y esconder la mano” y de un par de cosas más que ahora no recuerdo. En nuestro último intercambio me dejó a entender que volvería con respuestas claras a las preguntas que tenía para su amigo y asociado sobre cierto problemita legal que este último tuvo en Dubai, que posteriormente había provocado una noticia de busca en la web pública de Interpol.

Mis preguntas para Pancho Campo al principio eran sencillas, pero me las fueron complicando el silencio con que se encontraban cuando las formulaba directamente (o sea, con vocativo claro, sabiendo que por lo menos un alegado allegado al protagonista del follón seguro que las leía) y la cantidad de inconsistencias presentes en las explicaciones que leía en las entrevistas que Pancho Campo concedía a diversos medios por ahí. Pronto estaba yo sometiendo a escrutinio no solamente la información que recibía de diversas fuentes sobre los problemas legales actuales del Sr. Campo, sino el fallo en alguna demanda anterior contra él. Además, se me habían suscitado todo tipo de curiosidades en torno a las cosas que decía ser  y haber hecho Pancho Campo en su vida. “Soy médico”, ha dicho en alguna entrevista, aunque a muchos no nos queda claro donde y cuando estudió medicina, si se diplomó e hizo el juramento hipocrático. Su curriculum vitae y las múltiples fotos de él que lo hacían indiscutible protagonista del sitio han desaparecido recientemente de la web de la Wine Academy of Spain que fundara y dirigiera hasta dimitir hace pocos días (aunque él y su familia siguen siendo propietarios del negocio). Nos quedamos con las dudas sobre todos aquellos estudios y cositas de Renaissance Man chilibérico que proclamaba. ¿Participante en las Olimpiadas de Barcelona? ¿Haciendo qué? ¿Estudios de “viticultura y enología en la UC Davis? ¿Con diploma, o sólo cursos breves por internet de los que dan en UC Davis Extensions?

Y Dubai… Y las secuelas de Dubai.

Pancho Campo irrumpió no hace mucho en el panorama del vino español con un muy cacareado título de Master of Wine. De repente era el organizador estrella de supereventos del vino. Las preguntas sobre él y su carrera estaban donde estaban, esperando que alguien las hiciera.

Nadie las hizo.

Hasta ahora. Que es cuando vemos a Miguel González de Legarra entrar exigiendo verdad y justicia. Sus exigencias me han hecho reenfocar un poco mi curiosidad.

Pancho Campo ha abandonado, al menos de nombre y figura, la dirección de Wine Future Rioja. Se nombró como “reemplazo” de Campo a Kevin Zraly. Claro, la Wine Academy sigue siendo la firma organizadora del evento. Pancho Campo, aunque ha hecho mutis de la web de la empresa y declara haber dimitido como su director  (asumiendo el puesto nada más y nada menos que su cuñado) ostensiblemente recibirá una buena tajada de las ganancias feneradas por la megaconferencia en Logroño. Bueno, si ganancias deja. No es un salto lógico muy grande pensar que de dichas ganancias pudiese salir un “arreglito” para el lío de Dubai. Incluso, jugando bien al juego del manejo de marca hasta Pancho Campo va y limpia todo, retornando triunfalmente al panorama un día de estos.

Escenarios que uno imagina. Meros ¿Y si pasara…? Nada que haya que ajustar a ninguna verdad.

La cosa es que quedan Wine Future Rioja 09, la visita de Robert Parker (otro cuya credibilidad se ve cuestionada a diario de un tiempo a esta parte) y su comidita con el Rey Juan Carlos, a la que estaba también invitado Pancho Campo, de quién aún hay ese anuncio tan feo en lo de Interpol. Surgen nuevas preguntas.

Algunos ya comienzan a chacharear sobre si se cancelaría Wine Future Rioja 09 ante tanto escándalo. Yo digo que esto, como todo, presentaría un problema multipartes. Asumo que lo de “Wine Future” fue una iniciativa de Pancho Campo y su empresa, vendida como fuese vendida a las autoridades del Consejo Regulador de la DOCa Rioja y al Gobierno de la Rioja, cuyo patrocinio es responsable de un cacho significativo de los costos del evento. “Cancelar” ya no sería cosa de Pancho Campo y su Wine Academy, quienes bien pueden alegar que la gestión del evento en sí no se ha visto afectada en lo absoluto. Pero, ¿existe la posibilidad de que, ante la creciente presión pública, comiencen a retirarse patrocinadores? ¿Cuáles serían las implicaciones legales y políticas de una movida así? Hay una cancioncita del insufrible Pablo Milanés que creo que dice aquello de “Muchas veces te dije que antes de hacerlo había que pensarlo muy bien…” Que oigan en la cocina.

Ya, ya, dije “implicaciones políticas”. Mucho hemos leido sobre como ese patrocinio viene de los fondos que pagan viticultores y bodegas a la DOCa por “promoción”. Sabemos la pelotera que se ha formado por lo de Parker y sus garnachas. Imaginamos (todos, me refiero) que todo esto no es exactamente la mejor estrategia promocional para el vino de Rioja. Hay una cierta malaise, por así decirlo, en cuanto a que todo esto vaya a sacar del hoyo a los vitivinicultores riojanos que tan horripilante se la están viendo últimamente. La cuestión es: ¿En qué carajos estaban pensando el presidente de la DOCa Rioja y todos los demás que estuvieron a cargo de aprobar el patrocinio? ¿Por qué no indagaron más profundamente sobre Pancho Campo y sus “problemas de negocios”? ¿Acaso algo les provocó un engordamiento de la visión? Además, ¿cómo diablos pensaron que esta vaina iba a colar con sus constituyentes, que al fin y al cabo son los patrocinadores forzados de este peculiar patrocinio a Wine Future Rioja 09?

Encima, hablando de “cancelar”: ¿Se imaginan ustedes lo que pasaría si los ponentes más importantes de Wine Future Rioja 09 comienzan a reconsiderar sobre si presentarse o no? ¿Cuánta gente seguiría entusiasmada por el megaevento si, por ejemplo, el megagurú Robert Parker decide que, páguenle lo que le paguen, es mejor para su imagen cancelar? No creo que ocurra, pero puestos a imaginar cosas… Las posibilidades de una embarrada de proporciones históricas no son pocas.

Bueno, y paralelamente a todo: ¿Qué pensará Pepe Hidalgo (para los que no siguen las tramas políticas de las diversas DOs españolas, Hidalgo es el candidato a quien venció Víctor Pascual para obtener la presidencia de la DOCa Rioja)  de todo esto?

El título de esta entrada me salió espontáneamente. Justo tras leer el escrito de Miguel González de Legarra ví en un estante de mi biblioteca aquel viejo libro de Anatole France, Les dieux ont soif. Recuerdo que una versión en inglés de ese libro traducía el título como algo parecido a “Los dioses quieren sangre”. Le puse los signos de interrogación a la gráfica frasecita y de repente se me ocurrió que poco importa lo que quieran los dioses. Veamos mejor lo que quiere la gente en Rioja ahora. No quiero inmiscuirme en la política local riojana. Me intriga todo esto como amante del vino que soy, que con riojas me crié e hice de vida y experiencia.