Cuando me voy a la cama en las noches, usualmente leo algunas páginas del libro de turno hasta quedarme dormido. Debo confesarles que anoche fue diferente. Me acompañó el Blackberry hasta que me venció el sueño mientras me ponía al día sobre todo lo dicho y hecho en Wine Future Rioja 09.
Podemos comenzar esta mañana con decir que Pancho Campo parece que hizo acto de presencia para la “cata magistral” de Robert Parker. Estaba ahí, sentado a la izquierda del gurú y sin un hatajo de policías esperándolo detrás del podio.
En cuanto a la cata garnachera, parecen gustado mucho los vinos de Châteauneuf-du-Pape. Los catalarafordóñicos dejaron a muchos catadores twitteros bastante desencantados, particularmente en cuanto a madera. Y el Riscal 1945 fue o el vino de la noche o “casi un cadáver”, dependiendo de a quien le preguntabas. Mis dudas más bien iban en la dirección de lo que pueda haber llevado a la gente de Riscal a hacer el hoyo en su inventario de ese grande e histórico vino que supone brindar tanto de él en este evento.
No puedo dejar de maravillarme ante lo que han logrado Ryan y Gabriella Opaz y su equipo de CataVino. La cobertura sigue genial. Eso sí, quien quiera un resumen claro y conciso de lo transpirado ayer, primer día de Wine Future Rioja 09, debe darse un garbeito por el blog de Rebecca Gibb. ¿Cita favorita del texto de Ms Gibb? “Si hubiese pagado yo por la entrada, en estos momentos me estaría sintiendo robada, si no hubiese sido por Ryan Opaz de Catavino y Gary Vaynerchuk, que avivaron el día.”
Aparentemente, una inmensa tajada de las ponencias estaban mucho más concentradas en publicitar los diversos intereses de los ponentes que en ponderar seriamente el futuro del vino. Y solamente hay que leer ;a p;eada de tweets y otras comunicaciones diversas en CataVino para darse cuenta de que en realidad es muy poco lo de novedoso que se ha dicho o visto en Wine Future Rioja 09. Hemos visto a una caterva de dinosaurios y modelos del enocinismo haciendo el ridículo, baboseando sobre lo de siempre. Bueno, y a Gary Vaynerchuk. Vaynerchuk, he de confesarlo, se está ganando mi atención. Aunque me encuentro su estilo comunicatorio un tanto irritante, el tipo hace muy buen sentido en todo lo que dice sobre las posibilidades de nuevos medios para el comercio del vino. Mi perenne instinto suspicaz me dice que todavía no voy a comprarme la camiseta y suscribirme a lo que sea que uno se suscribe para seguir asiduamente a este personaje, pues le veo potencial guruista y eso en este espacio… Ya ustedes saben.
Pero siguiendo con el hilo “en vivo” desde la conferencia, a las 10:10 a.m. hora de Logroño nos encontramos esto, presumiblemente de una ponencia de Quim Vila:
“Juan M Gonzalvo: Objetivos para el futuro de Vila: Potenciar los vinos de alta Gama. Consolidar el mercado nacional. Desarrollar el mercado de exportación.”
El visionario del mañana vino y cantó una canción muy vieja. Surge la pregunta: ¿En qué mundo vivirá esta gente, que cree que estos viejos sonsonetes cuelan? ¿La gama alta? Buena suerte con eso…
Luego reporta Juan M. Gonzalvo que “La población latina en EEUU está incrementando su consumo de vino… Esta es una oportunidad para el vino español.” No me queda claro quien fue quien dijo eso entre los parlantes de Wine Future. Habría que aclararles que en años recientes José Fuentes y yo hemos estado afectando un poquito la curva y hay que revisar esos números… Y luego otra entradita de Juan M. sin atribución a conferenciante: “Es importante la etiqueta y el nombre del vino para el éxito de una marca. ‘Hay que pensar el vino para el consumidor y no para nosotros mismos’”.
Me motivan a añadir una nueva categoría a los Premios El Botellazo™ de este año, honrando esfuerzos especiales en el área del enocinismo más descarado. Juan M., si te da el tiempo para leer esto, por favor, dime quién fue el de ese rebuzno, que es el candidato perfecto para llevarse el premio.
Y volvemos a Rebecca Gibb, quien twitea lo siguiente, apenas comenzada la mañana en el espectáculo logroñés: “If #winefuture is a sign of things to come i’m leaving the industry!where is the passion and forward thinking?”
Podemos ver como se va inspirando la gente.
RObert Joseph, en su presentación sobre algo, dice: “El vino es un negocio de relaciones, y las nuevas herramientas a nuestra disposición no cambian eso, lo fomentan”. Más o menos lo mismo que dijo Gary Vaynerchuk ayer. Claro, del Riojaforum siguen saliendo quejas sobre WiFi que no funciona, conexiones paupérrimas y falta de facilidades para hacer uso precisamente de “las nuevas herramientas”.
Una observación mía, sin estar allá y nada más a partir de las cápsulas sobre las presentaciones de Wine Future Rioja 09 publicadas en CataVino: ¡Ya está bueno de hablar de “mercados” únicamente a base de gentilicios! La peor falla de la mentalidad arcaica sobre el vino que parece imperar entre la mayoría de los MWs que babosean en esa conferencia es despersonalizar a los consumidores (reales o potenciales) en X o Y región o país. Así hablan de “Asia” o “China”, anunciando “tendencias” de forma general. Pero cada día, en este mundo que se pretende crear a imagen y semejanza de modelejos globalizadores se revelan idiosincrasias dentro de idiosincrasias. “El consumidor” no es un ente inmenso y dócil, sino la suma de muchísimos segmentos distintos, voluntariosos.Reporta Juan M. Gonzalvo en el hilo en vivo: “El sector necesita evolucionar y revisar su concepto del marketing”. Y hace eco el director de mercadeo que dizque soy en mi otra vida, diciendo que el negocio del vino o se adapta o muere. Claro, Estéban Cabezas, que es de quien hace perífrasis Juan M. en lo que recién cité, va y la embarra acto seguido declarando: “Los ejemplos de refrescos, productos de limpieza, seguros, etc… puede inspirar al marketing del vino.”
¿Seré yo el único que puede imaginar una brillante tira cómica de Quino basada en ese último pronunciamiento?
Otra idea para tebeo es el dato que soltó alguien hace un momento: Si Facebook fuese un país, sería el cuarto más poblado del mundo.
Da que pensar. Por mi parte, les invito a seguir lo que pasa en ese extraño evento que se acaba hoy en Logroño. Allí se ventilan egos y se dice casi nada. Por mi parte, me voy a un momento musical para aliviar un poco el tedio. Se me ocurre que si los viejos dinosaurios del vino supiesen refrescarse y dar giros como los que han dado Echo & The Bunnymen en su nuevo álbum, pues, andarían un poquito más creibles. Los dejo con McCulloch y Cía. Solamente haré otro post sobre esta conferencia si llega una unidad especial de la policía de repente a arrestar a Pancho Campo después de lo de cambio climático que moderará esta tarde o si a alguno de los peces gordos le da un patatús.



