Interrumpo el fluir de mis crónicas neoyorquinas para traerles un momentillo curioso de mi cotidianeidad.
Resulta que el sábado en la noche después de cenar, estábamos Josie y yo viendo el DVD de Tapas, la comedia dramática de José Corbacho y Juan Cruz. Nada mal, la peli. Se mantiene a una escala pequeñe e íntima, aunque hilvana múltiples historias de personajes complejos. Simpática y con buen equilibrio, vamos, como ciertos vinos que me gustan para el diario.
Cuál no sería mi sorpresa cuando, en una secuencia importante de la película veo una instancia de posicionamiento de producto que… Bueno, digamos que era lo último que me esperaba. Atención al detallito, que si parpadeas…
Mentira, gente. Si parpadean no pasa nada, porque es como aquella lata de Coca-Cola y los Levi’s 501 de Michael Keaton en la primera Batman. Imposible no captar. Eso sí, esta icónica etiqueta de un vino por mí bien amado es la última que me hubiese esperado en esa posición.
Ocurre constantemente en el cine, la colocación de marcas en escena que envíen un mensaje a veces no especialmente sutil a la audiencia. Normalmente tiendo a criticar ese tipo de cosa, pero en este caso hago excepción. ¿Será parte de la estrategia de dominación mundial de las hermanas López de Heredia? ¿O será un guiño amaroso de los realizadores del film al Tondonia?
He sonreido por buen rato con esto.




3 respuestas hasta el momento ↓
Gilberto Pagua // Noviembre 23, 2009 a 6:08 pm
Pues que se pasaron de sutiles pero es agradable ver este tipo de agradables sorpresas en una pelicula.
Coralo // Noviembre 27, 2009 a 7:03 pm
Una pregunta, Manuel, ¿de qué va esta película? Temática, digo.
Ya no me acuerdo en que entrada anterior estabas hablando de Occhipinti, pero tuve la suerte de que un vigneron francés que vive en Chile se trajo un container desde Europa e incluyó entre sus cajas una centena de Il Frapatto y SP 68. Dos vinos como para dormir con ellos bajo la almohada. ¡Esas suertes de la vida!
Saludos
Coralo
Manuel Camblor // Noviembre 27, 2009 a 8:14 pm
Va deas intersecciones entre las vidas de varios vecinos en un barrio cutrón de Barcelona: El propietario de un bar a quien lo ha dejado su mujer, una vieja que vende drogas en el bar y cuyo marido tiene cáncer, la dependienta divorciada de un colmado que se enrrolla con un muchacho a quien dobla en edad, un chino, etc. Una comedia discretA con interludios de artes marciales. De verdad que no estuvo mal.
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