Si la tragedia en Haití deja el corazón roto, ver la solidaridad de la gente en todas partes para con las víctimas del terremoto de la semana pasada va un buen trecho en el camino a hacerlo a uno sentir menos esa rotura. Y lo inspira a uno no solamente a dar y actuar, sino a seguir dando y actuando al máximo. No es momento éste para flaquear. La ayuda a nuestros hermanos haitianos debe seguir. Si no podemos ayudar económicamente, podemos dar de nuestro tiempo y continuar motivando a otros a donar.
Varias iniciativas excelentes surgieron la semana pasada en el mundo del vino. Del lado norteamericano está la subasta de Palate Press, así como también la cata benéfica celebrada el sábado en Nueva York, en Chambers
Street Wines, con vinos de Louis/Dressner Selections. Las últimas noticias son que la recaudación excedió los US$9,000. Todo va a Stand For Haiti/Partners In Health (pueden ustedes donar a esta organización también, aunque no pudiesen asistir a esa cata, directamente desde esta página; sólo utilicen el botón anaranjado que ven en el margen derecho).
Ayer recibí, además, noticias de otro proyecto de ayuda, éste desde España y organizado por un grupo de foreros de Verema.com, quienes han lanzado una Subasta de Vinos Extraordinarios con botellas donadas por particulares generosos y alguna que otra bodega amiga. Dejaré que los organizadores mismos lo expliquen y den las instrucciones para donar vinos que subastar o pujar por los vinos subastados.Para seguir la subasta también pueden hacerse fans de la página de Vinos Extraordinarios en Facebook.
Oigo por ahí que hay más planes para actividades benéficas. Me alegro. Y espero que crezca y crezca el ánimo de ayudar. Haití nos necesita. Ayudemos. Es crucial.