El comienzo del 2010 ha sido terrible de muchas maneras. La primera tiene que ver con mi marcada falta de inspiración para bloguear, que se ha vuelto aún más notable en las últimas dos semanas, tras el terrible terremoto que destruyera a Haití. nación vecina del país en que actualmente habito.
El Camblor que les escribe estas líneas es un hombre bastante cansado y triste. Necesito tomarme un respiro de todo, recobrar la perspectiva y hacerme ver la cantidad de achaques físicos que mis tres décadas de diabetes me han endilgado.
Es justo que me vaya por ahí un rato. Lejos de este lugar. A casa. Mañana mismo.No habrá entregas de La otra botella hasta que regrese de este merecido descanso, en la segunda semana de febrero. Espero no molestar mucho con esto. Y lo que es más, si les da el mono otrobotellil pueden seguir mis comentarios breves, requiebros amorosos, notas fugitivas de bebienda y todo lo demás que se me ocurra colgar en nuestra página de Facebook.
Es que es tanto más fácil publicar cositas desde el iPhone allí que aquí…
Bueno, ya saben.