Alguno ya se picó por mi post de ayer. Como—claro está—”no entiendo” los recovecos del mercado de exportación-importación, ni las interminables viscisitudes de hacer, mover y vender vino en el s. XXI, como “no sé” lo que hay que fajarse para promover una bodega hoy día (vamos, puedo imaginarme a tantos individuos en pijama o camisón, dale que te pego en el Feisbú o tuiteando como almas que lleva el diablo; y luego están los que comisionan documentales, o se pasan la vida “en gira mundial…”), pues esta protesta mía sobre lo que cuesta ser enochalado—o simplemente consumidor regular de vino decente—es enteramente infundada. Debo dejarme de jodiendas con mis reacciones emocionales a pasar de un rango de precio a otro.
Y quizás es cierto. Uno es un profesional, con un empleo y unas posibilidades (cuya escala varía caprichosamente según varían las economías del mundo). Uno incurre en un gasto para satisfacer una afición enteramente suntuaria. Y uno se pasa la vida anhelando, por no decir proclamando, la “democratización” de dicha afición, cuando en realidad la afición de marras se hace cada día más inasequible al común del demos. Porque hay que joderse, el lujo, por más que queramos, no es para todo el mundazo.
Uno, démosle la cara, es un burguesito y nada más. Este “vino” que nuestra chaladura insiste en declarar “artículo de primera necesidad”, en el mercado actual se ha convertido en un gusto caro y nosotros, en la medida en que aspiramos a continuar dándonoslo, pues, somos lo que somos.
Me viene a la mente una cancioncita de The Submarines. Es, en su superficie, un manifiesto anticonsumista. Y, sin embargo, fue utilizada como jingle en los anuncios de la tele para el iPhone 3G de hace dos años o tres. Es pegajosísima, la muy… Démosle una escuchadita:
A todas éstas, esta mañana, cortesía del gran Strappo Hughes en su blog Muddy Boots, surge una entrada que parece querer dialogar con la mía de ayer y ésta de hoy, que ya revisten caracteres de miniserie.
Me parece muy incisivo, a la vez que excelentemente expuesto, el análisis de Strappo. Recuerdo una época, cuando estaba yo en mis primeras etapas formativas en cuanto a vino, en que la idea de beber bien sin adquirir segunda hipoteca no resultaba descabellada. Hoy día surgen cada vez más insólitas explicaciones de por qué los vinos salen a los precios que salen.
Y uno aquí, con la billetera abierta (por no decir otra cosa), inocente…
Yo soy el gran Strappo. Gran? Oh bien, gracias, Manuel, gracias y regracias.
I’ve exhausted my Spanish. I’d like to say that the observations made in my post are hard-won by experience. And disappointments galore.
Pues claro que no tienes ni puta ¿se pueden decir tacos? idea
Uno puede comprar Château Villa Bel-Air 2004 a 17 euros, o un Bourgogne-Hautes Côtes de Nuits Vieilles Vignes 2006 a 11 euros, pero luego llegan a la Ribera un constructor a invertir sus “ahorros” con la botella más barata a 25 euros o un empresario de embutidos también a la Ribera con su botella más barata a casi 40 euros… pero el que no sabe de qué va esta vaina eres tú… pongo de ejemplo la Ribera porque vivo aquí y porque es un ejemplo sangrante.
Esposo, y para colmo tienes una esposa MUY tacaña…
Hombre, Tao, es que de sabios está llena la Ribera. Y tantas otras regiones dizque vinícolas de este mundo. Haciendo el contrapeso en nuestra esquina estamos los que dicen algunos que no tenemos ni puta idea.
Los tacos son buenos para la salud.
M.
How can someone nicknamed “Strappo” NOT be “The Great”?
But seriously, great post today, Strappo. It spoke to this rebellious-consumer streak I have these days. We hear an awful lot of BS about how so many wines simply NEED to be so expensive. I’m done with that.
M.
Tú te declaraste tacaña, nena. Será que eso se lleva. Yo, por mi parte, soy bastante suelto y generoso. Hasta que noto desperdicio de mi parte o desfachatez de parte de ciertos prójimos. Ahí alzo la voz.
M.
You’re so right. The cult of expensive wines sort of mirrors our worship of people with lots and lots of money. It’s pathetic and destructive.
I’ll tell you the truth, I never buy wine that costs over $30-35. Usually less. And if you don’t follow the crowd, you can drink exceedingly well indeed at $20-25.
El Gran Strappo
Yeah, well, my complaint is that those $20-25 one can “drink exceedingly well at” used to be $10-15 not so long ago. Exchange rates be damned, I think the problem is running rather deeper and is far more pathological than most people imagine.
I’m pinin’ for the days of a great little bottle of something authentic and very eloquent for everyday drinking at, say, $8. Good times, man, good times.
M.
There’s always inflation, Manuel…
If actual inflation matched the engorgement of wine prices over the past dozen years, all hell would’ve broken loose…
M.
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hola manuel… cada vez que compres un vino, divide los dólares entre 5.
eso suele ser normalmente el costo en € EXW.así duele menos, no?
20$ son 4 ó 5€.
con 4 €, no te creas que una decente presentación (0,8-1€) y un poco de trabajo manual en la viña, con producciones ajustadas, dan tantísimo margen.
saludos M, espero que estés bien…
No jodas, Erre, que duele exactamente igual. Si estuviésemos hablando de $20 la mayor parte del tiempo, lo tendríamos menos chungo, pero sabes que ya eso lo que compra es poco de este lado del charco.
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