La serie “Lo que hice este verano” volverá cuando vuelva. Esto es solamente para informarles que La otra botella parece continuar secuestrada por los deberes y caprichos de mi vida material. Esta semana pretendía arrojar al mundo tres entradas nuevas, repletas de todo eso que quienes me leen vienen a buscar por estos lares, pero se interpuso la necesidad de ganarme los frijoles y cumplir con mil cosas.
Cómico parece que. donde antes hablar del vino y su cultureta era mi más saludable escape, ahora tiendo a giros mucho más clichés, mucho más de anuncio de vacaciones.
Cada vez que me he sentido muy reventado este verano, aparte de aquellos maravillosos días en Nueva York con mi mujer e hijos, de los que aún no acabo de contarles, he hecho mucho de lo que aparece en este video maravilloso y feliz del monumental Michael Franti:
Los más plastas dirán que la cancioncita les parece trivial. Y yo diré que no me jodan. Es mucho más que una imagen sinestética ligeramente abusada. Ese chico que se quita el traje y comienza a bailar bien podría ser yo. O ese tipo descalzo con una guitarra en la playa al ponerse el sol… El vino, cuando te encuentras en un momento así, es meramente una instancia más del sonido del sol, que complementa a todas las demás.
Don Manuel esta que aquí le comenta hoy, es una aficionada al vino.
Hace un tiempo que le leo además de por su saber diplomado (que al menos le sirve para decir cuanto piensa con estilo propio y bellamente), por su conocimiento e interés por los vinos.
No ha de tenerse un único placer en esta vida cuando se dispone de tantos. Mesuradamente y con criterio, como con los vinos, se puede disfrutar en cada momento de cada uno, incluso de dos a la vez (añadiría “y el vino que no falte”).
Este video de Michael Franti me acaba de alegrar el día, y me siento capaz de apreciar ese maravilloso sol con el que amanece el día, pase lo que pase hoy.
Un risueño saludo.
Pues Gaia, mi idea en la vida y en este blog siempre ha sido compartir lo que me estimula, en la dirección que fuere el estímulo. En tal espíritu, una cosita: “Don Manuel” sería mi padre. Yo prefiero “Manuel”, sencillamente, y me siento mucho más cómodo tuteado. Cosas…
Otra: Lo de :saber diplomado” es muy relativo, si de vino hablamos. En realidad los cursos que alguna vez pillé fueron hace tanto tiempo, y retrospectivamente tan poco servibles, que no recuerdo si al final le daban a uno un papelito que lo titulase de algún modo. Vamos, que lo del “saber diplomado” en el mundo del vino tiende a crear en la gente una extraña necesidad de repetir ad infinitum frases del orden de “soy el único Master of Wine español” y cosas así. Y yo, como diría cierto viejo amigo, “no soy ese tipo de chico”. No negaré poseer un hatajo de diplomas endiversas disciplinas literarias, pero si me preguntas, no sé donde está ninguno. Será quizás porque, en la economía actual, no vivo de aquello que tanto estudié y en lo que tanto se me diplomase…
En cuanto A Franti: Siempre ha tenido ese don de alegrarme la vida y celebro que el video haya llenado de energía positiva tu día. El tipo es único. Llevo siguiéndolo desde sus épocas más militantes en Disposable Heroes of Hiphoprisy y me encanta su sentido del humor, su peculiar voz y la manera tan especial y francamente seductora que tiene de proyectarse.
M.