Gracias a todos los lectores/amigos de este espacio que me han enviado amables notitas para decirme que es bueno, que siga, que no lo abandone, etc. De verdad que se aprecian las palabras de aliento y, cránlo o no, tengo todas las intenciones del mundo de continuar blogueando. El problema, como he repetido muchas veces en los últimos meses, es que la vida y el trabajo que paga el cole para mis hijos interfieren. Comienza y acaba uno cada día tan sobrecargado y machacado que queda poco rato, mucho menos energía, para ponerse a platicar sobre el vino y su cultureta virutera.
No serán estas breves líneas otra colección más de quejas y propósitos vacíos. Les prometo que haré todo lo posible por organizarme, por encontrar mejores cosas que beber y contar, por escribir. Mi vida diaria es despiadada. Pero aún bajo la más cruel de las tiranías, un espíritu fuerte encuentra el espacio en que seguirse desarrollando.
Pero a lo que iba… Que a la mierda todo: ¡Me voy de vacaciones! Tras cuatro años enteros sin cruzar el charco, el los próximos días lo cruzaré, cayendo brevemente sobre mi Europa querida para comer y beber alguito, encontrarme con un puñado de amigos queridos y dedicarme a algunas trapisondas de ésas de como-si-no-hubiera-nada-más-jodiendo-la-paciencia. O sea que no me esperen blogueando in extenso o sistemáticamente todavía. Les diré cositas sobre lo que me encuentro en mi merecidísimo (coño, créanme, me lo merezco) asueto a través de la paginita de Facebook, para que sepan en que estoy. Resulta, cuando uno anda tan acelerado por la vida, reconfortante el límite de 420 caracteres de los estatus que puede uno publicar allí.
Ya ya. Eso era. Les dedico una brillante canción del grupo venezolano Tomates Fritos, que bien podía haberla escrito yo, pues llevaba meses cantándola en mi mente y, aparentemente, en voz alta por las calles de Santo Domingo, sin haberla escuchado nunca. Hasta que alguien me pasó el mp3, pues le hizo mucha gracia el que existiese una especie de “nudo místico” entre estos muchachos y yo, que expresábamos el mismo sentimiento con una melodía no disimilar, en lugares distantes. Amigas y amigos, Tomates Fritos:
No te preocupes Manuel! Los que te seguimos desde hace años lo hacemos tipo consorte (por lo menos en mi caso): para lo bueno y para lo malo, para la abundancia y para escasez, para la salud y para la enfermedad, para los tiempos de regímenes o para las vacas gordas.
Un abrazo y seguimos aquí, no nos abandones.
Alfredo M.
Estupendo leerte de nuevo. Si tus vacaciones te traen por el norte de Europa no dudes en llamarme. Hay mucho vino bueno por aquí.
Jose Ramon
Manuel:
Hace tiempo que no tengo noticias tuyas, cruzas el charco pero ¿dónde aterrizas?.
Ayer volví a recordar la tragedía en Haití, parece que la mala fortuna no los suelta, ahora 140 muertos por cólera. De verdad que son historias muy tristes, los más jodidos son los que pagan los platos rotos.
Tengo un Monte Real 1969, pero casi estoy seguro que es crianza, ¿lo guardo para cuando vengas? ¿ o lo gasto?
Saludos y buen viaje, saludos a la familia.
hola Manuel, si te interesa en españa utiel venir a tomar un natural de bobal no preñao en los viñedos, contactame al mail!
salut
Hola Manuel, si vienes por Colonia estoy a tus ordenes.
Un abrazo
Manuel :
Primero saludarte. Nos intercambiamos algunos mensajes en tu etapa de bloguero en La Rioja Digital. Te sigo habitualmente en este blog. Quiero que eches un vistazo al mio y me digas que te parece.
HTTP://ALMAVINOCUATRE.BLOGSPOT.COM/
Un abrazo y…GOOD TASTE!
Juan Cuatrecasas Asua